NUEVO DIGITAL Internacional - El rey Juan Carlos, interesado en la construcción del gasoducto que proyectan Venezuela, Brasil y Argentina, según rumores políticos y periodísticos en Argentina
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El rey Juan Carlos, interesado en la construcción del gasoducto que proyectan Venezuela, Brasil y Argentina, según rumores políticos y periodísticos en Argentina

El rey Juan Carlos, interesado en la construcción del gasoducto que proyectan Venezuela, Brasil y Argentina, según rumores políticos y periodísticos en Argentina

20.01.06 • 05:58 GMT • Elizabeth Peger - Buenos Aires Email

La posible mediación del rey Juan Carlos I de España para que capitales de su país inviertan en la millonaria construcción de gasoducto que proyectan Venezuela, Brasil y Argentina con el fin de superar la crisis energética que sacude a la región fue apuntada en las últimas horas por un prestigioso diario de Buenos Aires.

Si bien oficialmente las autoridades se niegan a hablar del tema, el diario Ámbito Financiero publicó en su portada la versión acerca de que el rey de España "podría sumarse a la iniciativa" del faraónico gasoducto que se pretende construir desde Venezuela hasta Argentina, atravesando el territorio brasileño.

Ámbito Financiero señaló que, junto con el del monarca español, habría trascendido el "interés" de empresas de capitales del exterior en conocer los detalles de un proyecto que requerirá de una inversión total de 20.000 millones de dólares y de cinco a siete años de ejecución.

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El rumor acerca de una eventual mediación del rey Juan Carlos I fue deslizado en el marco de la reunión del denominado Comité Multilateral de Trabajo para la Interconexión Gasífera entre la Argentina, Brasil y Venezuela, que se realizó en Caracas. Y cobró mayor fuerza tras la entrevista mantenida el miércoles en Brasilia entre el ministro de planificación argentino, Julio De Vido, y su par brasileño, Silas Cavalcante Silva.

Pero durante la cumbre que compartieron este jueves los presidentes Luiz Inacio Lula Da Silva, Néstor Kirchner y Hugo Chávez para anunciar en forma oficial la decisión de acelerar la construcción del gasoducto, todos optaron por evitar hablar del tema.

El proyecto para avanzar con el gasoducto que unirá Venezuela, Brasil y la Argentina fue planteado como una alternativa para mejorar el abastecimiento de fluido en la región frente a la profunda crisis energética que enfrentan varios estados de América Latina.

A través de un documento conjunto, los tres países señalaron que la obra le dará una nueva dimensión a la "interconexión energética de la región", por lo que invitaron al resto de los estados sudamericanos a sumarse al emprendimiento.

Sin embargo, la construcción del gasoducto, que deberá partir desde Puerto Ordaz, en el sur de Venezuela, y llegar al norte de la Argentina tras atravesar Brasil, ya se anticipa como un elemento de conflicto en la relación de los tres estados con Bolivia, el principal proveedor de gas en la región.

La obra ya ha generado preocupación en las cercanías del electo presidente boliviano, Evo Morales, donde se sospecha que se trata de una forma de eludir la provisión de gas de ese país ante el anuncio del líder cocalero de aumentar un 60 por ciento el precio de los hidrocarburos que vende a Brasil y Argentina.

De hecho, Brasil comenzó la semana pasada la exploración gasífera-offshore frente a las costas de la ciudad de Santos, en un intento por obtener una nueva cuenca que le permita prescindir del gas boliviano, que representa el 35 por ciento de lo que consume.

También para la Argentina, que compra actualmente a Bolivia el 5 por ciento del gas que consume, el anuncio de subidas de precios por parte de Morales fue preocupante. Por eso las autoridades locales decidieron apurar la firma de un acuerdo con las petroleras Repsol YPF y Petrobras para la búsqueda y exploración de hidrocarburos en la plataforma submarina del país.

La situación boliviana desde el triunfo del líder indigenista se ha vuelto especialmente delicada para los gobiernos de Argentina y Brasil, y amenaza con derivar en un serio conflicto en la región. Sobre todo si se tienen en cuenta las declaraciones que realizó Morales durante su fugaz paso por Buenos Aires el último martes, donde advirtió que "lo que debemos evitar en América Latina es una guerra por energía o por el agua, que son los motivos por los cuales en estos días se inician las guerras".



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