NUEVO DIGITAL Internacional - Morales declara monumento histórico a su propia casa natal y desata una polémica con las organizaciones culturales de Bolivia que le reprochan excesos típicos de las dictaduras
NUEVO DIGITAL - Internacional

Morales declara monumento histórico a su propia casa natal y desata una polémica con las organizaciones culturales de Bolivia que le reprochan excesos típicos de las dictaduras

Morales declara monumento histórico a su propia casa natal y desata una polémica con las organizaciones culturales de Bolivia que le reprochan excesos típicos de las dictaduras

10.08.06 • 10:21 GMT • Elizabeth Peger - Buenos Aires Email

A veces las miradas sobre lo que debería entenderse como patrimonio cultural de una sociedad suelen ser confusas y generan posiciones individualistas que van a contramarcha de la propia riqueza histórica de un país. ¿Quién decide qué es lo que se debe resguardar por su valor histórico y su relevancia para la memoria cultural de un pueblo? ¿Es la sociedad en su conjunto, o quien lidera el gobierno de turno? Ese debate ha ganado en estos días a las organizaciones culturales de Bolivia, que reprochan al presidente Evo Morales el haber declarado a su propia casa como "monumento histórico" del país.

[Más:]

La decisión de Morales se concretó mediante un decreto firmado el pasado 21 de julio. En la norma se declaró que debía ser resguardada como patrimonio de todo el pueblo boliviano la humilde vivienda en la que el mandatario vivió sus días de infancia y preadolescencia en el pobre poblado de Orinoca, al sur de la ciudad de La Paz.

La medida también obliga al Ministerio de Cultura nacional a destinar recursos especiales para el mantenimiento de la casa y para la construcción en ese lugar de un "museo interactivo" destinado a publicitar la vida de Morales hasta su arribo al gobierno. Además, el decreto fijó que en el museo también se dicten clases a los dirigentes campesinos indígenas de la zona, un programa que será subvencionado con recursos del Ministerio de Producción.

Pero la resolución de Morales, que entró en vigor el último fin de semana, generó estupor entre los principales referentes de los sectores culturales del país, quienes cuestionaron la "falta de modestia" del mandatario y le reprocharon que destine los escasos recursos públicos que maneja el área cultural del gobierno para financiar iniciativas absolutamente personales. "Esto transgrede las propias leyes del país y nos recuerda los decretos supremos emitidos por los regimenes dictatoriales que gobernaron el país", advirtieron desde esos sectores.

Buena parte de la opinión de esas organizaciones fue sintetizada al diario paceño La Razón por el historiador y ex funcionario del área cultural Fernando Cajías, quien sostuvo que la propuesta de convertir la casa de la niñez de Morales en monumento histórico del país debió haber sido alentada por los propios pobladores de Orinoca, y no personalmente por el presidente. "Debería haberse tratado de un producto de la construcción social de todo el pueblo. Y, además, creemos que debió contar con la aprobación del congreso", afirmó Cajías.

En el mismo sentido, la experta cultural local María Isabel Alvarez Plata consideró que el decreto presidencial transgrede leyes que establecen la obligatoriedad de que sea el municipio interesado, en este caso el de Orinoca, el que debe iniciar la gestión pertinente.

Si bien los dos especialistas admitieron que toda la cuestión merece una consideración porque Morales es el primer mandatario del país que se declara un ferviente defensor del linaje y la cultura indígena del país, señalaron que en el caso de los bienes materiales involucrados siempre se debe evidenciar alguna característica "excepcional" como para declararlo monumento histórico. "El objeto de reconocimiento como algo de valor histórico no puede estar vinculado a un hecho de actualidad, como es el caso de la presidencia de Morales", indicó Alvarez Plata.

Además, remarcaron la necesidad de que toda propuesta de esas características cuente con el respaldo de los investigadores, las entidades culturales, los legisladores y la propia población, porque de lo contrario -advirtieron- se cae en un recurso "individualista y abusivo" que trae a la memoria de los bolivianos "lo peor de las históricas dictaduras" que debieron soportar.



Aumentar tamaño letra Restaurar tamaño letra  Tamaño de letra
Google

NUEVO DIGITAL / Archivo - Selección