Una organización de la UE califica a la población europea de “islamófoba”, “racista” y “xenófoba” por su actitud ante la comunidad musulmana del continente
X- EUMC - Muslims in the European Union - Discrimination and Islamophobia - Informe completo (pdf) - En inglés
- EUMC - Resumen del informe del EUMC - “Los musulmanes en la Unión Europea: Discriminación e islamofobia” (pdf) - En español
- EUMC - Perceptions of Discrimination and Islamophobia - Informe completo (pdf) - En inglés
- EUMC - The Annual Report on the Situation regarding Racism and Xenophobia in the Member States of the EU - Informe completo (pdf) - En inglés
- EUMC - Informe Anual 2006 del EUMC: resumen para la prensa (pdf) - En español
- NUEVO DIGITAL (10/04/06) - Conferencia de imanes en Viena: Los líderes islámicos piden una "teología musulmana de la integración" que acepte los valores occidentales mientras las ONG's acusan a los europeos de "islamofobia"
- NUEVO DIGITAL (06/11/06) - Obispo anglicano: Los musulmanes quieren ser a la vez “víctimas y dominadores”; máximo responsable religioso de Turquía: “Criticar al islam amenaza la paz del mundo”
España es el país que tiene una opinión más negativa sobre los musulmanes. Al menos, así lo asegura el Observatorio Europeo del Racismo y la Xenofobia (EUMC, por sus siglas en inglés), dependiente de la Unión Europea, quien, en su último informe, destaca cómo un 83 por ciento de los españoles identifican a los musulmanes con el fanatismo mientras la opinión positiva en torno a la comunidad islámica descendía en menos de un año del 46 al 29 por ciento. El informe recoge “incidentes” de españoles contra musulmanes, como pintadas en mezquitas, agresiones de grupos “neonazis”, “ciudadanos marroquíes atacados por la policía”, y dos muertes, ambas relacionadas con el “racismo” por las organizaciones que denuncian los hechos, SOS Racismo y Movimiento contra la Intolerancia, a pesar de que una de ellas se produjo tras una discusión de tráfico con una persona de etnia gitana y la otra fue la de un marroquí en un caso relacionado con el tráfico de drogas, según la policía española. Los datos del 'rechazo español' corresponden a 2004 y la primera mitad de 2005, justo tras los atentados contra varios trenes en Madrid que dejaron casi doscientos muertos así como cientos de heridos y amputados en una acción que, por el contrario, el estudio de la EUMC no califica en ningún momento ni de 'racista', ni de 'xenófoba' ni, mucho menos, de 'cristianófoba'.
Seguimiento:
En relación al conjunto de Europa, el informe del EUMC titulado “Los musulmanes en la Unión Europea: Discriminación e Islamofobia” es de una contundencia feroz: “Con independencia de su origen étnico o de su manera de enfocar la religión, muchos musulmanes europeos sufren discriminación en el empleo, la educación y la vivienda. La discriminación contra los musulmanes puede atribuirse a actitudes islamófobas, así como a resentimientos racistas y xenófobos, elementos que suelen ir unidos. Por tanto, la hostilidad contra los musulmanes tiene que situarse en el contexto más general de la xenofobia y el racismo contra emigrantes y minorías”.
El EUMC se convertirá a partir del próximo año en la Agencia Europea para los Derechos Fundamentales, según una decisión adoptada a comienzos de este mismo mes de diciembre. El nuevo organismo mantendrá su caracter asesor de las políticas a poner en marcha por la Unión y trabajará en "estrecho contacto" con las ONG's en la recogida de información, según el mandato recibido.
"Racismo, discriminación y marginación social"
En un entorno de gravísimas y sostenidas acusaciones contra la población general europea en relación a la comunidad musulmana, el informe apunta cómo “es evidente que los musulmanes están sufriendo actos islamófobos que van desde amenazas verbales hasta agresiones físicas, a pesar de la poca información que se recaba sobre los incidentes agravados por motivos religiosos (...). El racismo, la discriminación y la marginación social son amenazas serias para la integración y la cohesión de la comunidad”.
