Consejo de Seguridad y suspensión de venta de armamento: Altos cargos próximos a Chávez acusan a España de "obedecer las imposiciones" de Estados Unidos
XSi bien nunca le creyó un gran aliado político, Hugo Chávez siempre consideró próximo al jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. De hecho fue esa sensación la que le llevó el año pasado a firmar un acuerdo con Madrid para que empresas españolas facilitaran aviones y helicópteros militares a Venezuela. Ahora las cosas han cambiado en el diálogo Caracas-Madrid, y lo que alguna vez fue visto como un principio de acercamiento, la relación que hoy les une es simplemente de "inamistad", según la definen los consejeros chavistas. En otras palabras, la decisión de España de suspender el contrato por el material bélico que iba a vender a Venezuela terminó por convencer a Chávez de que Rodríguez Zapatero no iba a estar tan próximo como alguna vez había pensado.
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Claro que no sólo fue la operación armamentística la que complicó las cosas. Venezuela ha logrado sumar la amistad de otros países que bien pueden facilitar los mismos barcos y aviones que le iba a vender Madrid. El malhumor de Chávez con Zapatero también se vincula con la decisión de España de votar en contra del ingreso de Caracas al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Pese a que Rodríguez Zapatero jamás había deslizado un adelanto sobre la posición que sumiría su país en el estratégico organismo internacional, los funcionarios chavistas especulaban con que las diferencias del gobierno español con la política internacional de Washington harían aflorar un pronunciamiento en línea con los intereses de Caracas, lo que finalmente no ocurrió. Las sorpresas fueron evidentes para los representantes del líder venezolano cuando en medio de la polémica y trabada elección en el Consejo de Segurida, el representante español anunció que su país votaría por la candidatura de Guatemala.
"Con todo esto España ha mostrado que está en sociedad con Washington", acusó públicamente el jueves uno de los principales asesores políticos de Chávez. A su vez, funcionarios venezolanos apuntaron que tanto la suspensión de la operación por la compra de armamento como la definición del voto español en la ONU reflejan que Rodríguez Zapatero "obedece las imposiciones" de la Casa Blanca, pese a sus intentos por mostrarse distante de George Bush ante la opinión pública de su país.
Además, el ex ministro de la Defensa venezolano, Raúl Salazar, evaluó que la actitud de Madrid también responde a un interés económico, ya que -según dijo- España desea mantener su balanza comercial con Estados Unidos, la cual le reporta mayores beneficios que los negocios con Venezuela.
Como argumento en favor de su lectura sobre que la posición de España se vincula con supuestas presiones de Washington, colabores de Chávez destacaron ante la prensa local que la suspensión del contrato por el que Caracas iba a adquirir 24 aviones caza Sukhoi y 53 helicópteros militares por un valor de 3.000 millones de dólares se produjo justo después de las declaraciones del nueve jefe del Comando Sur de EEUU, almirante James Stavridis, quien remarcó la preocupación por la política de rearme militar que lleva adelante el gobierno venezolano.
Los funcionarios chavistas se quejan de que Rodríguez Zapatero suspendió en forma unilateral la operación sin haber analizado con Caracas el supuesto aumento de costos para la fabricación de los aviones que España puso como argumento de su decisión. En Caracas aseguran que estaban dispuestos a pagar más la operación si en algún momento Madrid les hubiese planteado esa posibilidad. Ahora ya negocian comprar esos aviones a Moscú.
