NUEVO DIGITAL Internacional - Efímera "solidaridad entre hermanos latinoamericanos": Evo Morales quiere subir un 63 por ciento el precio del gas que vende a Argentina
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Efímera "solidaridad entre hermanos latinoamericanos": Evo Morales quiere subir un 63 por ciento el precio del gas que vende a Argentina

Efímera "solidaridad entre hermanos latinoamericanos": Evo Morales quiere subir un 63 por ciento el precio del gas que vende a Argentina

09.01.06 • 02:30 GMT • Elizabeth Peger - Buenos Aires Email

En un gesto que anticipa nuevas tensiones en Latinoamérica, el electo presidente de Bolivia, el indigenista Evo Morales, decidió disponer un aumento en el precio del gas que su país vende a Brasil y Argentina, lo que modificará sustancialmente las reglas de juego de la supuesta "solidaridad regional" que se anunciaba iba a imprimir la relación política entre esos países en los próximos años.

La determinación de Morales fue informada por el dirigente Juan Carlos Villegas, quien suena como el futuro ministro de economía de Bolivia a partir de la asunción del nuevo gobierno y es el mentor de las negociaciones que se iniciaron por la renovación de contratos de hidrocarburos del estado boliviano con las petroleras.

En un intento por descomprimir el malestar que provocó en el gobierno argentino el hecho de que Morales no haya incluido a Buenos Aires en la gira que lleva delante previo a su asunción, portavoces del electo mandatario confirmaron que su jefe político reacomodó su agenda y estará en Argentina el próximo 17 de enero para entrevistarse personalmente con el presidente Néstor Kirchner.

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Al respecto, anticiparon que el propósito del líder cocalero con la visita será comunicarle oficialmente a las autoridades argentinas su decisión de aumentar los precios del gas boliviano que se exporta al país. Lo mismo hará días antes, el 13 de enero, durante la entrevista que tendrá con el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula Da Silva, en el palacio del Planalto.

Morales tiene decidido terminar con la estrategia de "solidaridad regional" que caracterizó las ventas de gas de su país a Argentina y Brasil en los últimos años, lo que podría generar serios cortocircuitos entre los principales líderes latinoamericanos y poner en riesgo las gestiones de Bolivia para ingresar como miembro pleno al MERCOSUR.

Ocurre que las nuevas reglas de juego que el electo mandatario boliviano proyecta para las exportaciones de gas cambiará no sólo el valor que actualmente están pagando las empresas de Brasil y Argentina por el gas que importan del Altiplano, sino también la forma en que se concreta la operación comercial entre los países.

En el caso de Argentina, el objetivo del nuevo gobierno de Bolivia es llevar el precio de venta del gas a 3,25 dólares el millón de BTU, la unidad térmica de comercialización internacional. De confirmarse ese precio, los importadores argentinos terminarán pagando un 62,5 por ciento más de lo que actualmente desembolsan por las compras del hidrocarburo del vecino país.

Luego de varios años en que las importaciones estuvieron interrumpidas, Argentina volvió a comprar gas boliviano a principios de 2004, en un intento por paliar la crisis energética que sacudió al país en pleno proceso de recuperación económica.

En ese momento se acordó una compra inicial de 6 millones de metros cúbicos diarios a un precio promedio de 1,60 dólares el millón de BTU. Y en el segundo semestre de 2005 el contrato se renovó con una compra de 7,7 millones de metros cúbicos diarios y el precio trepó a un promedio de 2 dólares por millón de BTU.

Ahora, los nuevos funcionarios bolivianos pretenden llevar el precio del gas que se exporta a Argentina y Brasil a los "valores internacionales", es decir atar el precio a los que rigen en los mercados de Estados Unidos y Europa, donde alcanza los 10 dólares por millón de BTU.

Similar es la situación de Brasil que, con 20 millones de metros cúbicos diarios, es el principal comprador del gas boliviano. En la actualidad los importadores brasileños tienen contratos de suministro vigentes hasta el 2020, pero con cláusulas de ajustes semestrales que siguen la cotización del petróleo y la inflación norteamericana.

Más allá del precio, la intención de las nuevas autoridades de Bolivia de modificar el régimen de contratos también amenaza con generar otros inconvenientes, ya que Morales pretende que las operaciones comerciales con Argentina se hagan de "gobierno a gobierno", el lugar de ser efectuadas “como pasa ahora- por las petroleras Repsol YPF y Petrobras que se abastecen de sus filiales bolivianas que explotan los yacimientos Chaco y Andina.

Funcionarios de la administración argentina comunicaron en las últimas horas que su propósito es que esas operaciones sigan en manos de las petroleras porque, de lo contrario, se verán obligados a tener que conformar una nueva estructura destinada a canalizar las compras que luego deberá ceder a las distribuidoras privadas, lo cual le provocará importantes erogaciones además del aumento en el precio del gas.

Según explicaron los colaboradores del presidente Kirchner, actualmente sólo se traslada a las industrias el 80 por ciento del valor total que pagan por el gas que traen de Bolivia, pero advirtieron que con el aumento anunciado por Morales, los grandes usuarios deberán soportar subas de precios que rondarán el 50 por ciento.



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