NUEVO DIGITAL Internacional - Grave escándalo en el Reino Unido por la liberación de mil delincuentes y criminales extranjeros que debían haber sido deportados: El sistema penitenciario británico, colapsado por los internos forasteros
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Grave escándalo en el Reino Unido por la liberación de mil delincuentes y criminales extranjeros que debían haber sido deportados: El sistema penitenciario británico, colapsado por los internos forasteros

Grave escándalo en el Reino Unido por la liberación de mil delincuentes y criminales extranjeros que debían haber sido deportados: El sistema penitenciario británico, colapsado por los internos forasteros

27.04.06 • 06:22 GMT • Javier Monjas - Madrid Email

Blair habría deseado que ayer no hubiera amanecido. Seguramente se levantó preparándose para afrontar el diario menú de tragedias y muertes propias en Irak, así como las amenazas de los ayatolas nucleares de Teherán hacia todo el mundo en general o hacia sus enemigos en particular. Pero, además, el primer ministro británico se encontró con su propio gobierno entrando en un repentino caos.

Su secretaria de sanidad, Patricia Hewitt, saliendo por la puerta trasera tras ser boicoteado su discurso por 2.000 enfermeras que gritaban como locas contra una regulación laboral. El viceprimer ministro, John Prescott, de 67 años, admitiendo un "affaire" con su secretaria de 43, por supuesto sin el conocimiento de su esposa, con la que ya estaba casado cuando su amante no había ni nacido.

Y, para colmo, lo más grave (humillantes broncas laborales y debilidades de cama aparte): su secretario del interior envuelto en un escándalo de dimensiones colosales al conocerse que el sistema penitenciario británico había liberado a más de mil peligrosos prisioneros extranjeros “entre ellos, asesinos, pedófilos y violadores- que debían haber sido deportados y que a esta hora andan descontrolados y libres por todo el país.

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Con unas inminentes cruciales elecciones locales en las que hasta la oposición conservadora hace llamamientos públicos para que se vote incluso a sus rivales políticos laboristas antes que a la creciente ultraderecha 'xenófoba' y 'antiimigrantes' del BNP, ahora se sabe que 1.023 delincuentes y criminales extranjeros, que debían ser deportados tras el cumplimiento de sus condenas, fueron saliendo tranquilamente de las prisiones desde 1999 incluso después de que el pasado verano se alertara a las autoridades sobre el problema.

Charles Clarke, secretario del interior, ofrecía su propia cabeza a Blair ante la magnitud del desastre pero el primer ministro prefería no más sangre política. Al menos por ese día.

El problema admitido por el propio Clarke era el crecimiento exponencial de extranjeros en las prisiones británicas, crecimiento que ha provocado una saturación no sólo de los centros penitenciarios sino en el propio sistema de seguimiento y que terminó por bloquear el control de quienes debían ser deportados.

Hasta medios tradicionalmente acusados de "izquierdistas" como la BBC admitían que "en la raíz del problema se encuentra el crecimiento sin precedentes en el número de extranjeros en el sistema penitenciario británico de Inglaterra y Gales", los dos territorios en los que el ejecutivo de Londres ejerce competencia directa.

En febrero de 2006, los prisioneros extranjeros representaban el 13 por ciento de la población reclusa inglesa y galesa. "El servicio de prisiones ha sido incapaz de afrontar las implicaciones administrativas de tal incremento", concedía la BBC. Como referencia en relación con esa cifra, cabe recordar que en España la proporción de presos extranjeros es del 30 por ciento, y será del 50 por ciento antes del 2010, según cifras de un estudio elaborado por la Comisión Europea.

La saturación del sistema provocaba de esta forma que salieran libres tres asesinos, nueve violadores, cinco pedófilos, siete condenados por otros delitos sexuales, cincuenta y siete por crímenes violentos, dos por homicidio, cuarenta y un ladrones, veinte traficantes de drogas, cincuenta y cuatro condenados por agresión violenta, otros veintisiete por exhibicionismo sexual más otra larga lista de criminales y delincuentes hasta llegar a los más de mil liberados dentro del país y no fuera de él.

Incluso en medios abiertamente prolaboristas como el Guardian se entraba a degüello al comparar el "favorable" trato dado a criminales y delincuentes extranjeros en relación con los detenidos por "amenazar a la seguridad nacional", detenidos por sospechosos de terrorismo y mantenidos en prisión, a veces durante años, sin que se produzca ni tan siquiera una acusación formal, en un remedo doméstico de Guantánamo.



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