NUEVO DIGITAL Internacional - "Cocaína cero, pero no coca cero", lema de la alianza que Morales ofrece a Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico
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"Cocaína cero, pero no coca cero", lema de la alianza que Morales ofrece a Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico

"Cocaína cero, pero no coca cero", lema de la alianza que Morales ofrece a Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico

24.01.06 • 05:37 GMT • Elizabeth Peger - Buenos Aires Email

En una decisión sorpresiva por sus orígenes como líder cocalero, el flamante presidente de Bolivia, Evo Morales, ha propuesto a Estados Unidos avanzar en una "alianza estratégica" para luchar contra el flagelo del narcotráfico, aunque planteó que el acuerdo que pretende debe darse a partir de "un diálogo abierto" que no involucre el "sometimiento" del pueblo de su país.

"Quería decirle a Estados Unidos: hacer una alianza, un acuerdo de lucha efectiva contra el narcotráfico, con un diálogo de verdad, sin sometimiento", afirmó Morales durante su discurso de investidura y ante la presencia del secretario adjunto para asuntos latinoamericanos de Estados Unidos, Thomas Shannon, que participó del acto de asunción.

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El mandatario boliviano advirtió que su apuesta para su país es "cocaína cero y narcotráfico cero", lo que -dijo- "no es cero coca", en referencia a la hoja de coca, base de la cocaína, que es parte de los cultivos tradicionales de amplios segmentos de la población, que la emplean para combatir el mal de altura y el hambre en las regiones andinas.

En ese sentido, Morales aseguró al enviado norteamericano que "la droga, la cocaína y el narcotráfico no son propios de la cultura andina" y que por ese motivo pretendía encarar una acción decidida para enfrentarse a esa lacar.

La propuesta de una alianza con la administración de George Bush para luchar contra el narcotráfico sorprendió a la mayoría de los líderes latinoamericanos que asistieron a la asunción, y que no esperaban una oferta de esas características de parte del líder cocalero, a raíz de sus públicas diferencias con la Casa Blanca.

Sin embargo, la idea lanzada por Morales fue juzgada como un gesto "positivo" por especialistas norteamericanos justamente porque la discusión en torno al rol del mandatario boliviano en el combate contra el tráfico de cocaína se había constituido en el punto de mayor tensión en la relación entre ambos países.

El último viernes el portavoz del departamento de estado de Estados Unidos, Sean McCormack, dijo esperar que con Morales en el poder continúe la cooperación en la lucha contra los narcóticos. "Realizaremos una evaluación de qué tipo de relación tendrán Estados Unidos y Bolivia en base a la política que él decida seguir", declaró el funcionario.

Morales ingresó a la escena política como representante de los campesinos cocaleros y siempre expresó su intención de eliminar las actuales restricciones al cultivo de la coca. Pero, en paralelo, ha prometido dar combate a la transformación de la coca en cocaína, lo que abriría las puertas a la posibilidad de una alianza con Estados Unidos.

Al respecto, analistas internacionales afirman que dentro de la administración norteamericana "hay visiones conflictivas" sobre cuál debería ser el rol que asuma Washington ante el nuevo gobierno boliviano.

Así el vicepresidente del centro de estudios Diálogo Interamericano, Michael Shifter, consideró que "existe el riesgo de que la línea dura en ambas capitales se refuerce, lo que produciría una política de choque".

El analista sostuvo que si Estados Unidos sanciona de algún modo a Bolivia "estará tirando piedras contra su propio tejado", por lo cual opinó que Washington debería mantener la ayuda económica que otorga a las autoridades andinas para enfrentar al narcotráfico.

Bolivia recibe en la actualidad unos 150 millones de dólares anuales de parte de la administración Bush para llevar adelante el plan de erradicación de cultivos de coca y desarrollar programas de lucha contra el tráfico de cocaína.

Por su parte, Cynthia McClintock, profesora de la Universidad George Washington, advirtió a la Casa Blanca de que "una relación muy tensa con las autoridades de Bolivia consolidaría aun más la relación entre Morales y Chávez, lo que no es beneficioso para Estados Unidos".

El acercamiento entre el líder venezolano y el presidente de Bolivia es seguido con atención por Washington, que teme que sirva para consolidar aún más la figura de Chávez en América Latina, una región caracterizada por el avance político de partidos de izquierda.

De hecho, el venezolano ya ha prometido a Morales el pasado 3 de enero una donación de 30 millones de dólares para obras sociales además de garantizarle que le suministrará combustible a cambio de alimentos por un valor total de unos 150 millones de dólares al año.



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