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Estados Unidos ve un intento de apoyo al plan nuclear de Irán: Chávez maniobra para sentarse en el Consejo de Seguridad de las Naciones unidas

Estados Unidos ve un intento de apoyo al plan nuclear de Irán: Chávez maniobra para sentarse en el Consejo de Seguridad de las Naciones unidas

24.04.06 • 06:05 GMT • Elizabeth Peger - Buenos Aires Email

En medio de la tensión que generan en Occidente los planes de enriquecimiento de uranio del regimen de Teherán, algunos movimientos de Hugo Chávez no hacen más que seguir sembrando temores y nuevas preocupaciones.

Ahora, el presidente venezolano ha puesto en marcha una fuerte ofensiva sobre los principales líderes latinoamericanos, con el objetivo de conseguir respaldo político para que Venezuela ocupe un sillón en el estratégico Consejo de Seguridad de la ONU, el organismo que debe fijar la posición internacional ante la desobediencia iraní en materia nuclear.

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La apuesta de Chávez trascendió públicamente en las últimas horas y ya es evaluada con inquietud en la Casa Blanca, donde es muy conocida la simpatía del venezolano con el gobierno de Irán y su respaldo incondicional a los proyectos nucleares de ese país.

Chávez pretende ocupar el lugar que dejará vacante próximamente Argentina como miembro no permanente del Consejo de Seguridad, para que requiere del acompañamiento de la mayoría de los países de América Latina.

Precisamente con ese propósito, el venezolano se reunió el miércoles en Asunción con los presidentes de Paraguay, Uruguay y Bolivia, a quienes sondeó sobre la posibilidad de que acompañen la candidatura de su país ante el organismo de Naciones Unidas. Y la misma gestión repetirá esta semana en San Pablo cuando se entreviste con el brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva y el argentino Néstor Kirchner para conversar diversas cuestiones regionales.

Para poder ingresar al Consejo no alcanza sólo con sumar adhesiones de la región. En la última elección Argentina reunió 188 votos, superando ampliamente los apoyos cosechados por Dinamarca y Grecia por Europa, y Japón y Tanzania por Asia y Africa.

Pero en Caracas consideran que un respaldo regional unánime será decisivo para sostener la candidatura chavista. En ese sentido, funcionarios del gobierno venezolano aseguran que ya cuentan con la bendición del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el chileno José Miguel Insulza, y con un principio de apoyo por parte de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet.

También ya dan por descontado el respaldo de Evo Morales y sostienen que estarían avanzadas las conversaciones para sumar a los gobiernos de Nicanor Duarte Frutos (Paraguay) y Tabaré Vázquez (Uruguay), especialmente después de que Chávez acordó con ellos apoyar técnica y financieramente la construcción de otro gasoducto que trasportaría gas desde La Paz hasta Asunción y Montevideo.

"Nuestra campaña se orientará especialmente por el compromiso de defender en el Consejo de Seguridad los principios democráticos y el derecho internacional", afirman colaboradores de Chávez respecto del perfil que pretenden imprimir a su eventual ingreso en el estratégico organismo internacional.

El objetivo es echar por tierra las especulaciones que señalan que Venezuela pretende ocupar ese espacio para beneficiar de alguna manera la posición del régimen de Teherán y seguir agudizando su enfrentamiento con Estados Unidos.

En Washington desconfían seriamente de las pretensiones chavistas y por eso han adelantado que resistirán cualquier intento del venezolano por desembarcar en el Consejo. Así lo transmitió en los últimos días el propio representante norteamericano ante las Naciones Unidas, John Bolton.

Para argumentar su postura, desde la Casa Blanca se ha insistido en el acuerdo cada vez más profundo entre Caracas y Teherán, lo que -según sostienen- ha quedado en evidencia a partir de las propias declaraciones de Chávez. Precisamen te el viernes pasado, Chávez volvió a criticar públicamente a la administración de George Bush, ratificó su solidaridad con el gobierno de Irán y anunció que en un eventual ataque norteamericano a ese país o a Cuba también "se derramará sangre venezolana".

En sus polémicas declaraciones, Chávez llegó hasta emparentar el caso de Venezuela con el de la teocracia iraní que conduce con mano dura el presidente Mahmud Ahmadinejad, respecto de la relación con Estados Unidos. "Pero ellos ya fueron derrotados en Vietnam, en Bahía de los Cochinos (Cuba), en Venezuela en 2002 y si se meten en Irán también morderán el polvo de la derrota", desafió.

Por otra parte, la administración norteamericana también sospecha que el ingreso de Chávez al Consejo de Seguridad también persigue un objetivo vinculado con la política doméstica venezolana. Ocurre que este año habrá elecciones generales en Venezuela y Chávez se postula como candidato a continuar por un período más de 6 años al frente del gobierno del país.

Estados Unidos ha sido alertado por fuerzas políticas de la oposición venezolana sobre la posibilidad de que se produzcan irregularidades en los comicios para garantizar la reelección de del actual mandatario. Una situación de esas características obligaría al gobierno de Bush a denunciar la supuesta ilegalidad ante las Naciones Unidas. Pero un eventual reclamo de esas características se vería debilitado en el caso de que en ese momento Chávez ya hubiese podido lograr su objetivo de ocupar un estratégico sillón en el Consejo del organismo.



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