Sexta economía del mundo, 107ª por renta per cápita: La economía china, a "meses" de sobrepasar a la británica
XAbsortos los británicos y Occidente en su conjunto en la pelea entre la actriz española, Ana García Obregón, y la excantante y esposa del futbolista David Beckham, Victoria Adams, -que ha llevado a la española a describirse como una "intelectual" (sic) en los tabloides británicos-, China hacía públicas unas cifras revisadas para su economía que la llevaban a alcanzar un Producto Interior Bruto de 2 billones de dólares (casi 1,7 billones de euros).
Los resultados presentados hace unas horas en Pekín -y sancionados inmediatamente por el Banco Mundial- apuntan a que el tamaño de la economía del país es un 17 por ciento mayor de lo que se pensaba pues no había contabilizado "millones de empresas", especialmente en el sector servicios, que están creciendo a un ritmo mucho más rápido que el sector industrial. De esta forma, en horas, la contabilidad china hace saltar al país tres puestos hasta el sexto en el ranking mundial de economías más potentes y a situarla -con su ritmo de crecimiento- a "meses" de sobrepasar al Reino Unido y a Francia para ponerse en la estela de Alemania, Japón y Estados Unidos, país que encabeza la lista con una economía valorada en 11,7 billones de dólares, más del doble que su inmediata seguidora, la japonesa.
Seguimiento:
Las nuevas cifras tienen una lectura interna -una gigantesca economía con una renta per cápita de sólo unos 4.500 dólares al año (Estados Unidos, 41.557; España, 24.803; Argentina, 13.153)- pero, sobre todo, otra lectura externa, pues al autoreconocerse como una economía mucho más potente de lo pensado, los negociadores occidentales ya preparan su ofensiva para que China deje flotar con mayor libertad su moneda, lo que podría llevar a su apreciación en el mercado libre de divisas y, en consecuencia, a la erosión de la demoledora y esterilizante competencia china sobre varios grandes sectores productivos occidentales.
De hecho, el yuán ya fue revaluado recientemente tras sendas escaramuzas comerciales con Estados Unidos y con la Unión Europea. Pero la crisis se cerró en falso. Muchos exportadores occidentales continúan acusando a China de mantener infravalorada su moneda respecto a las divisas fuertes con el fin de conseguir ventajas para su propio sector exportador, desembarcando en el mundo a unos precios prácticamente imposibles para el resto de países, especialmente, de los países occidentales.
