"War on Christmas": La navidad en Estados Unidos, entre el revisionismo de la separación iglesia-estado y el mantenimiento de una tradición
X, XLo que se presentaba como un debate degeneró en una monumental bronca. Sucedió el miércoles en la cadena televisiva estadounidense de noticias Fox News, en el programa dirigido por John Gibson. Se trataba de discutir si existe una fuerte presión "liberal" ("izquierdista" o "progresista", en la terminología política europea) para terminar con las celebraciones públicas de la navidad bajo el pretexto de la fundamental, radical y a veces polémica separación constitucional estadounidense entre iglesia(s) y estado.
Gibson, uno de los más conocidos y virulentos representantes periodísticos del llamado neoconservadurismo estadounidense, es autor de un reciente libro titulado "War on Christmas" ("La guerra contra las navidades") en el que denuncia la -en su opinión- creciente -y, en ocasiones, asfixiante- presión para eliminar todo rastro de celebración navideña bajo el pretexto de la aconfensionalidad de los Estados Unidos garantizada en la Primera Enmienda.
Enfrente, un representante de la organización Americans United for Separation of Church and State (muy crecida últimamente tras la sentencia en Pennsylvania de condena sobre los defensores del "diseño inteligente" como origen del hombre frente al evolucionismo darwiniano). En medio, una completa pérdida de papeles con un Gibson desencajado gritando "¡¡¡No me llame mentiroso, no me llame mentiroso!!!" (vídeo Fox News, en inglés) cuando el representante de la organización se permitió dudar de los datos del libro antes de reconocer que no lo había leído.
Seguimiento:
En su libro, Gibson alerta sobre la, en su opinión, creciente actividad de "activistas izquierdistas, abogados, políticos, educadores y gente de los medios que lideran la guerra contra las navidades". Según la descripción editorial del libro, "la situación es peor de lo que usted se puede imaginar". Y se citan algunos "hechos" para los que aporta unas pruebas que no pudieron ser discutidas por el representante de la organización "izquierdista" de la acción "laicista" en contra de la navidad. Por ejemplo:
- En Illinois, los trabajadores estatales tienen prohibido decir las palabras "Feliz Navidad" mientras trabajan.
- En Rhode Island, las autoridades locales han prohibido a los cristianos el participar en un proyecto público para decorar los jardines del ayuntamiento.
- Una escuela de Nueva Jersey ha prohibido cualquier versión instrumental de villancicos cristianos.
- Autoridades de Arizona declararon inconstitucional el que un estudiante realizara cualquier referencia a la historia religiosa de las navidades en un trabajo escolar.
En la transcripción de su última columna en FoxNews.com, Gibson reconoce haber perdido la serenidad ante quien califica como "a forensic knee capper, a goon really", algo así como "un experto en disparar a las rodillas, en realidad, un majadero", en alusión a lo que consideraba como estilo descalificatorio y marrullero del oponente de la organización pro-separación iglesia-estado que criticaba las pruebas ofrecidas en el libro reconociendo que no lo había leído.
Gibson denuncia que organizaciones como la del "knee capper" trabajan duro "para prohibir las navidades en los colegios, bibliotecas, parques públicos y ayuntamientos mediante la declaración del árbol de navidad y (del personaje de) Santa Claus como símbolos religiosos de la cristianidad mientras el Tribunal Supremo dice que son símbolos laicos que pueden ser exhibidos en cualquier parte, incluyendo en propiedades públicas".
El debate sobre la presión laicista sobre las navidades “ya tradicional por estas fechas desde hace unos cuantos años- se ha recrudecido este año por la aparición del libro de Gibson pero muy especialmente por la polémica entre los defensores del "diseño inteligente" y quienes mantienen como única explicación posible para la creación del hombre el darwinismo creacionista, la evolución, en realidad, otro de esos feroces campos de batalla ideológicos que separan a "liberales" y "conservadores" estadounidenses y que suelen terminar en sonadas sentencias en el Tribunal Supremo federal, con capacidad para dirimir cuestiones constitucionales.
Sin embargo, el "revisionismo" navideño tiene otros muchos frentes abiertos en todo el mundo, Europa incluida. Por ejemplo, en Berlín han comenzado a explotarse lo que Financial Times califica de "mercados navideños de nicho", entre ellos, un mercadillo navideño donde se pueden ver Santa Claus homosexuales y monologuistas lesbianas, entre venta de pornografía gay en un evento que uno de los organizadores describe como "un experimento para ver cómo recibe la comunidad (homosexual) la idea".