En ningún momento, el EUMC denuncia los devastadores actos terroristas sufridos por Europa a manos de organizaciones que actuaron en función de su afiliación musulmana ni la constante desarticulación de nuevas intentonas terroristas en fase de ejecución en todo el continente ni los asesinatos o amenazas en los que una parte de la comunidad musulmana, y no sólo ‘terroristas’, se ha visto implicada. A lo más que llega el EUMC es a “relacionar” las actitudes europeas con los atentados, con la oleada de violencia por las viñetas sobre Mahoma o con los disturbios en Francia pero dejando claro que la “islamofobia” de los europeos fuerza a muchos jóvenes musulmanes o de ascendencia musulmana a sentir rencor por las sociedades en que viven incrementando sus “sentimientos de desesperación y exclusión”, con lo que la responsabilidad es transferida de nuevo a los ciudadanos europeos de origen.
Desigualdad para la igualdad
A pesar de que el informe condena con extraordinaria dureza la “discriminación” contra los musulmanes en función de su religión, los expertos de la Unión Europea exigen medidas positivas para un colectivo que identifica, precisamente, con sus creencias religiosas. Y lo hace como un colectivo homogéneo, “los musulmanes”, a pesar de que, con anterioridad, el informe denuncia la “islamofobia” europea al no reconocer la diversidad de orígenes étnicos y actitudes ante la religión que se da en una “comunidad musulmana” que insiste en considerar, una y otra vez, como un grupo homogéneo y monolítico cuando realiza análisis y reivindicaciones.
No hacía ni un mes que la misma agencia de la Unión Europea había publicado su Informe Anual correspondiente a 2006 en el que se exigía la adopción de medidas de discriminación positiva contra “el racismo y la xenofobia” con el fin de “garantizar la plena igualdad en la práctica”. En implícita alusión a la polémica del pañuelo islámico en varios países europeos, y su prohibición en las escuelas francesas, las conclusiones del informe del EUMC reclamaba “la no discriminación y la evaluación del impacto de la igualdad de las políticas gubernamentales respecto a los símbolos religiosos”, en lo que parece una advertencia sobre la necesidad de implementar una ‘desigualdad’, según las distintas comunidades, en el tratamiento de esos símbolos religiosos, habida cuenta también de las distintas ‘reacciones’ manifestadas ante la igualdad en el trato del mismo asunto por los distintos grupos.
Europa "debe reconocer" la contribución del islam
Un pequeño rayo de autocrítica parece esbozarse en un tercer informe, éste de carácter accesorio, en el que varios expertos de organizaciones musulmanas entrevistaron, por encargo del EUMC, a jóvenes musulmanes en varios países de la Unión con comunidades islámicas de tamaño significativo. Titulado “Percepciones de discriminación e islamofobia”, los testimonios recogidos insisten en culpabilizar de forma machacona a la sociedad general europea y en constatar que “los musulmanes europeos se han visto seriamente afectados por un creciente clima de hostilidad social”, en especial, tras los atentados en Estados Unidos, España y Reino Unidos así como el asesinato del director de cine Theo van Gogh, con el resultado de un clima de “hostilidad y agresión” hacia la comunidad islámica en el continente.
El informe apunta que “muchos musulmanes reconocen que ellos mismos también necesitan hacer más para conectar con la sociedad general” para lo que piden “un discurso islámico que ponga el énfasis en la integración, la implicación y la participación” con las sociedades en las que viven.
Sin embargo, esta observación es única y excepcional entre un apocalipsis de acusaciones y recriminaciones por las que los jóvenes exigen una “integración” sin que se vean obligados a “perder su identidad musulmana”; que los europeos “reconozcan la contribución que la civilización islámica ha hecho a la civilización del mundo y a Europa”; que los medios de comunicación dejen de presentar “una imagen negativa de los musulmanes” y al islam como “monolítico, autoritario y opresor de las mujeres”; que se deje de atacar al pañuelo islámico puesto que, a pesar de reconocer que donde se ha prohibido se ha hecho en un entorno generalizado de prohibición de símbolos religiosos, “muchos musulmanes sienten que tal prohibición se dirige contra ellos”; y, en fin, que se termine con la “discriminación diaria” que esta comunidad afirma sentir y que el EUMC reconoce como responsabilidad exclusiva de una sociedad europea "racista", "xenófoba" e "islamófoba".
