España denuncia un "trato desigual" de Argentina hacia sus empresas y renueva la presión por el aumento de las tarifas de servicios públicos
XEl gobierno de España ha decidido renovar la presión sobre las autoridades argentinas para que en el corto plazo se concrete la actualización de las tarifas de los servicios públicos que proporcionan empresas de capital español radicadas en el país. Ese será el objetivo central de la visita que el ministro español de asuntos exteriores, Miguel Angel Moratinos realizará en los próximos días a Buenos Aires, dónde se entrevistará con funcionarios de la administración de Néstor Kirchner.
"Vamos a trasladar a las autoridades argentinas la inquietud de España por ver concretados los ajustes tarifarios que garanticen un horizonte de continuidad a sus empresas en el país", dijeron fuentes diplomáticas españolas al informar a la agencia Télam sobre los motivos de la visita del canciller de José Luis Rodríguez Zapatero.
Seguimiento:
La falta de definición sobre la actualización de las tarifas de los servicios públicos es un tema central en las negociaciones entre los dos países. Las empresas españolas con fuerte presencia en el área de servicios públicos de Argentina, como Telefónica, Endesa -accionista de Edesur y Central Costanera-, Gas Natural (Gas BAN) y Aguas de Barcelona, accionista minoritaria de Aguas Argentinas, vienen reclamando desde hace tiempo un ajuste tarifario que ponga fin al congelamiento de precios dispuesto tras la crisis económica y social de 2002.
El gobierno argentino anunció en diversas oportunidades que estaba dispuesto a encarar una revisión integral de las tarifas de los servicios públicos locales, que son las más baratas de toda América Latina, pero la apertura de ese proceso se vio postergada una y otra vez por la estrategia oficial de contención de precios para frenar el aumento de la inflación.
Esa situación generó en España la sensación de un trato desigual de parte de las autoridades argentinas. Según afirman en la administración del presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, ninguna petición de ayuda por parte de Argentina fue rechazada nunca en Madrid y ninguna gestión comprometida por su gobierno se dejó de hacer jamás.
En cambio, se quejan de que el presidente Kirchner ha hecho poco y nada por las empresas españolas con inversiones en la Argentina.
Incluso, los españoles sostienen que hay consenso entre los ministros argentinos de economía, Felisa Miceli, y Planificación Federal, Julio de Vido, para avanzar en un acuerdo para el incremento de las tarifas de gas y electricidad, pero que es el propio presidente Kirchner quien siempre posterga la decisión final sobre el tema.
"Primero se argumentaba que un presidente en campaña no podía resolver problemas de tarifas. El argumento de ahora refiere a las expectativas inflacionarias. Argumentos habrá siempre", indicó ayer un editorial del diario La Nación al advertir que la confianza de las autoridades de España hacia el gobierno argentino "comienza a horadarse".
Como ejemplo, la nota periodística menciona que Kirchner asumió ante la alta dirección de Aerolíneas Argentinas, otra empresa de capital español, tres compromisos a cambio de los aumentos salariales otorgados por la compañía hace dos meses. "Antes del 31 de enero, aseguró Kirchner, se ampliaría la banda tarifaria para los vuelos de cabotaje, renunciaría el subsecretario de transporte aéreo, Ricardo Cirielli, y se aprobarían los últimos presupuestos de la compañía. Enero pasó y ninguno de esos compromisos se cumplió nunca", destaca.
Públicamente funcionarios argentinos rechazan que la defensa de los intereses de las empresas de capitales españoles sea el motivo central de la visita de Moratinos. "No viene a hablar de tarifas de ninguna manera", se empeñan en garantizar portavoces del gobierno local.
Sin embargo, España ha dado varias señales en las últimas horas respecto de los objetivos de la gira del canciller de Rodríguez Zapatero. Así, el secretario de estado español de asuntos exteriores, Bernardino León, explicó ante legisladores de su país que Moratinos transmitirá a las autoridades argentinas la preocupación sobre el proceso negociador con las empresas de España.
"Seguimos con atención las negociaciones con el gobierno argentino y esperamos que se concreten los ajustes tarifarios que hagan posible que nuestras empresas tengan unos horizontes de negocios razonables, que aseguren su permanencia en el país", afirmó León sobre las expectivas del viaje del canciller español a Buenos Aires.
Ya en octubre pasado, cuando el presidente Kirchner se reunió con Rodríguez Zapatero en Salamanca, hubo manifestaciones de preocupación del gobierno español por el retraso en poner en marcha el proceso de actualización de tarifas.
A partir de ese momento, las autoridades argentinas firmaron convenios parciales con Endesa, controladora de Edesur, y con Gas Natural, por la distribuidora gasífera en la zona norte del conurbano bonaerense, pero aún resta la aprobación de esos acuerdos por parte del Parlamento local, un proceso que se ha demorado más de seis meses. Esa situación ha hecho presumir a las empresas que ahora el gobierno local seguiría postergando los aumentos, para evitar un nuevo incremento de la inflación.
En el caso de Telefónica, en cambio, no está pendiente un ajuste inmediato de tarifas, pero sigue sin definirse una importante discusión por cuestiones regulatorias.
Las continuas postergaciones en la discusión por la actualización de las tarifas ha llevado a que las principales empresas concesionarias de los servicios públicos en Argentina mantengan los juicios que iniciaron contra el país ante los tribunales internacionales en reclamo por perjuicios millonarios.
