La última repercusión de la abrumadora competencia china para la los productos mexicanos provino del lado de las empresas industriales que usan tecnología avanzada. El Producto Interno Bruto de estas industrias -que principalmente agrupan a las divisiones de productos metálicos, maquinaria y equipo- ramas responsables del 26.4 por ciento de las exportaciones manufactureras, retrocedió 12.5 por ciento en los primeros nueve meses del 2005.
"Seguimos produciendo productos obsoletos y no de vanguardia, que han sido desplazados por la competencia, sobre todo de China, según un estudio de Lourdes Rocha, analista del Grupo Financiero Banamex.
"La manufactura de tecnología en México contaba con industrias en la que se tenían ventajas sobre los productos chinos, y otras donde había una fuerte competencia. Sin embargo, se ha descuidado la competitividad y se ha perdido terreno de manera gradual", dijo.
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Las industrias mexicanas textiles, del calzado y juguetes han sido seriamente dañadas por la producción china, y hasta las pequeñas empresas dedicadas a producir la original artesanía local comienzan a sufrir los efectos de la competencia asiática.
Ante la invasión china y de otros países solamente sobrevivirán en el sector del calzado algunos nichos de mercado, entre los que destacan las botas, calzado de pieles exóticas, ortopédicos y de moda, dice la Cámara Nacional de la Industria del Calzado (Canical). Pero José Luis de la Cruz, investigador del TEC de Monterrey, es más pesimista. Afirma que los nichos de bajo costo serán acaparados en su totalidad por China.
Sucede lo mismo con la industria manufacturera, que bajó en producción 15 por ciento en los últimos cinco años. Y una parte se la debe a la competencia de productos importados chinos.
Tony Kuri, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (CNIV) afirma que China es una de las razones (el tipo de cambio y la falta de crédito son las otras) para que sólo entre septiembre y octubre de este año se perdieran 3.700 puestos de trabajo.
La CEPAL lo puso en claro en su informe de ayer sobre la actividad económica latinoamericana.
"El crecimiento económico mundial y la creciente participación de China, India y otras economías asiáticas mejoraron los términos del intercambio de los países de América del Sur (31% de aumento entre la década del 90 y 2005) y en menor medida de México (22% de alza en el mismo período)".
El informe agrega que en los casos de los países de Centroamérica, importadores netos de petróleo y competidores de China en el mercado estadounidense de productos textiles, sufrieron el deterioro de sus términos del intercambio (12% entre la década del 90 y 2005), y una reducción significativa de la tasa de incremento de las ventas externas".
Para algunos especialistas, una de las salidas a la competencia económica del régimen asiático será dar la pelea en su propio campo. "México no puede sólo buscar una relación con China en los foros multilaterales sino que requiere de instituciones especializadas y de largo plazo que conozcan a las autoridades y a los sectores privado y académico en China", afirma el economista Enrique Dussel Peters.
"Hay que descubrir los segmentos del mercado a los que esta marea no va a llegar. Hay que aprovecharse de los chinos, sea a través de llegar a su mercado (como ya están empezando a hacer algunas empresas mexicanas) o bien haciendo negocios con ellos", afirma el economista y periodista Enrique Quintana.
