NUEVO DIGITAL Internacional - El excedente de coca destinado a la producción de cocaína provoca divisiones en un gobierno boliviano bajo presión de Estados Unidos
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El excedente de coca destinado a la producción de cocaína provoca divisiones en un gobierno boliviano bajo presión de Estados Unidos

El excedente de coca destinado a la producción de cocaína provoca divisiones en un gobierno boliviano bajo presión de Estados Unidos

14.08.06 • 21:31 GMT • Elizabeth Peger - Buenos Aires Email

Las permanentes advertencias del gobierno de Estados Unidos a Evo Morales por su falta de compromiso para avanzar en las políticas de erradicación de los cultivos de coca en Bolivia parecen haber generado, por primera vez, una inquitud concreta en la administración local. En el entorno de Morales se admite sin reservas que las medidas para reducir la producción de coca no han tenido efectos contundentes y que, por el contrario, se han incrementado las plantaciones puesto que las mayores resistencias a la erradicación de los cultivos surgen entre los sectores políticos que apoyan al presidente.

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La situación se ha tornado más compleja en los últimos días, especialmente por el temor del gobierno local de que Washington termine decidiendo eliminar toda la asistencia económica que concede anualmente a Bolivia para la financiación de los programas destinados a reconvertir los cultivos que actualmente se utilizan para las plantaciones de hojas de coca. Ya en febrero pasado, la administración de George Bush anunció una fuerte reducción de las partidas y no descarta ordenar un recorte todavía mayor en los próximos meses. Sin el dinero de la Casa Blanca, afirman en La Paz, Morales tendría aun más inconvenientes para presionar sobre los cocaleros.

Gran parte de los colaboradores del mandatario no esconde que hasta ahora los planes de reducción de las plantaciones de coca han tenido un efecto muy limitado. No lo dicen abiertamente, pero la mayoría es consciente de que los cultivos se incrementaron en el último año. Dentro del palacio Quemado, la sede de la administración local, existe un convencimiento generalizado de que se trata de un problema de neto corte político, que se vincula con la propia política interna del partido gobernante.

Para la mayoría de los funcionarios, las dificultades para llevar adelante el plan de racionalización de los cultivos se han multiplicado porque los propios dirigentes del Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Morales, se oponen a la erradicación y no aceptan las recomendaciones del gobierno.

"Un diputado masista dijo a la población de su región que no se debe acelerar el proceso para reconvertir las plantaciones y hasta pidió para las obras y los proyectos de infraestructura en la zona de Caranavi", denunció días pasados el viceministro de defensa de Evo, Felipe Cáceres. La actitud del legislador, según afirman los colaboradores de Morales, es imitada por la mayoría de las autoridades municipales que responde al partido oficialista.

La falta de encolumnamiento de su propia fuerza política ha provocado en las últimas horas una dura reacción de Morales, quien advirtió directamente que los sectores que no colaboran con su política para erradicar los cultivos cocaleros se han convertido en un instrumento del narcotráfico.

"Compañeras y compañeros, si alguien no acepta una racionalización, una nivelación de cultivos de coca, puedo pensar que son instrumentos de (el ex presidente) Gonzalo Sánchez de Lozada, que está hablando de que Evo va a 'cocalizar', va a 'cocainizar' a Bolivia y esto es lo que se debe cambiar", lanzó el mandatario durante una manifestación que tuvo lugar el domingo.

El principal temor de Morales es que, de acuerdo a los resultados de algunos informes internacionales, la multiplicación de las plantaciones cocaleras produce un excedente importante de hojas que termina siendo utilizado por las bandas ilegales para la producción de cocaína. De hecho, parte de esa situción fue desvelada por funcionarios norteamericanos que visitaron recientemente La Paz, quienes precisaron que desde la llegada del líder masista al gobierno se había incrementado en forma notoria el tráfico ilegal de cocaína boliviana hacia Europa y otras regiones de Sudamérica.

El viceministro se refirió incluso a personas del partido oficialista que frenan la racionalización. "Por ejemplo, un diputado del MAS (Félix García) asegura que no se debe acelerar el proceso, además señala que se deben hacer obras en el lugar, proyectos, electrificación rural. También hay autoridades municipales que opinan lo mismo".

Caranavi inquieta a Evo; la reducción de coca es bajísima
El Presidente dice que quien no elimina cultivos excedentes es instrumento del narcotráfico y de Goni. El viceministro Felipe Cáceres admite incluso que los propios masistas retrasan el proceso.

La racionalización voluntaria de coca en la zona de Caranavi está "en cuarto intermedio". El Gobierno está preocupado. Ayer, el mandatario Evo Morales dijo a los dirigentes de esa zona yungueña que quien no colabora en esta labor es un instrumento de Goni y del narcotráfico. Un viceministro reveló incluso que hay dirigentes del MAS y autoridades municipales que la retrasan.
"Compañeras y compañeros, si alguien no acepta una racionalización, una nivelación de cultivos de coca, puedo pensar que son instrumentos de Gonzalo Sánchez de Lozada, que está hablando de que Evo (Morales) va a \'cocalizar\', va a \'cocainizar\' a Bolivia. Eso debe cambiar", señaló en una concentración en Caranavi, después de inaugurar un hospital.

Más tarde, el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, reconoció que a partir del 20 de julio, cuando ingresó a la zona la Fuerza de Tarea Conjunta, eliminó menos de dos hectáreas. "Son casi 19.000 metros cuadrados. Es poco, pero en Caranavi no se va a racionalizar como en el Chapare, porque aquí la producción de coca es muy pequeña. La mayoría tiene casi un cato o menos de un cato. Los terrenos son accidentados. Además, no es apto para la agricultura. Hay comunidades que viven de la coca porque no sale otro producto".

El Gobierno debe eliminar, de acuerdo a la Ley 1008 y a convenios internacionales, de 5.000 a 8.000 hectáreas por año. "Nuestra meta es la mínima (5.000), de manera voluntaria. 2.500 hectáreas se han erradicado en el Chapare. El saldo se va a garantizar hasta diciembre en el trópico de Cochabamba. En Yungas no se erradicarán más de 100 ó 150 hectáreas hasta fin de año, porque no hay cultivos de coca".

Los últimos monitoreos de cultivos de coca elaborados en forma conjunta por la administración paceña y representantes de las Naciones Unidas han revelado que la superficie de cultivos en la región de Los Yungas creció más de un 5 por ciento en los últimos meses, una situación que varios funcionarios han atribuído al hecho de que algunos sectores del masismo alientan a los pobladores a seguir extendiendo sus plantaciones con el argumento de que cómo el presidente ha tenido una larga trayectoria como referente sindical del sector cocalero, en algún momento privilegiará sus raíces y dispondrá el libre cultivo de la yerba.



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