Encuesta Ipsos/AP - Europa Occidental se abandona a una opinión muy negativa sobre el efecto de los emigrantes en sus sociedades
X- Ipsos News Center - AP/Ipsos Poll: Improved Attitudes Toward Immigrants In U.S., Europe; Europeans Remain More Skeptical Than Americans
- Associated Press - Poll: U.S. Public Warmer Toward Immigrants
- Ipsos Public Affairs - The Associated Press International Affairs Poll (pdf)
Los habitantes de Francia, Reino Unido, Alemania, Italia y España que consideran que la emigración ha traído más problemas que ventajas triplica a quienes ven un efecto positivo de mejora de las sociedades receptoras, según datos de Ipsos (pdf) en una encuesta internacional para Associated Press. Además, los habitantes de las más extensas y pobladas naciones de la Europa Occidental se inclinan de forma abrumadora por pensar que los emigrantes son más propensos a la delincuencia que los nacidos en el propio país, en una opinión extraordinariamente negativa sobre la emigración que presenta un panorama muy distinto en Estados Unidos o en Canadá.
Seguimiento:
En España, el país europeo sometido a una presión inmigratoria ilegal más intensa en los últimos años “y que sufre en estos momentos una emergencia crítica con la llegada casi diaria de miles de emigrantes ilegales del África negra-, son diez veces más los nacidos en el país que creen que los emigrantes son más propensos a mezclarse en actos criminales o delictivos que los que consideran que están menos inclinados a actividades ilegales que los nativos.
En unos resultados avanzados por Nuevo Digital ayer en un contexto más amplio de análisis, la proporción sobre la opinión claramente negativa en España es compartida por Italia, pero en Francia, Reino Unido y Alemania, quienes creen que los emigrantes están más inclinados a la actividad criminal también triplican o cuadriplican a quienes piensan que son más "legales" que los nacidos en el país.
En general, las opiniones están divididas sobre si la emigración ha supuesto una mala o una buena influencia para los países de acogida. Por ligeros porcentajes, franceses, británicos y españoles se inclinan por la percepción negativa de media, mientras italianos y alemanes, por la positiva.
Además de la difícil convivencia de los europeos occidentales con sus emigrantes, lo que destaca la encuesta es la gran diferencia de percepción que, en este sentido, se da entre países europeos y los dos norteamericanos receptores de emigración.
En efecto, a pesar de la enorme polémica que se da actualmente en Estados Unidos en torno a la reforma de su modelo inmigratorio, los estadounidenses que consideran que, en general, los emigrantes constituyen una buena influencia para su país supera en seis puntos a quienes opinan lo contrario.
Pero es Canadá, con mucho, el país más receptivo a la emigración. Casi cuatro veces más canadienses consideran que los llegados de otros países para trabajar en su país suponen una buena influencia frente a quienes opinan lo contrario, en una consulta realizada días antes de que se descubriera un plan urdido por musulmanes nacidos en Canadá pero descendientes de emigrantes para realizar atentados en el país e, incluso, para asaltar el parlamento y decapitar al primer ministro.
En todo caso, Europa Occidental supone el reverso de la moneda respecto a la Norteamérica rica. Las cifras se invierten puesto que en Canadá y en Estados Unidos, los ciudadanos nativos que consideran que la emigración tiene una buena influencia y ha mejorado el país mantiene la misma proporción que, en sentido inverso, la de sus "primos" europeos, donde la opinión se abandona claramente al pesimismo.
