NUEVO DIGITAL Internacional - Irán busca sacar provecho de la expansión de las izquierdas latinoamericanas para construir un espacio que desafíe el "extremismo" de Estados Unidos y Europa
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Irán busca sacar provecho de la expansión de las izquierdas latinoamericanas para construir un espacio que desafíe el "extremismo" de Estados Unidos y Europa

Irán busca sacar provecho de la expansión de las izquierdas latinoamericanas para construir un espacio que desafíe el "extremismo" de Estados Unidos y Europa

01.06.06 • 19:28 GMT • Elizabeth Peger - Buenos Aires Email

El escenario político de América Latina, dominado por las recetas populistas de Hugo Chávez y el ascenso de diversas corrientes de izquierda, es observado con gran atención por las autoridades de Irán, que consideran que ese contexto ofrece una oportunidad única para sus intereses de contener la ofensiva de Estados Unidos y Europa, que pretenden desarticular sus proyectos de desarrollo de tecnología nuclear.

En Teherán se sostiene que la profundización del discurso político progresista en los principales países latinoamericanos es una consecuencia directa de los graves errores que, en su opinión, ha cometido la administración de George Bush en sus relaciones con la región. Y en la capital iraní están dispuestos a desplegar una estrategia que les permita sacar provecho de esa situación para construir una alianza con los líderes regionales que se plante en abierta oposición a lo que denominan como "el extremismo de las superpotencias", en una alusión directa a las posiciones estadounidenses y europeas.

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Los planes del régimen Mahmud Ahmadineyad ya han dado resultados positivos en el caso de la negociación con el gobierno de Venezuela. La semana pasada, tras una conversación telefónica con Teherán, Chávez ratificó el acuerdo político que une a ambos gobiernos con el objetivo de apoyarse mutuamente ante la comunidad internacional, en un gesto que constituyó un abierto desafío a las intenciones de la Casa Blanca para aislar a Irán y forzarlo a abandonar su programa atómico. Y ahora a la estrategia también se ha sumado Cuba.

Como un correlato de la visita que efectuó Fidel Castro a la capital iraní un par de meses atrás, funcionarios de los dos gobiernos convinieron este miércoles en mejorar sus lazos económicos y comerciales en el marco de un proyecto político compartido.

"Observamos que la aparición de gobiernos populares en América Latina es una señal del fracaso de la política de EEUU en esta región del globo y del despertar de las naciones", afirmó el ayatolá Akbar Hashemi Rafsanyani, presidente del Consejo de Discernimiento de Conveniencia del Sistema, durante una reunión mantenida en Teherán con Fernando Ramírez, responsable de relaciones internacionales del Partido Comunista de Cuba.

El enviado de Castro reiteró que el gobierno de su país considera el desarrollo de la energía nuclear pacifica como "un derecho del pueblo iraní" y sostuvo que Cuba está comprometida en el respaldo a las autoridades de Irán en su lucha por construir un espacio que permita enfrentar el "extremismo de algunas superpotencias".

Además del acompañamiento de Chávez y Castro, en el entorno de Ahmadineyad se entusiasman también con la posibilidad de poder sumar próximamente la adhesión del presidente de Bolivia, Evo Morales, cuyo apoyo -sostienen en reserva- estaría garantizado a partir de los oficios del líder venezolano, con quien el mandatario boliviano ha sellado un profundo entendimiento político en los últimos meses.

Incluso, a partir de algunas promesas de los funcionarios cubanos, la estrategia iraní podría sumar nuevos respaldos en el marco de la cumbre del Movimiento de los Países No Alineados, que Fidel Castro prepara con bombos y platillos para septiembre próximo en La Habana. "Dentro del movimiento de no alineados hay un gran potencial para garantizar la paz, la seguridad mundial y la cooperación económica. Y allí tendremos que reafirmar nuestra solidaridad y la legitiminad de los derechos de Irán para continuar con su programa nuclear pacífico", enfatizó el canciller cubano, Felipe Pérez Roque.

La expectativa de Teherán también está enfocada en el resultado de los movimientos políticos que Chávez ha puesto en marcha en América Latina con la pretensión de sumar el apoyo de los principales líderes regionales para poder acceder a un sillón del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el estratégico organismo que debe resolver sobre el futuro de los planes atómicos de Irán.

Los planes de Chávez ya han provocado la reacción de la Casa Blanca, que ha comenzado a tomar contacto con algunos gobiernos de la región para convencerlos de la inconveniencia de acompañar la candidatura de Venezuela. Sin embargo, la estrategia de Washington ha sido duramente repudiada por las autoridades de Chile, que consideran que se trata de una maniobra que lesiona su autonomía política.



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