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En una gama que va desde el asombro a la abierta inquietud, los medios internacionales se fijan con curiosidad en España y pronuncian fechas y nombres que creían relegados a los libros de historia (1936... 1975... 1981... Franco... "Spanish Civil War"...) en medio del desconcierto que provoca un país occidental, octava potencia industrial del mundo, en un súbito y crispado estado de permanente crisis política -y ahora militar.
Tras el lento pero sólido crecimiento del interés -cuando no abierta comprensión- por la figura y papel histórico del General Franco, las alarmas internacionales volvían a saltar tras el discurso del teniente general José Mena Aguado alertando sobre la posibilidad de una intervención militar si se sobrepasaban los límites constitucionales en la negociación del nuevo estatuto de autonomía para Cataluña.
"Hostage to Catalonia" titulaba su editorial el Financial Times haciendo un juego de palabras con el nombre de la novela británica sobre la Guerra Civil Española por antonomasia, "Homage to Catalonia", de George Orwell, salvo que esta vez, la palabra "homenaje" se ha sustituido por la descriptiva "rehén", en un equívoco enunciado de ambigua lectura a gusto del consumidor.
Según FT, "los catalanes, que se enorgullecen a sí mismos de ser más europeos que el resto de España, deberían recordar los principios de la solidaridad de la Unión Europea. Esto incluye las transferencias fiscales desde las regiones menos ricas a las menos favorecidas. ¿Por qué debería ser eso correcto para Europa pero equivocado para España?".
Seguimiento:
Tras pasar todo el editorial recordando las fechas y hechos que llevaron a la Guerra Civil Española -también precedida por las tensiones independentistas de Cataluña-, el diario londinense concluye no sólo abroncando al Partido Popular sino haciéndole responsable, en mayor medida que al estatuto catalán, de "lo que pueda pasar": "La constitución española debería ser así mismo modificada para detallar la supremacía del poder civil sobre el militar. Desgraciadamente, la oposición del Partido Popular “aún sin asimilar su expulsión del poder tras los atentados de Madrid de 2004- parece creer que el General Mena tiene algo de razón. Esto podría representar una amenaza mayor a la unidad de España que las ambiciones autonómicas catalanas".
Y sin dejar Londres abrimos el Times. "Las advertencias de un jefe militar despiertan el fantasma de Franco", titula su crónica datada en Barcelona, y, tras recordar que "está claro que el teniente general Mena disfrutó de algún apoyo dentro de las fuerzas armadas", el diario londinense abre un despiece para dar algunas cifras históricas y económicas sobre Cataluña bajo otro más de los contundentes titulares alrededor de la situación española: "Catalonia: The defiant land".
El tono de "desafío" está presente en todos los despachos que, con cierta alarma “a veces, con alarma cierta- se emiten desde Madrid o Barcelona. "España: Tensiones sobre una amenaza de revuelta militar", titulaba United Press International su nota, fechada en Londres, a todo el mundo, esta vez, incluyendo el testimonio de un experto, el de Sebastian Balfour, profesor de Estudios Españoles Contemporáneos en la London School of Economics. Para Balfour, el que el estatuto catalán prepare la independencia de Cataluña "es una afirmación ridícula... todo se ha sacado por completo fuera de contexto".
Decenas y decenas de noticias alrededor del mundo recuerdan las mismas fechas y los mismos nombres de la historia, pero también de la actualidad. Bloomberg ponía en contexto el problema desde Madrid al recordar que el proyecto de estatuto "describe a Cataluña como una nación y da a la región más grandes poderes sobre la recolección de impuestos y el sistema judicial".
Mientras, hasta periódicos internacionales de carácter regional alarmaban a sus lectores con titulares como "España, con los nervios a flor de piel después de que un general amenace con una revuelta".
