"Hay que alejar a nuestros niños de Superman": Chávez declara la guerra a Hollywood para terminar con "la dictadura cultural" de Estados Unidos
X, XLa estrategia de Hugo Chávez en su enfrentamiento con Estados Unidos va mucho más allá de las cuestiones económicas y políticas. El líder venezolano ha decidido también dar un combate frontal contra lo que define como "la dictadura cultural" de la industria cinematográfica de Hollywood, que en su opinión constituye una pieza clave de la apuesta "imperialista" de la Casa Blanca para mantener sometidos a los países de América Latina.
Seguimiento:
"Con su cine la dictadura de Hollywood nos inculca mensajes ajenos a nuestras tradiciones que desmoronan nuestra propia cultura, nuestra moral", denunció Chávez al anunciar su determinación de financiar un ambicioso proyecto cinematográfico que involucre las producciones de toda la región para recuperar la industria del cine latinoamericano y reducir la dependencia del consumo cultural local de la oferta norteamericana.
La primera parte del proyecto que auspicia Caracas se ha cumplido con el relanzamiento del casi desaparecido cine venezolano, y con la compra y proyección en el país de producciones independientes realizadas en América Latina, lo que se articulará a través de la flamante Fundación Villa del Cine.
Esa organización, a la que el gobierno venezolano ya ha adjudicado un subsidio de 11 millones de dólares, tendrá el desafío de promover la reactivación de las producciones cinematográficas locales puesto que, de acuerdo con informes oficiales, en las últimas tres décadas en Venezuela apenas se filmó -en promedio- una película cada cuatro años.
Al inaugurar durante el fin de semana las nuevas instalaciones de la Villa del Cine, Chávez adelantó que el proyecto también se articulará con la producción y compra de películas que hayan sido realizadas dentro de la región y que sean representativas de la 'verdadera cultura latinoamericana'.
En ese sentido, Chávez criticó que la mayoría de las producciones cinematográficas de Hollywood tratan a los "indígenas" como "algo salvaje y peligroso que es necesario eliminar". Además, se quejó de que, cuando describen la realidad de los países sudamericanos, sólo destacan "la violencia, el narcotráfico y las mafias" de la zona.
"Tenemos que alejar a nuestros niños de superhéroes como Superman", ejemplicó el líder venezolano resumiendo los términos del proyecto cultural que pretende consolidar su administración para tratar de disputarle la hegemonía a la industria hollywoodense, que -según sus estimaciones- actualmente concentra "el 94 por ciento" de la oferta cinematográfica en Latinoamérica.
La intención de Caracas de llevar adelante un proyecto cultural que se exhiba como alternativa al discurso difundido por Estados Unidos no abarca únicamente la industria del cine. La estrategia en ese sentido se inició el año pasado con el lanzamiento del canal latinoamericano Telesur, la emisora que Chávez creó para difundir su proyecto populista y bolivariano en todo el continente y para tratar de romper la influencia política norteamericana en la región.
Telesur nació a partir de una sociedad financiera que el venezolano selló con las autoridades de Cuba, Argentina y Uruguay, pero finalmente el gobierno de este último país se retiró de la iniciativa en momentos en que avanzó en sus conversaciones con la Casa Blanca para la firma de un tratado de libre comercio entre ambos países.
Desde la administración de George Bush se lanzaron todo tipo de cuestionamientos sobre la emisora chavista, especialmente después de que las autoridades de Telesur suscribieron un memorando de entendimiento con el canal de noticias árabes Al Yazira, destinado a intercambiar contenidos informativos y posibilidades tecnológicas entre las dos emisoras.
En la opinión de los funcionarios norteamericanos, ese acuerdo tiene el efecto de crear una "cadena global de televisión para terroristas", porque la señal árabe de noticias "con frecuencia ha servido de portavoz de los grupos islámicos más radicalizados".
