Un informe europeo que califica al Frente Polisario de "lastre de la Guerra Fría", acusado de haber sido financiado por Marruecos
X"¿Socio digno de crédito en las negociaciones o secuela de la Guerra Fría y obstáculo en la búsqueda de una solución política al conflicto del Sáhara Occidental?". La respuesta del European Strategic Intelligence & Security Center (ESISC), con sede en Bruselas y fundado por el periodista belga Claude Moniquet, no está en el viento (del Sáhara) sino en las 86 contundentes páginas de su informe (.pdf “ versión en español) titulado con la frase-reflexión que abre esta noticia.
Sin embargo, el próximo capítulo se escribirá en los tribunales puesto que, según informa la agencia oficial marroquí MAP -citando al diario Rissalat Al-Ouma-, el ESISC ha decidido demandar al semanario marroquí Le Journal Hebdomadaire tras negarse éste a retractarse de una información no menos contundente en la que acusaba al "think-tank" belga de haber financiado su estudio con dinero de Rabat.
Seguimiento:
En el reportaje de Le Journal Hebdomadaire, el profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, Bernabé López-García también acusa al informe del ESISC de haber sido escrito para "complacer a las autoridades marroquíes".
El estudio del ESISC “centro especializado en el estudio de fenómenos como el terrorismo, contraterrorismo, conflictos de baja intensidad, islamismo, etc.- califica a la República Árabe Saharaui y Democrática de "ficción" y "obstáculo"; constata el inmovilismo y la falta de democracia interna de los dirigentes polisarios desde hace tres décadas, y alerta sobre la posibilidad de que "algunos de sus combatientes y dirigentes se pasen al terrorismo, al islamismo radical o a la criminalidad internacional".
Moniquet desmiente tajantemente que su estudio haya sido financiado por Marruecos, antes de concluir que las propuestas del Polisario son "irreales" mientras que las de Marruecos pueden conducir a una "solución posible y viable".
Estas son las recomendaciones realizadas por el informe del ESISC en los tres principales puntos que marcan el conflicto del Sáhara Occidental y en la redacción textual del estudio.
Con respecto al estatuto del Sáhara Occidental
1) La comunidad internacional y la ONU deberían tener el valor y la lucidez de
reconocer que la solución de la independencia no es viable y que, de todas
maneras, es imposible, dada la feroz oposición de una de las partes. Éstas
deberían, por tanto, llevar a las partes en litigio a seguir la vía de una solución
política negociada y, de ser posible, dirigida por la comunidad internacional.
2) Argelia debería dejar de interferir en un problema que atañe a Marruecos y la
población saharaui, y que no le compete a ella.
3) Los Estados que han reconocido la RASD deberían tomar conciencia de que
esta entidad, sin existencia real ni futuro, más que un Estado en gestación,
constituye en realidad un obstáculo para cualquier solución política.
4) Estados Unidos deberían hacer uso de su influencia en la región para apoyar
una solución negociada y ofrecer a cada una de las partes “incluyendo, si es
necesario, a Argelia “ garantías de que se respetarán sus intereses
fundamentales.
Con respecto a los antiguos prisioneros de guerra marroquíes
5) Se debería llevar a cabo una investigación independiente a fin de examinar las
condiciones de detención de los presos marroquíes, tanto civiles como
militares, del Frente Polisario.
6) Es preciso que estos antiguos prisioneros sean reconocidos como víctimas, que
sean tratados como tal y que reciban reparación por los daños sufridos.
7) Los responsables de cualquier maltrato deben ser identificados y llevados ante
los tribunales.
Con respecto al Frente Polisario
8) El Frente Polisario debería aceptar que se abriesen los campos de refugiados
de Tinduf a fin de que toda persona o familia que desee regresar al territorio de
Sáhara Occidental tenga libertad para hacerlo.
9) El Frente Polisario debería aceptar que la única solución posible es la política y
la negociada. Debería, en consecuencia, renunciar definitivamente a la lucha
armada y desarmar y desmantelar sus tropas.
10) A fin de evitar que los ex combatientes del Polisario tomen el camino de la
criminalidad o del terrorismo, sería recomendable que la comunidad
internacional se encargase de la relocalización e inserción profesional de los ex
combatientes del Polisario.
11) La dirección del Polisario debería aceptar funcionar de manera democrática y,
por consiguiente, someterse a verdaderas elecciones. Debería, así mismo,
rendir cuentas de su gestión durante los últimos treinta años.
12)Los responsables de crímenes y corrupción cometidos al amparo del Frente
Polisario deberían ser identificados y llevados ante los tribunales.
13)En sus contactos con el Frente Polisario, los responsables políticos extranjeros
y las ONG deberían insistir a fin de que el Frente acate las recomendaciones
antes enunciadas.
