Chávez le declara la guerra a la Navidad occidental y ofrece dinero a empleados y jubilados para que lo elijan como el nuevo 'Santa Claus" de los venezolanos en las elecciones del 3 de diciembre
XPrimero fue una campaña sin cuartel contra la figura de Superman y los tradicionales comics norteamericanos. Después llegó el lanzamiento de una industria cinematográfica propia en la apuesta de intentar convertirse en la competencia del cine de Hollywood. Por no hablar de la polémica que provocó su decisión de mandar a reformular el escudo venezolano porque el caballo estampado en él galopaba hacia la derecha: "Caballo imperialista", lo reprobó personalmente. Pero la batalla de Hugo Chávez contra lo que denuncia como el intento de Estados Unidos de inundar con su cultura a toda América Latina no termina ahí: ahora el líder venezolano se ha lanzado contra la figura de Papa Noel, a quien pretende desbancar de las tradiciones navideñas impulsando otras imágenes propias de la cultura local.
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El primer paso de la batalla contra Papa Noel se puso en marcha esta semana cuando el gobierno venezolano invitó a sus funcionarios a eliminar la popular imagen de todas las dependencias públicas del país. "Deseamos que los motivos alusivos a la Navidad estén inspirados en la tradición local, de pesebres o de ornamento con plantas autóctonas como la 'Flor de Navidad'", explicaron los colaboradores chavistas al fundamentar su pedido.
En Caracas se argumentó también que la determinación del gobierno local apunta a neutralizar cualquier tipo de influencia de parte de "elementos culturales extranjerizantes". "No queremos que esta Navidad la terminen convirtiendo en un Halloween", remarcó el ministro de comunicación venezolano, William Lara, en referencia a la moda que se ha instalado en varios países latinoamericanos de festejar como propia la tradicional "noche de brujas" norteamericana.
De hecho, el pulso de Chávez para terminar con los modelos que él considera "imperialistas" sobre el festejo de la Navidad también alcanza a los tradicionales arbolitos. En el furor por desterrar cualquier símbolo que remita a la cultura norteamericana, el líder venezolano parece haber olvidado que el árbol de navidad es una figura que acompaña históricamente los hogares de todo el mundo y no sólamente los de Estados Unidos. Además, la popular figura de Santa Claus ni siquiera es un invento norteamericano, porque su raíz histórica está relacionada con algunas tradiciones del norte europeo.
Pero más allá de la discusión por la autoría del invento, Chávez está convencido de que será exitosa su campaña contra Papa Noel, al punto que él mismo en persona se ha convertido en el gran "Santa" de los empleados públicos y jubilados venezolanos. Es que para convencerlos de privilegiar la cultura autóctona les ha ofrecido un suculente premio: el pago adelantado de un triple salario adicional.
"Esto es para que todas las familias puedan pasar una Navidad plena de felicidad", argumentan en el entorno del mandatario la decisión que beneficia a más de un millón de personas, entre trabajadores y jubilados. Sin embargo, la oposición ha dejado en claro que la presunta bondad del "Santa Chávez" tiene un objetivo concreto que nada tiene que ver con la necesidad de dar pelea a los efectos de la cultura imperialista en el país: El próximo 3 de diciembre, el líder venezolano buscará su reelección por otro período al frente del gobierno local.
"Chávez se ofrece como un nuevo Papa Noel, para festejar su propia Nochebuena el 3 de diciembre", acusan con ironía los dirigentes de la oposición política.
