NUEVO DIGITAL Internacional - Benedicto XVI -Turquía, cuenta atrás: El Vaticano apoya ahora el ingreso de Turquía en la Unión Europea
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Benedicto XVI -Turquía, cuenta atrás: El Vaticano apoya ahora el ingreso de Turquía en la Unión Europea

Benedicto XVI -Turquía, cuenta atrás: El Vaticano apoya ahora el ingreso de Turquía en la Unión Europea

27.11.06 • 05:31 GMT • Javier Monjas - Madrid Email
  • El Mossad colaborará con agentes italianos, vaticanos y turcos en la seguridad del Papa
  • Filtración de inteligencia: el Cardenal Kasper, considerado junto al Papa como “objetivo” terrorista
  • Ali Bardakoglu, máximo responsable religioso turco: el Papa deberá establecer claramente que el islam es una religión pacífica

Sin que lo hayan solicitado previamente, miles de bibliotecas y colegios turcos están recibiendo estos días un lujoso libro de 768 páginas de papel satinado con fotografías a todo color en el que se realiza una encendida defensa del ‘creacionismo’ frente al evolucionismo y se responsabiliza del terrorismoa esta última teoría. Según una reciente encuesta realizada en treinta y cuatro países, Turquía ocupa el último lugar en la aceptación popular del ideario darwinista, sólo por detrás de Estados Unidos, el siguiente país más escéptico con el científico británico. Nadie sabe quién financia el libro ni quién lo ha escrito más allá del pseudónimo de la autoría que, probablemente, esconde a un grupo de escritores. Sin embargo, los guardianes de la laicidad oficial turca comienzan a ver de nuevo la mano furtiva de un gobierno en Ankara al que siguen acusando de mantener una agenda islamista oculta. En este contexto, la visita del Papa se convertirá en horas en la mismísima falla del choque de civilizaciones. Y Roma ha decidido acariciar al islam en el lomo de la Unión Europea.

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Agentes del Mossad ya se encuentran desde hace días en Turquía colaborando con sus colegas italianos, turcos y vaticanos en lo que se prevé como la visita papal más ‘caliente’ y potencialmente peligrosa para la seguridad física de un pontífice en décadas, si no en siglos, habida cuenta de la dimensión ‘civilizacional’ e histórica que está tomando la geopolítica de los últimos años. En este sentido, hace ya semanas que la inteligencia encargada de la seguridad del Papa se ha infiltrado en los barrios que rodean la embajada vaticana en Ankara, donde pernoctará Benedicto XVI.

El islam es "pacífico"

Según informaba ayer La Reppublica, el cardenal Walter Kasper, representante ecuménico del Vaticano en el diálogo con otras religiones, también es considerado un “objetivo” de posibles atentados. Kasper realizó muy duras y explícitas declaraciones tras las nuevas y redobladas manifestaciones de ira musulmana por el discurso de Ratisbona cuando declaró que “el islam se considera superior a la cristiandad; sólo es tolerante donde está en minoría”.

Quien llevó la voz cantante en aquellas condenas fue, precisamente, Ali Bardakoglu, máximo responsable religioso turco, quien, esta vez -y con el Pontífice en territorio propio- exigirá que el islam "sea declarado pacífico" mientras advierte abiertamente que la visita de Ratzinger no acabará con el "rencor" de los musulmanes.

Los acercamientos entre Turquía -que lideró las más duras condenas internacionales al discurso del Papa- y el Vaticano se están acelerando y profundizando en las últimas horas, en un programa que, en hecho insólito para una visita internacional de estas dimensiones, aún se está cerrando a horas vista de que se lance su desarrollo. Mientras, desde Ankara se filtra que Erdogan podría reunirse finalmente con Benedicto XVI en el aeropuerto si, como decía el fin de semana el propio primer ministro turco, la llegada del Papa coincide con su salida hacia la cumbre de la OTAN a la que asistirá en un implícito rechazo de la figura del Pontífice en su país.

Erdogan: El islam no insulta

Sin embargo, lejos de calmar los ánimos, Erdogan sigue ‘calentando’ la visita. En entrevista concedida a la RAI, el primer ministro turco manifestaba: “Los musulmanes nunca han intentado insultar a los profetas de otras religiones. Por el contrario, el islam proclama su respeto a ellas. Por tanto, tenemos derecho a esperar a los seguidores de otras religiones que se comporten de la misma forma”.

No parecían cuadrar demasiado con ese análisis del 'respeto' musulmán las decenas de miles de manifestantes, convocadas por el musulmán Partido de la Felicidad, que ayer se manifestaban en Ankara contra la visita del Papa mostrándole como un 'cruzado' mientras, simultáneamente, Benedicto XVI proclamaba en el Vaticano, durante el rezo del Ángelus, su “estima y amistad por el querido pueblo turco”.

Visita a la Mezquita Azul

Junto con la posibilidad de que Erdogan se vea fugazmente con el Papa en el aeropuerto en lo que parece sugerir prácticamente un cruce apresurado en los pasillos, el Vaticano continúa emitiendo mensajes de acercamiento al islam, incluyendo una visita arreglada a última hora a la Mezquita Azul, probablemente la culminación simbólica del viaje más allá de las llamadas al respeto a la religión de Alá que Roma no deja de transmitir.

Sin embargo, el Vaticano ha querido apostar mucho más allá de la conciliación religiosa con un desembarco en toda la regla en el terreno más ansiosamente deseado de la política secular turca. Según declaraba el portavoz vaticano, Federico Lombardi, a la agencia oficial turca Anatolia, el Vaticano no está contra el ingreso turco en la Unión Europea. “Si Turquía cumple con sus obligaciones y con los requerimientos de los criterios de la Unión Europea. ¿por qué no debería convertirse en un miembro de pleno derecho de la Unión Europea?”, se preguntaba Lombardi.

Ahora Turquía sí es Europa

La nueva posición vaticana contrasta con la mantenida hace dos años escasos por el entonces Cardenal Ratzinger cuando se manifestó en contra de la candidatura turca a la Unión bajo el argumento de que Turquía siempre se ha encontrado en "contraste permanente" con la herencia cristiana de Europa.

Según declaraciones a Le Figaro del entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, "en el curso de la historia, Turquía siempre ha representado un continente diferente, en permanente contraste con Europa". Por ello, Ratzinger se manifestaba a favor de que Turquía "pudiera intentar establecer un continente cultural con los países vecinos árabes y convertirse en la principal figura de una cultura con su propia identidad".

Nadie habría esperado que el Vaticano se pronunciara en estos momentos de forma explícita y pública contra el ingreso turco en el calificado muchas veces desde Ankara como ‘club cristiano’, pero el apoyo explícito a la integración turca en la Unión va mucho más lejos de lo que la sibilina y hábil diplomacia vaticana habría podido solucionar con una respuesta elusiva no demasiado comprometedora. Más allá de la religión, la política pura y dura dejará ver que la mano de los dioses juegan, por debajo de las etéreas nubes, con figuras de barro bien cocido.



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