NUEVO DIGITAL Internacional - Chile rechaza las "presiones" de Estados Unidos para que vote contra Chávez en la formación del nuevo Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas
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Chile rechaza las "presiones" de Estados Unidos para que vote contra Chávez en la formación del nuevo Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas

Chile rechaza las "presiones" de Estados Unidos para que vote contra Chávez en la formación del nuevo Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas

31.05.06 • 04:44 GMT • Elizabeth Peger - Buenos Aires Email

Los movimientos de Hugo Chávez en la búsqueda del respaldo de América Latina para acceder a un sillón del Consejo de Seguridad de la ONU después de haber acentuado sus lazos políticos con Irán han encendido una luz de alerta en la Casa Blanca. Dentro de la administración de George Bush no hay dudas respecto de que la urgencia por frenar la avanzada del líder venezolano para desembarcar en el organismo que tendrá la última palabra acerca de los planes nucleares del régimen iraní se ha vuelto su gran prioridad en el espacio regional.

Esas razones han llevado en las últimas semanas a diversos funcionarios del gobierno norteamericano a acentuar sus contactos con los principales mandatarios latinoamericanos con el objetivo de convencerles sobre la inconveniencia de acompañar las pretensiones chavistas. Sin embargo, en algunos casos no han caído del todo bien las recomendaciones de Washington, por entender que se trata de abiertas presiones condicionan su capacidad de decisión política.

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La administración chilena de Michelle Bachelet ha sido una de las primeras en admitir públicamente su malestar por los insistentes planteos de la Casa Blanca. En Santiago señalan que su país siempre ha mostrado disposición a dialogar sobre las diferentes propuestas, pero que no aceptará presiones en cuanto a la forma en que deberá emitir su voto en octubre próximo cuando se elijan los nuevos miembros no permanentes del Consejo de Seguridad.

"A nosotros nos convence mucho más el camino de la persuasión que el camino de las presiones", aseguró el ministro de relaciones exteriores chileno, Alejandro Foxley, al ser consultado sobre los pedidos de la administración Bush para que el país desista de respaldar la candidatura de Venezuela para acceder al estratégico organismo de Naciones Unidas.

Diversos medios periodísticos chilenos publicaron en las últimas horas declaraciones extraoficiales de funcionarios del gobierno de Bachelet que aseguraron que desde Washington se había advertido claramente a Chile que las relaciones entre ambos países se verían seriamente dañadas en el caso de que se apoyaran las pretensiones de Chávez. Las publicaciones mencionaron que las advertencias fueron realizadas directamente por la secretaria de estado norteamericana, Condoleezza Rice, y su segundo, Robert Zoellick, en oportunidad de un encuentro mantenido con Foxley a fines de abril pasado en Washington.

"El mensaje fue: toda la agenda bilateral será fácil si Chile no vota por Venezuela, y muy difícil si lo hace", indicó un artículo firmado por un reconocido analista político local, que nunca fue desmentido por las autoridades del gobierno.

Chávez sabe que para poder ocupar el lugar que dejará vacante próximamente Argentina como miembro no permanente del Consejo de Seguridad requiere del acompañamiento de la mayoría de los países de la región. Con ese propósito ya ha comenzado a gestionar los apoyos de los presidentes de Chile, Paraguay y Uruguay y Bolivia. Y también sondeó personalmente en recientes entrevistas a sus pares de Brasil, Luiz Inacio Lula Da Silva, y de Argentina, Néstor Kirchner, aprovechando las estrechas relaciones que ha cultivado con esos mandatarios en la búsqueda de avanzar en diversos acuerdos económicos regionales.

En Caracas también dan por descontado el respaldo del boliviano Evo Morales, con quien Chávez comparte una profunda sociedad política, y consideran que los contratos petroleros firmados en las últimas horas con las autoridades de Ecuador terminarán por acercarle también la adhesión de ese país. Además, el líder venezolano se entusiasma como un posible triunfo del ex militar Ollanta Humala en las elecciones presidenciales peruanas del próximo domingo, situación que lo colocaría ante la oportunidad de conseguir un apoyo casi unánime de Sudamérica para ingresar al organismo internacional.

Las autoridades estadounidenses desconfían de la actitud que pueda asumir el venezolano en caso de obtener un sillón en el Consejo de Seguridad, por lo cual su estrategia se orienta básicamente en la apuesta de tratar de limar sus posibles apoyos antes de la votación de octubre. Los temores de Washington se vinculan en los lazos cada vez más firmes que unen a Chávez con el régimen iraní y su insistente defensa de los proyectos que lleva adelante Teherán para el desarrollo de tecnología nuclear.

A esas preocupaciones se ha sumado también en las últimas horas los anuncios de Caracas en el sentido asociarse con las autoridades iraníes para la construcción de una planta destinada a procesar crudo pesado de la faja oriental del Orinoco, que podría suplir al país árabe con gasolina y otros productos derivados.



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