Aumento de tarifas y vía libre a hipotética fusión Gas Natural-Endesa: Argentina inicia una política de gestos para conseguir el respaldo económico de España
X, XEl gobierno argentino no pondría restricciones a la fusión de un grupo de empresas españolas con grandes inversiones en el sector energético del país, en un gesto que refuerza la decisión de Buenos Aires de privilegiar su relación con la administración de José Luis Rodríguez Zapatero en momentos en que gestiona un millonario préstamo de ese país para recomponer el nivel de reservas tras el pago de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
A través de fuentes oficiosas se ha dejado filtrar desde sectores próximos al ministerio de economía argentino que la Casa Rosada no dificultaría la fusión entre las sucursales locales de las españolas Gas Natural y Endesa, en el caso de que ésta fuera aprobada por las autoridades españolas de la competencia. Esta actitud de vía libre a una fusión muy politizada en España se sumaría a la decisión de la administración del presidente Néstor Kirchner de aceptar las demandas de las empresas privatizadas de servicios públicos, en gran parte en manos de capitales de España, con el fin de iniciar la negociación por una actualización de las tarifas, que se encuentran congeladas desde la devaluación de 2002.
En términos políticos, ambas determinaciones se inscriben en el objetivo trazado por las autoridades locales para consolidar una relación fluida y de mutua cooperación con el gobierno de Rodríguez Zapatero, a quien los funcionarios argentinos vislumbran como un socio estratégico para el país en el marco de negociaciones con acreedores y organismos internacionales.
Seguimiento:
No es casual que tanto la aprobación de la fusión de las empresas energéticas españolas como el anuncio de abrir la discusión por el aumento de las tarifas de los servicios públicos que brindan las privatizadas se efectuaron al mismo tiempo que desde el Ministerio de Economía argentino se negocia un préstamo de España de 1.000 millones de dólares para reforzar las reservas locales luego de la salida de fondos para pagarle al FMI.
Otro elemento que el gobierno argentino tuvo en cuenta para no cuestionar la fusión entre Gas Natural y Endesa se vincula con el hecho de que se trata de una operación alentada con fuerza por la actual administración española.
Al respecto, funcionarios locales afirmaron en las últimas horas que desde el punto de vista de las regulaciones actualmente vigentes, no podrían hacerse objeciones al realineamiento que se producirá entre las empresas españolas con intereses en el sector energético argentino. "Los marcos regulatorios del gas y la electricidad prohíben que un productor o generador tenga más de 50 por ciento de una distribuidora del producto, pero no le impiden tener menos de ese porcentaje", argumentaron desde la administración nacional.
La operación de fusión que involucra a Endesa y Gas Natural, ambas de España, se concretará en mayo próximo y derivará en una importante concentración de empresas y activos energéticos de Argentina con La Caixa como accionista principal de las compañías controlantes de esos servicios.
Así quedarán unidas en una misma empresa los activos que pertenecen a Repsol YPF, Metrogas, Gas Natural Buenos Aires Norte, Central Costanera, Hidroeléctrica El Chocón, parte de Central Dock Sud y la mitad del paquete accionario de Edesur.
Repsol YPF opera en la actualidad el 41 por ciento del petróleo y 31 por ciento del gas natural que se produce en Argentina, controla la mitad del mercado de combustibles líquidos y es uno de los principales actores en gas licuado y gas natural comprimido. Además es accionista de Metrogas, la principal distribuidora de gas del país, y comparte ya con Endesa la propiedad de la central termoeléctrica de Dock Sud.
En tanto Gas Natural Buenos Aires Norte es la segunda distribuidora de gas del país, la mayoría accionaria pertenece a Gas Natural de España.
Central Costanera, Hidroeléctrica El Chocón y la mitad del paquete de control de Edesur son actualmente propiedad de Endesa, una empresa que también opera y controla la interconexión eléctrica con Brasil, por la cual se importa y exporta energía entre ese país y Argentina.
A partir de la operación de fusión, La Caixa será accionista común y principal de las controladoras de las compañías locales, pero la mayoría de las acciones de Repsol YPF y de Gas Natural seguirá cotizando en la Bolsa argentina.
