Brasil se une a Argentina en la cancelación de la deuda con el FMI para terminar con la "colonización"
X, XBrasil y Argentina, las dos mayores economías de América del Sur, avanzaron con paso firme en las últimas horas para poner punto final a sus años de endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI), con la apuesta de reforzar su autonomía en la región y consolidar una imagen de estabilidad que ubique a sus respectivas economías en el centro de atención de las inversiones internacionales.
El Banco Central de Brasil canceló ayer en forma anticipada el total de la deuda de 15.500 millones de dólares que mantenía con el organismo internacional mediante el uso de sus reservas internacionales y anunció que en enero próximo saldará también su endeudamiento con los acreedores del denominado Club de París.
También ayer las autoridades del gobierno argentino informaron que el próximo 3 de enero pagarán los 9.800 millones que adeudan al FMI y confirmaron que gestionan el auxilio económico de Venezuela y España para recomponer el nivel de sus reservas tras la importante erogación que significará la cancelación de su deuda con el organismo multilateral.
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Las administraciones de ambos países consideran que su decisión de poner las cuentas al día con el Fondo les generará más beneficios que dolores de cabezas. Sostienen que iniciar el 2006 sin las presiones del organismo posibilitará a los dos principales socios del Mercosur asumir una posición de mayor fortaleza en la región y convertir a sus economías en alternativas de buenos negocios para los inversores del exterior.
"Se terminó la época de la colonización de este país, nos hicimos dueños de nuestra nariz. Tenemos dinero, exportación, producción y ahora nos vamos a autoadministrar sin necesitar de imposiciones externas", definió el presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva sus expectativas luego del pago al FMI.
Una evaluación similar realizaron las autoridades del gobierno argentino sobre las implicaciones de la cancelación de su deuda con el organismo. "Esto es una muestra de solidez hacia los inversores, porque demuestra que hay un gobierno que puede hacerse cargo de una deuda que durante años no se pudo resolver", indicó el jefe de Gabinete argentino, Alberto Fernández, uno de los principales colaboradores del presidente Néstor Kirchner.
Pero a pesar de ese entusiasmo, la gran preocupación para los responsables de la economía tanto de Brasil como de Argentina gira en torno a la necesidad de reforzar el nivel de sus reservas, un dato clave para mantener en el tiempo la estabilidad y el crecimiento de sus economías.
Es que con el pago al Fondo Brasil redujo a 55.000 millones de dólares sus reservas, mientras que Argentina perdió una tercera parte de ellas y comenzará el 2006 con apenas 18.000 millones depositados en las arcas del Banco Central.
Por esa razón es que el gobierno del presidente Kirchner solicitó el apoyo de la administración venezolana de Hugo Chávez, que ya adquirió más de 600 millones de dólares en títulos de deuda argentinos. La idea es que también España se sume al respaldo con un aporte de 1.000 millones que permita recomponer las alicaídas reservas de la Argentina.
