El Centro Simon Wiesenthal denuncia la existencia de una célula de Hezbollah en Venezuela dispuesta a la 'yihad' contra Estados Unidos en América Latina
XAl mismo tiempo que Hugo Chávez denunciaba desde Irán lo que en su opinión son prácticas "terroristas y fascistas" puestas en marcha por Israel en su enfrentamiento contra la milicia libanesa Hezbollah, en Venezuela se han multiplicado los pedidos a las organizaciones internacionales para que se investigue la supuesta presencia de un célula de ese grupo terrorista que ya estaría operando dentro del país bajo el amparo de las autoridades y con el propósito de comandar los preparativos para librar una presunta 'guerra santa' contra Estados Unidos en América Latina.
Seguimiento:
Las denuncias sobre la existencia de una célula del Hezbollah asentada en Caracas fueron promovidas en los últimos días por los representantes del Centro Simon Wiesenthal. La acusación se basó en un documento que fue divulgado a través de Internet con la fima de un grupo autodenominado "Hezbollah Venezuela", en el que se convoca a la "Jihad (Guerra Santa) en la región". "Nuestro Centro se vio conmovido y sumamente preocupado al tomar conocimiento de la existencia de este texto", según indicaron en una carta el Secretario Ejecutivo del CICTE, Steven Monblatt, y otros referentes de la entidad.
"Hacemos valientemente un llamado a los musulmanes latinos que tengan dignidad de musulmanes, que amen a Alá y a su causa, para que combatamos por Alá y por su causa contra Satanás U.S.A y sus aliados en territorio Latinoamericano", señala uno de los párrafos centrales del documento atribuído a la presunta célula de la milicia libanesa que estaría operando en Venezuela. Y agrega: "Que si U.S.A y sus aliados deciden atacar a Irán, nosotros asumamos la defensa de esta nación de Dios y su territorio como que son una teocracia islámica, un territorio gobernado por Dios que ataquemos todo objetivo de interés norteamericano en América latina, y todo objetivo de interés israelí. Que de esta forma hagamos que los enemigos del Islam respeten nuestros territorios, nuestros hermanos y nuestra fe".
La denuncia del documento ya motivó la intervención de las autoridades del Comité Interamericano contra el Terrorismo de la Organización de Estados Americanos (OEA) que investigarán el orígen del polémico documento. Además, esa organización intentará establecer los lazos establecidos por la supuesta agrupación "Hezbollah Venezuela" dentro de ese país, y buscará determinar si su ingreso constituye el primer intento de un desembarco de la organización terrorista en América y si tiene vínculos con grupos ligados a la red terrorista Al Qaeda.
Las noticias sobre la presencia de una ramificación de la milicia libanesa dentro del territorio gobernado por Chávez justo en medio de la guerra que se libra en Medio Oriente ha provocado gran revuelo dentro de la comunidad judía local que encabezó el último viernes una amplia protesta contra el grupo chiíta Hezbollah y entregó una carta dirigida a las Naciones Unidas ante la sede de ese organismo en Caracas.
En esa nota los responsables de las organizaciones judías venezolanas reclamaron al Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan, que intervenga para que se cumplan las resoluciones sobre Medio Oriente y manifestaron su preocupación de que el conflicto "pueda repercutir en Venezuela, donde los ciudadanos de origen libanés y los de fe judía han vivido en paz y con respeto recíproco" en los últimos años.
Sin embargo esas críticas se sucedieron en medio de un total desinterés de parte del gobierno de Chávez sobre el tema. De hecho, el líder venezolano se mostró más que distante de la preocupación de la comunidad judía venezolana y se encargó de avanzar en sus cuestionamientos a las últimas decisiones de las autoridades israelíes durante la gira que lo llevó a realizar una nueva visita a Irán.
Además, su gobierno emitió el domingo un duro comunicado en el condenó el ataque israelí en el sur de Líbano que costó la vida a 56 personas, entre ellos 34 niños, y comparó la falta de acción de la Organización de las Naciones Unidas con el silencio que en su momento guardaron países y gobernantes sobre las acciones de los nazis. "No es posible callar. Y quien lo haga es indigno", dijo el vicepresidente de Chávez, José Vicente Rangel.
