Luchas religiosas en Nigeria : "Los muertos no son las auténticas víctimas. Nosotros, los vivos, lo somos".
X, XCuando James Obodo dejó su casa de Maiduguri, se despidió de sus tres hijos y escuchó sus peticiones. Chizoba, la mayor, tenía 17 años y le dijo que quería ir a la peluquería. Los otros dos, de 15 y de 12 años, también arrancaron algunas peticiones al padre, a las que James, carpintero, accedió. Los tres estudiaban. Después, James volvió de su trabajo, vio lo que había sucedido y dijo al Daily Sun, "el rey de los tabloides de Nigeria": "Cuando regresé esta tarde, apenas pude reconocer sus cuerpos quemados (...). He oído que una turba que iba gritando "Allahu Akbar" había asaltado nuestra casa. Mi esposa Felicia y los chicos entraron a todo correr y se encerraron. Pero ellos tiraron abajo la puerta, y rociaron gasolina en la habitación antes de incendiar el sitio".
Mientras la prensa sensacionalista detalla historias sobre el horror de la caza del cristiano en Nigeria, los periódicos de calidad intentan encontrar una explicación. El Vanguard refiere cómo la Asociación Cristiana de Nigeria recuerda que la manifestación fue convocada por los líderes musulmanes para protestar contra los dibujos de Mahoma y que los cristianos llevan décadas de persecución en el estado de Borno, de mayoría musulmana. "Los muertos no son las auténticas víctimas. Nosotros, los vivos, lo somos", dicen los supervivientes.
En el Nigerian Tribune, el máximo responsable de la Conferencia de Organizaciones Islámicas, principal agrupación musulmana del país, no sólo responsabiliza a la policía del estallido de la violencia sino que culpabiliza a grupos de delincuentes de los asesinatos y concluye: "El Islam es una religión de paz". En el Sunday Champion, la Conferencia de Obispos Católicos de Nigeria exige una investigación sobre las decenas de asesinatos, incluyendo el de un sacerdote católico, quemado vivo junto con el personal doméstico del obispado local. Treinta iglesias y cientos de casas y tiendas de nigerianos católicos ardieron a su alrededor. Los relatos sobre personas maniatadas por neumáticos a los que la multitud prendió fuego recorren los nodos cristianos en Internet.
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Las agencias cristianas de información que se centran en África tampoco ocultan la posibilidad de revanchas cristianas. El arzobispo anglicano Peter Akinola ha advertido a los musulmanes de que no tienen "el monopolio de la violencia". El religioso ha añadido: "(Las iglesias cristianas) pueden dejar de ser capaces de contener a nuestros impacientes jóvenes si esto sigue". En efecto, no pudieron contener la ira y los cristianos también salieron a la calle con ánimo de venganza. Los obispos católicos han pedido a sus comunidades que permanezcan tranquilas y que no tomen represalias, como recuerda desde Nairobi el mismo Catholic Information Service for Africa.
Los últimos recuentos hablan de 150 personas muertas en los estados del norte del país, de mayoría musulmana, donde se produjeron los asaltos contra los cristianos. Sin embargo, en el sur, de mayoría cristiana, tras los asesinatos de cristianos en el norte de mayoría musulmana, también se produjeron decenas de muertes entre la comunidad islámica, además del incendio de mezquitas. Precisamente sobre los escombros de la mezquita local, un cristiano nigeriano dice al enviado de Associated Press: "Ya no queremos aquí estas mezquitas. Esta gente no está causando más que problemas en todo el mundo porque no temen a Dios". Desde la ciudad sureña de Onitsha, las mismas informaciones recuerdan que "miles de nigerianos han muerto en luchas religiosas desde el año 2000, cuando los estados del norte de Nigeria, de mayoría musulmana, impusieron la sharia (o ley islámica)".
