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Bolivia prepara un plan económico que garantiza la seguridad jurídica y el fin de las expropiaciones

Bolivia prepara un plan económico que garantiza la seguridad jurídica y el fin de las expropiaciones

08.06.06 • 03:05 GMT • Elizabeth Peger - Buenos Aires Email

Después de haber pateado el tablero con la nacionalización de los recursos naturales bolivianos, provocando la suspensión de múltiples inversiones y la salida del país de importantes empresas, el gobierno de Evo Morales prepara un nuevo plan económico que, según algunas filtraciones, incluiría un compromiso expreso del mandatario de que no se producirán nuevas expropiaciones por parte del estado y se respetará la seguridad jurídica de aquellos que tengan negocios en el país.

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"El objetivo es generar un escenario adecuado para que la inversión privada apueste en el sector productivo con generación de empleo", afirmó el ministro de planificación del desarrollo boliviano, Carlos Villegas, al dar algunos anticipos del programa económico diseñado por Morales y que se conocerá públicamente la próxima semana.

El lanzamiento del nuevo plan tiene como propósito central el de llevar tranquilidad a los sectores económicos y las grandes empresas de capital internacional que operan en el territorio boliviano, especialmente después de la inquietud que provocaron algunas versiones periodísticas que sostenían que, tras las decisiones tomadas en el mercado de hidrocarburos, el gobierno boliviano avanzaría con la nacionalización de la banca privada y el sector minero del país.

Rápido de reflejos, Morales envió a sus colaboradores a desmentir que esté en sus planes la posibilidad de disponer una medida de esas características para el caso de los bancos, e hizo trascender que su administración garantizará seguridad jurídica para las inversiones mineras y no recurrirá a ningún tipo de expropiación.

El nuevo programa económico, denominado "Bolivia productiva, digna y soberana", tiene tres ejes centrales, vinculados con lo productivo, lo social y un tercero elemento que tiene que ver con la forma en la que el país se relacionará con el extranjero. Básicamente la apuesta de Morales es "llenar el vacío de normatividad que tenía el país en materia de políticas económicas y sociales", según han adelantado extraoficialmente sus funcionarios.

"Nos proponemos que Bolivia tenga la capacidad de articular y definir puntos de convergencia, fundamentalmente, en aspectos estratégicos de mediano y largo plazo. Si nosotros logramos estos aspectos fundamentales, el país tiene futuro en el largo plazo", aseguró Villegas.

En materia de productividad, el plan identifica sectores estratégicos de la economía responsables de generar excedentes que, además de los hidrocarburos, abarcan la minería, la energía eléctrica y los recursos ambientales como la biodiversidad, el agua y los bosques. Pero ninguna decisión oficial plantea su nacionalización, sino que considera que el incremento de la productividad de esos sectores se debe dar a partir del apoyo a la inversión extranjera.

A pesar de las garantías que Morales se empeñaría en ofrecer a las empresas en su nuevo programa económico, la desconfianza sigue siendo el denominador común con el que los principales sectores con posibilidad de invertir en Bolivia observan los movimientos del mandatario.

Entre los grandes sectores económicos del país es coincidente la opinión de que los decretos que dispusieron la compulsiva nacionalización del negocio de los hidrocarburos bolivianos ha roto todas las expectativas que la gestión de Morales había generado entre las empresas y que será muy difícil reconstruir alguna sensación de confianza, más allá de los empeños oficiales en el sentido de garantizar que no se producirán nuevas expropiaciones.

De hecho, en los últimos tiempos se ha producido un éxodo masivo de las compañías multinacionales que operaban dentro del país, una situación que abre un serio interrogante sobre el futuro económico local y la estabilidad política del actual gobierno.

La partida de las grandes empresas que en los últimos años habían desarrollado importantes negocios en Bolivia se vincula con la inquietud que generan los próximos pasos de la gestión de Morales y los insistentes pronósticos que sostienen que la falta de seguridad jurídica terminará afectando peligrosamente sus actividades.

De hecho, las compañías que ya han anunciado la finalización de sus operaciones en el territorio boliviano no sólo abarcan a aquellas firmas relacionadas con la explotación petrolera, sino también a otros importantes sectores de la economía local en un proceso que provocará una fuerte desinversión en múltiples áreas.



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