Estados Unidos recorta en un 28,5 por ciento la ayuda a América Latina ante la prioridad de Washington de combatir en el frente iraní y terrorista islámico
XCondoleezza Rice no quiso decirlo en forma directa. Habló de que su gobierno estaba "refocalizando" el destino de los fondos para el desarrollo en el presupuesto 2006 correspondientes al Departamento de Estado. Dos años atrás, su predecesor, Colin Powell, fue contudente. La administración Bush tenía "otras prioridades" que atender antes que América Latina, dijo en la misma audiencia ante los congresistas.
La secretaria de estado confirmó el miércoles ante el Congreso estadounidense la letra pequeña de un presupuesto que brilla más por los fondos de emergencia pedidos por Rice para la campaña propagandística antiiraní y de apoyo a la oposición a Teherán. En este sentido, América Latina pierde el 28,5 por ciento del presupuesto de cooperación respecto a 2005. Son 181,7 millones de dólares los que se recibirán y destinarán para distintas partidas para América Latina y el Caribe frente a los 254,4 millones de la actualidad.
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La propuesta que ahora deberán analizar los legisladores incluye también recortes a la Organización de Estados Americanos (OEA) por 7 millones de dólares en distintos programas como misiones electorales, derechos humanos o lucha antidroga.
El mayor impacto de los recortes se da en dos de los tres grandes programas que forman parte de la U.S. Agency for International Development: el de salud (The Child Survival and Health Program Fund), con un 9 por ciento de recorte, y el del desarrollo (Development Assistance would), con un 29 por ciento.
Otro recorte, aunque muy inferior se aplica al programa para la lucha contra el Sida, con un 3 por ciento de presupuesto inferior a 2005, informó en un detallado análisis el diario The Miami Herald.
Las naciones centroamericanas han sido de las más afectadas en la región por el Departamento de Estado. El Salvador, por ejemplo, tuvo una caída del apoyo estadounidense de 22 a 7 millones de dólares.
De todos modos, lo que Estados Unidos está quitando por tercer año consecutivo a Latinoamérica para destinarlo a otros proyectos, esencialmente y el gasto de defensa y la guerra contra el terrorismo (6.200 millones de dólares), lo puede regresar parcialmente a través de otros programas que se analizarán en casos particulares, explicó Rice en su presentación ante los congresistas.
Uno de ellos es el Millennium Challenge Account (Cuenta del Desafío del Milenio), creado en 2004 para naciones que cumplan estándares estadounidenses de transparencia y políticas anticorrupción, y que, además, promuevan inversiones.
En este programa están Honduras (215 millones de dólares), Nicaragua (175) y Paraguay (35 millones de dólares). Si logran convencer a los funcionarios estadounidenses, podrían entrar en 2007 Bolivia y El Salvador.
Los países latinoamericanos podrían recibir dinero por otros programas, como el Economic Support Fund. El problema, como explicó un analista a The Miami Herald, es que todo tiene su condicionamiento. Quien quiera formar parte de él debe aceptar su cláusula 98 de no formar parte de la Corte Internacional de La Haya.
Esta Corte, de la cual ya forman parte México y Brasil, entre otras naciones latinoamericanas, juzga a quienes comentan abusos a los derechos humanos, lo que la administración Bush rechaza porque sus soldados en Afganistán o Irak, podrían ser sometidos a juicio.
México acaba de perder una parte de la asistencia militar estadounidense para entrenamiento y equipamiento por haber firmado su ingreso a la Corte Internacional, según confirmó su canciller Luis Ernesto Derbez.
