Todo vale por la emigración: Un alemán se ofrece a fecundar a 2.000 mujeres paraguayas para 'generar' ciudadanos germanos y facilitar su emigración a Europa
XLas dificultades económicas y sociales que enfrenta gran parte de la población de América Latina han convertido la posibilidad de emigrar al exterior, y en especial a Europa y Estados Unidos, en una suerte de salvación de la pobreza y la falta de oportunidades. Cualquier alternativa para el sueño inmigratorio cosecha rápidamente miles de adhesiones, dando lugar a recetas poco ortodoxas que generan ingresos a quienes pretenden lucrarse con la desesperación ajena. En este contexto, cualquier solución parece válida, incluso la más descabellada. No fue la excepción el escándalo originado esta semana en Paraguay con un ciudadano de origen alemán que se ofreció para fecundar a 2.000 mujeres de ese país para que sus hijos puedan emigrar a Europa con los beneficios que le otorga la ciudadanía alemana.
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El ofrecimiento de Jurgen Ernest Hass, actualmente detenido en una prisión de Asunción, ya ha provocado una verdadera conmoción en los sectores más pobres de la población paraguaya, donde admiten que la polémica solución les permitiría a sus familias acceder a los subsidios que otorga el gobierno alemán y que incluyen, además del pasaporte y la ciudadanía, servicios de educación y salud totalmente gratuitos.
El caso es motivo de preocupación para el gobierno paraguayo que lidera Nicanor Duarte Frutos por las complicaciones que la actitud de Hass puede causar en su relación con las autoridades alemanas. El hombre está detenido en una cárcel local tras haber admitido que asumió la paternidad de cientos de niños en siete naciones en desarrollo -entre ellas Paraguay- para que el estado alemán les otorgue una subvención mensual a cada uno.
“Mi esposo donará su semen en forma totalmente gratuita a una 2.000 mujeres de este país que quieran concebir un hijo de nacionalidad alemana”, anunció la pareja de Hass en un comunicado que reprodujo toda la prensa local. El argumento del alemán es que pretende vengarse de las estrictas leyes para inmigrantes impuestas por su país.
El caso es sorprendente y curioso, pero no desentona con la problemática que enfrenta la región, donde el porcentaje de personas que emigra hacia los países con fuerte desarrollo económico crece en forma constante. Esa situación ha generado un gran negocio en el que no faltan los que buscan sacar su propio rédito.
Así en los países más estables de la región ha proliferado la utilización de inmigrantes como mano de obra ilegal, con consecuencias drásticas para el mercado laboral local. Y en los estados más pobres también se han estructurado organizaciones delictivas dedicadas al tráfico de personas, especialmente de mujeres y niños, que posteriormente son reclutados por bandas que los usan en sus negocios vinculados a la prostitución y el narcotráfico.
