Calin Tariceanu, primer ministro de Rumanía: “Los emigrantes rumanos con altos niveles de educación irán al Reino Unido; los más pobres y menos escolarizados, a Italia y España”
X- NUEVO DIGITAL (06/09/06) - Avalancha migratoria del Este europeo - Terrorismo y delincuencia hacen que los británicos consideren a su país "menos habitable" que hace veinte años en medio de un intenso debate sobre una inmigración "fuera de control"
“Las personas con los mayores niveles educacionales podrían dirigirse al Reino Unido pero no veo demasiados”. Son las predicciones de Calin Tariceanu, primer ministro rumano, en su intento de tranquilizar a la opinión pública británica, envuelta en una fuerte polémica por las avalanchas de emigrantes procedentes del Este europeo que las estimaciones más conservadoras calculan en más de 600.000 en poco más de dos años. Sin embargo, los temores se han recrudecido horas antes de que mañana martes Rumanía consiga la aprobación para unirse a la Unión Europea. En entrevista con el Financial Times, Tariceanu ha querido reforzar su llamada a la calma británica señalando que los emigrantes más pobres y con menores índices de educación y cualificación se dirigirán “a Italia y a España”.
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El primer ministro rumano asegura, según Financial Times, que “la mayor parte de los rumanos pobres podría dirigirse a Italia y a España, donde tendrían menos problemas con el lenguaje, y sólo los mejor escolarizados irían al Reino Unido”.
Las palabras del jefe del gobierno rumano se producen en un entorno en el que los países del este europeo intentan tranquilizar a los occidentales ante la perspectiva de avalanchas migratorias en cuanto estas naciones se unan a la Unión Europea y la Europa rica tenga que abrir, antes o después, sus fronteras.
El diario británico recuerda que Rumanía, con una población de 22 millones de habitantes, se convertirá en el séptimo mayor miembro de la Unión Europea aunque, junto con Bulgaria (con 8 millones de habitantes) será también el más pobre del club, pues ambos países tienen un Producto Interior Bruto de alrededor de un 31 por ciento de la media de la Unión en 2004.
Según informaba Nuevo Digital el pasado 6 de septiembre, la sociedad británica se encuentra inmersa en el debate en torno a la llegada de casi 430.000 trabajadores procedentes del este europeo -principalmente polacos- que, desde mayo de 2004, han aprovechado la apertura de fronteras británicas a los trabajadores de los nuevos miembros orientales ex soviéticos de la Unión Europea -en una decisión que sólo han secundado Suecia e Irlanda- para recalar en un país que ven con más oportunidades.
De hecho, la cifra es mucho mayor, puesto que en ese casi medio millón de emigrantes del este europeo no están incluidos los que trabajan por su cuenta debido a que su registro no es obligatorio. Las estimaciones más conservadoras hablan de más de 600.000 emigrantes del este europeo en poco más de dos años.
A pesar de que se trata de una emigración plenamente legal y registrada -a diferencia de la anárquica situación española-, en el Reino Unido se preguntan por el tremendo impacto sobre el mercado laboral de tal avalancha de nuevos trabajadores dispuestos a lo que sea en un país donde las autoridades esperaban tan solo entre 5.000 y 13.000 nuevos emigrantes anuales.
