Indonesia envía al ejército a proteger las iglesias durante la navidad tras las alertas de atentados terroristas musulmanes lanzadas por Estados Unidos y Australia
X- Los servicios exteriores de ambos países desaconsejan con contundencia viajar al país -Bali incluído- ante el "muy alto" riesgo de ataques terroristas.
- AUSTRALIAN GOVERNMENT - DEPARTMENT OF FOREIGN AFFAIRS AND TRADE - Travel Advice: We advise you to reconsider your need to travel to Indonesia, including Bali, at this time due to the very high threat of terrorist attack. We continue to receive a stream of reporting indicating that terrorists are in the advanced stages of planning attacks against Western interests in Indonesia against a range of targets, including places frequented by foreigners. If you are in Indonesia, including Bali, and are concerned for your safety you should consider departing. If you do decide to travel to Indonesia, including Bali, you should exercise extreme caution.
En Aceh, la explosiva región indonesia que lleva siglos de guerras y dos años de recuperación tras llevarse lo peor del tsuanmi de diciembre de 2004, la sharia ya se aplica con toda su contundencia. Siendo el único territorio indonesio donde la ley islámica se encuentra por encima de cualquier otra normativa civil, la policía moral de Alá se está empleando a fondo. Según informa la prensa de Jakarta, las fuerzas del orden (islámico) realizaron esta semana una amplia redada en salones de belleza, donde arrestaron a trece mujeres por no llevar la vestimenta islámica obligatoria y a dos hombres a los que sorprendieron dejándose cortar el pelo por mujeres. Aceh no es un sitio para bromas pero tampoco lo es el resto de Indonesia, donde los servicios secretos de Estados Unidos y Australia han alertado sobre la posibilidad de atentados terroristas musulmanes en lugares frecuentados por occidentales, incluyendo a los ya atacados anteriormente grandes centros turísticos de Bali.
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La ley islámica es muy clara: los hombres sólo pueden cortarse el pelo por otros hombres. Y punto. El caso de las trece mujeres detenidas es, incluso, más grave. Se las sorprendió en los establecimientos llevando camisetas y pantalones vaqueros. Y, lo que es peor, sin el obligatorio pañuelo musulmán. Por el momento, la cosa no pasará a mayores. Todos, hombres y mujeres, fueron liberados tras ser amonestados por su comportamiento no sólo inmoral sino ilegal. La policía afirma que los salones de belleza son investigados porque a menudo se utilizan para la práctica de la prostitución. De hecho, las fuerzas del orden afirman que encontraron en uno de los locales preservativos usados. En este sentido, las detenciones de mujeres que no sólo llevan vaqueros sino que cortaron el pelo a hombres intenta cortar de raíz con la inmoralidad.
Patrullas de moral islámica
En Aceh, las patrullas de la policía moral no sólo no permiten a hombres y mujeres no casados que paseen juntos sino que ni tan siquiera se lo permiten a los casados puesto que el resto de la gente no sabe si lo están. Un recorrido de la enviada especial de la BBC con las patrullas islámicas descubría recientemente cómo se expulsaba a una pareja que se encontraba dentro de un coche en un aparcamiento a pesar de que eran marido y mujer puesto que “esto es un lugar público, y la gente no sabe que son marido y mujer, por lo que no está permitido”. Sin embargo, en voz baja, esa misma gente a la que amonesta o a la que se denuncia a la policía si se sospecha que ha habido algún tipo de contacto no permitido entre parejas no casadas ya desconfía de unas brigadas de la moral de las que dicen que están formadas por “jóvenes sin experiencia” que deberían estar más “entrenados” para su vital misión.
Indonesia permitió que se instaurara la sharia en Aceh en 2001 en un intento de contentar a la violenta insurrección islámica que llevaba décadas tiñendo de sangre la región. Los observadores internacionales ven con preocupación cómo el islamismo extremista gana posiciones en Indonesia, país que cuenta con una población de 230 millones de habitantes, de los que casi un 90 por ciento se considera musulmán, por lo que constituye la mayor población islámica del mundo. El atentado de Bali de 2002, con sus más de doscientas víctimas mortales, ya dio el primer y contundente toque de atención, y lo dio en las zonas turísticas frecuentadas por occidentales. El mundo (no musulmán) se escandalizaba el pasado mes de agosto cuando se conocía que al menos una docena de los condenados por el atentado habían visto reducidas sus penas de cárcel con motivo de las celebraciones del día nacional indonesio. Coincidiendo con la guerra de Israel contra Hezbollah, el presidente indonesio amenazaba con un apocalipsis de rabia musulmana que conduciría -literalmente, según sus palabras- al Choque de Civilizaciones.
"Amenaza creíble" de atentados
Ahora, con la navidad ya encima, los servicios secretos de Estados Unidos y Australia han emitido una alerta por la que recomiendan no sólo no viajar a Indonesia sino que los viajeros occidentales que se encuentren en ella salgan lo antes posible. “Hay una amenaza creíble de atentado terrorista en Indonesia durante el periodo de la Navidad y el Año Nuevo. Grandes concentraciones de personas durante la temporada de fiestas pueden ser objetivos atractivos para los terroristas. El 24 de diciembre de 2000, los terroristas atacaron iglesias por toda Indonesia, incluyendo en Jakarta”, afirma la advertencia de seguridad emitida por el ministerio australiano de asuntos exteriores. “Los lugares que pueden ser objetivos de los ataques son Jakarta, Bali y Batam” aunque las alertas se extienden también a Aceh y a las regiones de Maluku y Sulawesi, de las que se advierte con la máxima contundencia sobre su potencial peligrosidad.
El gobierno indonesio ya anunciaba ayer que desplegará a las tropas para proteger a las iglesias del país a pesar de que el jefe de la inteligencia local no veía razones para la alarma. “La situación de seguridad es buena pero nos mantenemos en alerta”, decía. La letal Jemaah Islamiyah, en la red de Al Qaeda, -que, además de los atentados de Bali fue responsable de las voladuras de un hotel en 2003 y de la embajada australiana en 2004- no ha cometido ningún atentado durante el año que está a punto de concluir y eso ha disparado las alarmas ante la eventualidad de que no desee llegar al 31 de diciembre sin una de sus brutales ‘acciones de castigo’. Las autoridades indonesias destinarán 18.000 efectivos para proteger no sólo iglesias sino otros centros de culto también amenazados por los yihadistas de la Jemaah.
