La comunidad musulmana británica, cada vez más "resentida" con su país de adopción, según un estudio del 'think tank' Demos
X- Estados Unidos: Nuevas acusaciones de "islamofobia" después de un incidente en el que una mujer musulmana fue "interrumpida" en su oración del mediodía en pleno gimnasio
- Estados Unidos: Organizaciones activistas musulmanas exigen que sea sancionado un locutor de radio que criticó el juramento de un congresista musulmán sobre el Corán
- Reino Unido: Una mujer musulmana cubierta con el velo completo pronunciará el mensaje 'alternativo' de Navidad en una canal británico de televisión
- Australia: Jóvenes musulmanes orinan, escupen e incendian una Biblia en un centro islámico de enseñanza
Los incidentes se multiplican por todo el mundo. Uno de ellos ha ocurrido en Detroit y las organizaciones musulmanas ‘antidiscriminación’ ya están realizando las habituales acusaciones de "intolerancia" en medio de un gran revuelo de medios. Una mujer musulmana se pone a realizar sus postraciones y genuflexiones de la oración del mediodía en medio de un concurrido gimnasio. Otra mujer se sienta molesta y la interrumpe. La musulmana se queja a los gestores del centro. Según la versión de la denunciante, el encargado le responde: “Usted tiene que respetar (a su compañera de gimnasio) pero ella no tiene por qué respetar a su dios”. Hace unos días, el mismo gimnasio, perteneciente a la cadena Fitness USA, tuvo que cambiar las normas de vestuario aceptable en el centro para acomodarlas a las reclamaciones de las mujeres musulmanas, que exigían para sí mismas más modestia en el vestuario de entrenamiento. En Australia, dos jóvenes estudiantes musulmanes han sido expulsados de su escuela después de orinar, escupir e incendiar una Biblia. Pequeños y constantes choques que se unen a las grandes colisiones. Los informes en Europa siguen alertando sobre el cada vez mayor “resentimiento” de la comunidad musulmana en el continente así como sobre su potencial y explosiva peligrosidad.
Seguimiento:
Varios profesores de la escuela australiana musulmana de donde han sido expulsados los dos jóvenes tras su ‘acción’ sobre la Biblia se han manifestado alarmados sobre el “odio” que en ella se está inculcando contra todo lo que no sea musulmán, incluyendo a los propios docentes que no lo son. La escuela recibe, al cambio, casi dos millones y medio de euros en subvenciones públicas tanto de carácter estatal como federal.
Australia, zona de choque
Australia es uno de los focos más calientes del choque con las comunidades musulmanas en Occidente, con periódicos y graves estallidos de tensión desde que hace algunos años bandas de jóvenes de ascendencia islámica violaran a mujeres jóvenes occidentales, episodio al que siguió el estallido de enfrentamientos de finales del año pasado y que continuaba con el reciente escándalo causado por el líder de la comunidad islámica del país.
Su sermón de inicio del Ramadán fue conseguido por un diario y traducido del árabe para terminar constatando que el muftí estaba comparando a las mujeres -"el arma de Satanás"- que no se cubrían con carne dejada en la calle de la que podían disponer libremente los animales, en justificación indirecta de las violaciones aunque, en ocasiones, los procesados musulmanes por violación no sólo se jactan de sus acciones sino que las justifican como una 'costumbre tradicional'.
En Estados Unidos, los musulmanes del país parecen decididos a cumplir en público con sus preceptivas oraciones a pesar del rechazo, cuando no grave inquietud -según las circunstancias- que provocan sus flexiones rituales en el resto de ciudadanos, que, por otra parte, mantienen en el ámbito privado sus prácticas religiosas. El incidente de la mujer orante en pleno gimnasio se producía pocos días después de que varios imanes fueran expulsados de un avión tras realizar comportamientos en la cabina que el resto de pasajeros consideraron sospechosos, en especial después de que también se hubieran puesto a rezar, cuerpo a tierra, en plena sala de embarque en medio de gritos de alabanza a Alá.
Críticas al juramento de un congresista sobre el Corán
Ahora, el agresivo Council on American-Islamic Relations exige que se adopten medidas de represalia contra un locutor de radio, judío por añadidura, que protestó por el hecho de que el nuevo congresista demócrata por Minnesota, Keith Ellison, vaya a jurar su cargo por primera vez en la historia del país ante un Corán y no ante una Biblia, rompiendo una tradición que han mantenido todos y cada uno de los presidentes de Estados Unidos desde la fundación del país, con la excepción de Teddy Roosevelt, cuyos asistentes no pudieron encontrar una a tiempo en el apresurado acto celebrado tras el asesinato de su predecesor James McKinley.
