El ascenso de Humala en las encuestas desploma la bolsa de Lima entre una fuerte preocupación en los sectores económicos y financieros de Perú
XEl crecimiento que registró en los últimos días la intención de voto para el dirigente ultranacionalista Ollanta Humala con vistas a las elecciones presidenciales peruanas del próximo 9 de abril ha provocado una fuerte inquietud en el sector financiero, que amenaza con repercutir en la estabilidad económica del país.
Una encuesta difundida el pasado lunes reveló un importante ascenso de la candidatura presidencial de Humala y el retroceso de su principal adversaria, la conservadora Lourdes Flores, que hasta la última semana lideraba todas las mediciones de intención de voto para los próximos comicios. Los pronósticos preelectorales anticiparon, además, que se mantendrá la tendencia decreciente de las preferencias hacia Flores y que el militar ultranacionalista continuará cosechando nuevas voluntades en favor de sus aspiraciones.
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Los datos que reflejaron el cambio en el escenario electoral peruano tuvieron gran repercusión en la coyuntura económica del país. La bolsa de valores de Lima sufrió un desplome del 3,8 por ciento, lo que mostró que los mercados no tomaron de manera favorable el crecimiento experimentado por la candidatura de Humala.
"Esencialmente aquí se está dando un incremento de la incertidumbre de los inversionistas que tomaron posiciones más conservadoras", evaluó el economista Jorge Luis Rodríguez. La bolsa peruana registró en la jornada del lunes su baja más pronunciada desde el 19 de diciembre del año pasado, cuando cayó un 6,65 por ciento, también golpeada por el avance en los sondeos de intención de voto del caudillo ultranacionalista.
Más allá de la adhesión que Humala ha obtenido en los últimos tiempos entre los sectores populares y más empobrecidos del país, su figura es profundamente resistida por los grupos de poder económico, inversionistas y representantes del sector financiero, además de los electores de las clases más acomodadas del país.
Esa resistencia se vincula con el temor que generan buena parte de las medidas económicas que Humala ha adelantado que pondrá en marcha en caso de acceder a la presidencia, pero también con el perfil populista del candidato, su alianza política con el líder venezolano Hugo Chávez y las denuncias que lo involucran con supuestos hechos de violaciones a los derechos humanos durante su pasado militar.
El reconocido escritor peruano Mario Vargas Llosa, quien alguna vez soñó con obtener la presidencia de su país, ha traducido en parte la inquietud que un eventual triunfo del dirigente ultranacionalista despierta en diversos sectores locales.
Vargas Llosa asegura que Humala, junto con Chávez y el boliviano Evo Morales, plantean el problema latinoamericano "en términos racistas" con una actitud "demagoga" que constituye "una irresposabilidad insensata".
"Asoma así en la región un nuevo racismo: indios contra blancos", enfatizó el escritor, que acuso a Ollanta de "querer reemplazar los estúpidos e interesados prejuicios de ciertos latinoamericanos que se creen blancos contra los indios, por otros, igualmente absurdos, de los indios contra los blancos".
Pero no es solo la supuesta actitud "racista" del candidato presidencial que denuncia Vargas LLosa lo que despierta rechazo en Perú. El plan de gobierno lanzado por Humala a principios de marzo, que plantea la revisión de todo el proceso de privatizaciones puesto en marcha en las últimas décadas hasta llegar a la posibilidad de rescisión de contratos con varias empresas, ha generado un fuerte repudio del 'establishment' financiero local.
"Vamos a trabajar en un proyecto de desarrollo nacionalista porque el pueblo de Perú quiere una nueva constitución en la que se defiendan sus intereses y no los del gran capital internacional", fue la contundente respuesta del caudillo ultranacionalista a las críticas lanzadas en su contra.
Su propuesta de nacionalización abarca las explotaciones de energía, hidrocarburos, minerales y gas, y de los servicios de electricidad, agua, saneamiento, espacio aerocomercial y puertos. Todas actividades que el dirigente consideró como "estratégicas" para la recuperación económica del país y que son manejadas por compañías de capital internacional.
También desde los sectores vinculados al progresismo peruano han llovido cuestionamientos hacia el candidato de Unión por el Perú, especialmente a partir del escándalo desatado por el robo de documentos oficiales que constituirían la principal prueba acerca de la acusación sobre violaciones a los derechos humanos que pesa contra Humala.
A principios de febrero pasado un grupo de familiares de desaparecidos en Perú denunció a Humala como responsable de la suerte de sus parientes cuando era jefe de la base militar Madre Mía, pero el militar retirado negó terminantemente las imputaciones en su contra y sólo reconoció que fue capitán de esa base en la época que se habrían cometido los asesinatos y desapariciones.
