La crisis suburbana ahonda el aislamiento de Francia y de un Chirac sólo apoyado por Zapatero en Europa
X, XLa explicación personal de Jacques Chirac de las dos semanas largas de incendios, muerte y violencia en los suburbios franceses amenaza con echar gasolina al fuego de la crisis política, agravando su aislamiento personal en Europa, donde sólo es apoyado expresamente por JLR Zapatero.
Chirac justifica la prolongación durante tres meses del toque de queda -una legislación militar de excepción- alegando la necesidad de "combatir el malestar social" de los suburbios, reconociendo personalmente una "crisis de identidad", consecuencia del "paro", la "discriminación", el "analfabetismo" y la "crisis de la familia", que se ha ahondado pavorosamente durante los diez años de su propia presidencia, como le recuerda sin piedad la prensa francesa.
Chirac "vuelve a la carga con la fractura social", titula con ironía negra Liberation, para recordar lo que sabe toda Francia. Chirac fue elegido presidente en 1995 gracias a un eslógan célebre, "acabar con la fractura social". Diez años después, esa "fractura" se ha transformado en un abismo suburbano.
Seguimiento:
Guy Sorman, economista liberal, publica en Le Figaro una tribuna feroz denunciando a Chirac y a la burocracia socializante (de izquierda y derechas), en estos términos: "¿Quién se atreverá a denunciar al Estado, que mezclándose en todo, en la economía, en la cultura, con intervenciones militares, demuestra por todas partes su ineficacia y dejó morir a treinta mil ancianos, hace dos años, deshidratados en residencias estatales que no estaban climatizadas...?".
Desde esa misma óptica, Nicolas Baverez, historiador y politólogo, autor de una obra de referencia sobre la crisis global de Francia, de inmediata traducción al español, comenta desde las páginas de opinión de Financial Times: "Francia está enferma y necesita una revolución cultural".
Las dimensiones europeas de la "fractura social", crecida de forma inquietante durante los diez años de presidencia de Chirac, son bien evidentes:
----La comisión propone un "plan" de ayudas financieras, que deberán pagar los contribuyentes europeos.
----La crisis nacional bloquea muchos otros "frentes" europeos: reforma del presupuesto común, negociaciones multilaterales, etc.
----Inquietud generalizada ante una crisis bien percibida en el resto de la UE, cuando escasean los líderes europeos que ofrezcan a Chirac una comprensión, simpatía y solidaridad como la del presidente Zapatero.
