NUEVO DIGITAL Internacional - Estados Unidos pide a los líderes de América Latina el fin del "resentimiento social" que alienta la expansión de la receta neopopulista de Chávez por todo el continente
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Estados Unidos pide a los líderes de América Latina el fin del "resentimiento social" que alienta la expansión de la receta neopopulista de Chávez por todo el continente

Estados Unidos pide a los líderes de América Latina el fin del "resentimiento social" que alienta la expansión de la receta neopopulista de Chávez por todo el continente

05.05.06 • 05:10 GMT • Elizabeth Peger - Buenos Aires Email

Los gobiernos de América Latina deben hacer todos los esfuerzos para frenar el avance del "nuevo populismo" que se extiende en la región de la mano de un "profundo resentimiento social" que pone en serio riesgo la estabilidad de los sistemas democráticos y la expansión del libre comercio en los países del hemisferio. La categórica recomendación fue lanzada por la primera línea del gobierno de Estados Unidos, en lo que constituyó una clara respuesta al impacto mundial que generó la decisión de Evo Morales de expropiar el control de los recursos naturales de Bolivia a las empresas de capital internacional instaladas en ese territorio.

"Se tiene garantizar que las demagogias y los autoritarismos no frenen el desarrollo democrático de la región", exigió Condolezza Rice, secretaria de estado de la administración de George Bush. Al hablar este miércoles ante el Consejo de las Américas, la funcionaria aseguró que el libre comercio es la única "clave" para combatir la pobreza y la desigualdad regional y sostuvo que los gobiernos del hemisferio deben dar respuestas ante la impaciencia ciudadana por ver los frutos del sistema democrático. "La gente no puede y no va a vivir solamente de esperanza", advirtió.

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Rice y el responsable de las relaciones de Estados Unidos con América Latina, Thom Shannon, expresaron que justamente la falta de reacción de parte de las autoridades regionales frente a las más importantes demandas de la sociedad es lo que ha dado lugar a un creciente movimiento neopopulista que, inicialmente alentado por Hugo Chávez desde Venezuela, se ha reproducido con fortaleza "en la zona andina", en directa alusión al surgimiento de figuras como la de Morales en Bolivia y el ex militar Ollanta Humala, en Perú.

En la opinión de la Casa Blanca, el resurgimiento político del populismo en Latinoamérica está acompañado de síntomas muy concretos de "resentimiento social", una faceta que responde precisamente a la percepción de las instituciones democráticas han fallado al momento de contener los reclamos populares.

De hecho el nuevo escenario político de la región es considerado una gran amenaza para Washington, que por ese motivo ha decidido fortalecer su vigilancia en la zona. Básicamente la tarea de los funcionarios más cercanos a Bush está enfocada en la actitud de Chávez y su estrategia para establecer alianzas con otros líderes del continente, una situación que para la administración norteamericana pone en serio riesgo su hegemonía y genera una profunda inestabilidad política en la región.

Los temores de Estados Unidos respecto del ferviente neopopulismo latinoamericano son también compartidos por otros influyentes sectores de la comunidad internacional. Así lo advierte en una de sus últimas editoriales el prestigioso diario británico Financial Times, que considera que esa tendencia ya se ha extendido a varios países de la región y ha demostrado su fortaleza con la nacionalización del mercado de los hidrocarburos de Bolivia.

"Cuando Lázaro Cárdenas nacionalizó la industria petrolera de México, no sólo Latinoamérica, sino las naciones pobres del mundo se alegraron. Pero lo que Bolivia tiene algo de la historia que se repite como farsa", alerta el periódico valiéndose de la famosa frase con la que Carlos Marx describió al gobierno de Luis Bonaparte en la Francia postrevolucionaria de 1850.

La nota involucra a Chávez, a Morales y al presidente de Argentina Néstor Kirchner dentro del remozado y radicalizado populismo regional que, en su opinión, "contrasta con las posiciones más moderados gobiernos de izquierda, como Chile y Uruguay. Brasil es visto como a medio camino".

"Chile, Uruguay y, hasta cierto punto, Brasil, países todos ellos gobernados por partidos de izquierda van mucho mejor", afirma el periódico. Y atribuye esa situación a que han sabido combinar "ortodoxia monetaria, prudencia fiscal y apertura al comercio, las inversiones y las nuevas ideas, junto con políticas sociales con objetivos claros".

En cambio, destaca que Morales ha optado por seguir los pasos del "paladín del del nuevo populismo" regional, en referencia a Chávez, al que define como un "caudillo" que "no quiere perder mucho tiempo con las leyes y los controles y equilibrios de poderes y trata de llevar a su economía por un rumbo que oscila entre el clientelismo y el capitalismo de compinches".

Analistas regionales han coincidido en afirmar en los últimos días que justamente lo que ha dejado en evidencia la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia es que dentro de América Latina subsisten diferencias políticas de fondo. Y que, lejos de la posibilidad de una "izquierda unificada" que involucre a todos los países del continente, en realidad hay varios proyectos ideológicos enfrentados. Se habla de dos, y hasta de tres izquierdas.



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