En el Reino Unido tampoco pasa semana sin que su opinión pública se vea sobresaltada por amenazas, descubrimientos de atentados, inquietantes informes o encendidas polémicas que terminan ensanchando los cada vez más insondables abismos que separan a musulmanes de sus convecinos no musulmanes, con los grandes medios de referencia como el Financial Times (artículo completo por suscripción de pago) o el Economist alertando sobre la alarmante extensión del extremismo islámico en la sociedad británica.
En este entorno, los gestores del Channel 4 británico no están precisamente por calmar los ánimos en el virulento debate sobre el velo islámico que ha sacudido el país durante las últimas semanas. E información no les falta.
Mensaje de Navidad, por musulmana con velo completo
Hace pocos meses encargaban un estudio sobre las opiniones y creencias de la comunidad musulmana en el Reino Unido y los datos no hacían sino confirmar el profundo antioccidentalismo de ese grupo, calificado por otro estudio de Pew Global Attitudes como el "más antioccidental entre las comunidades islámicas de Europa". A pesar de haber sido realizada en una gran parte sobre personas ya nacidas en el Reino Unido, los musulmanes británicos se manifestaban en casi un 80 por ciento favorables a que los autores de las viñetas sobre Mahoma fueran “castigados” y en un 30 por ciento partidarios de vivir bajo la ley islámica, mientras que en una proporción similar confesaban preferir que el Reino Unido, su país de adopción o de nacimiento, fuera, directamente, un estado islámico.
Ahora Channel 4 ha decidido que su popular mensaje de Navidad, ‘alternativo’ al pronunciado por la Reina, sea dado no sólo por una musulmana sino por una musulmana cubierta con el velo, atuendo que ha llevado durante la última década. Y, además, el velo será el ‘niqab’, es decir, el velo completo que sólo permite una rendija para los ojos y que se convirtió en el centro de la polémica de las últimas semanas después de que una profesora se negara a quitárselo a pesar de que escasamente la entendían sus alumnos. Tanto Jack Straw como el propio Tony Blair terciaron en el tema deslizando de la forma más suave posible (aunque con el efecto de la gasolina sobre el fuego en la comunidad islámica) que, en Occidente, a las personas se les suele ver la cara en el acto de comunicación pública y que el velo no hacía sino imponer barreras para esa comunicación.
Los musulmanes, cada vez más "resentidos"
No se conoce aún el contenido del mensaje ‘alternativo’ de Navidad pero sí se sabe que, obviamente, será muy distinto a los retransmitidos en otros años, encargados a personajes como Sharon Osbourne, Jesse Jackson o, incluso, Los Simpsons. No parece que vaya a calmar los ánimos tan espectacular acción, vendida como aportación al debate de la multiculturalidad pero tras la que se esconde un evidente deseo de hacer reventar los índices de audiencia. En realidad, nada parece que vaya a calmar los ánimos de nada. Los estudios son tozudos en las profundas divisiones que se ensanchan y se ensanchan en un Reino Unido donde la comunidad ‘no musulmana’ también se divide entre sí como consecuencia precisamente de sus respectivas actitudes frente a la ‘musulmana’.
Según un estudio del ‘think tank’ Demos, la política exterior británica está llevando más “resentimiento” a una comunidad musulmana que, además, cada vez se siente más ajena al país. El estudio no sólo menciona la Guerra de Irak y el alineamiento con Estados Unidos como la causa del odio islámico, sino una política interna que, en su opinión, no ha sabido integrar a la potencialmente insoluble sociedad islámica, echándola, virtualmente, en manos de un extremismo que gana adeptos día a día.
El informe (pdf) apunta que los acercamientos del gobierno a los musulmanes se han producido según los propios términos del ejecutivo, sin tener en cuenta los de sus potenciales interlocutores. Las organizaciones islámicas se han subido a ese tren y han culpado al ejecutivo de Blair de profundizar las ofensas con sus constantes llamadas a que la propia comunidad musulmana “se ponga en serio” contra el terrorismo o vigile a sus jóvenes en busca de signos de que están siendo absorbidos por un radicalismo islámico que las autoridades, por otra parte, ya consideran fuera de control.
