NUEVO DIGITAL Internacional - Los aeropuertos del Reino Unido exigirán a las mujeres musulmanas que se levanten el velo para su identificación después de que un famoso asesino somalí se escapara del país usando el ‘niqab’ de su hermana
NUEVO DIGITAL - Internacional

Los aeropuertos del Reino Unido exigirán a las mujeres musulmanas que se levanten el velo para su identificación después de que un famoso asesino somalí se escapara del país usando el ‘niqab’ de su hermana

Los aeropuertos del Reino Unido exigirán a las mujeres musulmanas que se levanten el velo para su identificación después de que un famoso asesino somalí se escapara del país usando el ‘niqab’ de su hermana

27.12.06 • 05:59 GMT • Javier Monjas - Madrid Email
  • Los sindicatos ya se han opuesto a la medida mientras dos ancianas de Glasgow organizan una red vecinal para delatar la presencia de agentes de inmigración que pretendan expulsar a emigrantes ilegales
  • THE SUNDAY TIMES (10/12/06) - Blears warns over ‘explosive’ immigration - Hazel Blears, presidenta del Partido Laborista: "Comunicar simplemente el argumento 'progresista' de que la emigración es buena para la economía o empezar desde el punto de vista de los 'derechos humanos' no va a dar a la gente la seguridad de que los políticos entienden las auténticas preocupaciones de esas personas".
  • THE SUNDAY TELEGRAPH (24/12/06) - Ban veils in public, says Asian bishop - Michael Nazir-Ali, obispo de Rochester: A pesar de que "la gente está demasiado preocupada con ofender a los musulmanes (...) se debe introducir legislación que permita a los agentes levantar el velo (e, incluso), prohibirlo en público".

Una pareja blanca camina por el londinense Regent’s Park cuando se cruzan con otra familia, un hombre musulmán y su mujer cubierta por el ‘niqab’. La primera mujer comenta a su marido que debe ser muy difícil ver a través de la rendija del velo completo islámico. El marido de la mujer velada escucha el comentario, comienza a gritarles y regresa diez minutos más tarde para, de forma inopinada, enviar al otro hombre al hospital, con pérdida de dientes y la nariz rota, a base de puñetazos y cabezazos. La policía busca al agresor -con apariencia de ser nativo del Oriente Medio- desde mediados del mes de noviembre, cuando ocurrió el incidente, aunque éste se conociera el pasado domingo. Menos suerte tuvo Sharon Beshenivsky, una agente de policía asesinada durante el cuarto cumpleaños de su hija por varios somalíes en situación ilegal en el Reino Unido a quienes se concedió derecho de asilo a pesar de haber sido condenados por diversos delitos ya en el país europeo. Mustaf Jama, el hombre que mató a la policía, ha conseguido escapar de la justicia utilizando en los controles del aeropuerto el pasaporte de su hermana junto con el velo completo islámico que impidió su identificación.

[Más:]

Es difícil imaginar un mayor cúmulo de despropósitos en el caso del asesinato de Sharon Beshenivsky. Quizás por ello se ha convertido en un asunto célebre en el Reino Unido, repetidamente citado como paradigma de contumaz estupidez en la protección legal de personas que, también una y otra vez, aprovechan la permisividad de la defensa de los ‘derechos humanos’ y la ‘tolerancia’ para conculcar cualquier ley a su alcance, incluido el derecho a la vida de los demás.

De ladrón armado a asilado político

Coincidiendo con el ya también famoso ‘Miércoles Negro’ -el día del pasado mes de abril en el que, entre otros caóticos incidentes, se conoció que la justicia británica había liberado a más de mil delincuentes y criminales extranjeros que debían haber sido deportados-, el caso de Mustaf Jama se volvía a situar en lugares destacados en los medios de comunicación en un entorno de creciente nerviosismo por el fuerte crecimiento de la delincuencia cometida por extranjeros que terminó provocando un aparatoso avance de la ‘ultraderecha’ del BNP en las elecciones locales del pasado mes de mayo.

Jama era un somalí, con residencia ilegal en el Reino Unido, que fue condenado por robo ya en el país. Tras cumplir menos de la mitad de los tres años a que fue condenado, Jama consiguió no ser expulsado del Reino Unido bajo el pretexto de que la situación en Somalia era muy inestable y su seguridad allí podría verse comprometida.

Los 'derechos humanos' de un asesino

Poco después, durante un nuevo atraco con otros somalíes en noviembre de 2005, disparó contra dos mujeres policías. A una, Sharon Beshenivsky, la mató. A la otra, la hirió en la espalda. Todo el grupo tenía antecedentes por robos y posesión de armas de fuego. Pero las autoridades de inmigración también les habían permitido quedarse puesto que, como recuerda con acritud el Telegraph, haberles enviado de vuelta a Somalia “habría conculcado sus derechos humanos”.

La semana pasada, cuatro de los integrantes del grupo fueron juzgados. Dos de ellos, incluido el hermano de Mustaf Jama, de 20 años en la actualidad, han sido condenados a cadena perpetua, con orden de que cumplan, al menos, 35 años en prisión. Sin embargo, Jama consiguió huir. Y, por lo que se acaba de saber, tardará mucho en ser capturado.

En otra más de las demenciales estupideces del sistema británico de defensa de los ‘derechos humanos’ en torno al caso, Jama consiguió escapar del Reino Unido amparándose en la exigencia de las mujeres musulmanes de pasar los controles de los aeropuertos sin que nadie -ni tan siquiera otras mujeres- les pueda exigir levantárselo a efectos de identificación bajo el argumento de que constituiría una “intolerable humillación” a sus creencias religiosas.

Cubierto por el velo de su hermana

A pesar de que, tras los atentados de Londres, los agentes aduaneros disponen de cobertura legal para exigir la identificación, los temores a violentar los ‘derechos’ de las mujeres islámicas se unieron a una falta de personal por la que se obviaban estos controles más ‘difíciles’ con el fin de no entorpecer y retrasar el flujo de pasajeros además de ocupar a más agentes de los que el servicio anda muy escaso.

Ahora se ha sabido que el asesino somalí se cubrió con el ‘niqab’ de su hermana y, bien oculto excepto en la estrecha rendija de los ojos, consiguió sortear los controles del aeropuerto presentando el pasaporte que también pertenecía a su hermana. Embarcó sin problemas en el avión.

Ante la dimensión del escándalo, las autoridades aeroportuarias reaccionaban y filtraban que, en el futuro, se iba a exigir a las mujeres musulmanas que se levantaran el velo completo con el fin de ser identificadas. Pero las autoridades policiales no contaban con los sindicatos.

Los sindicatos, en contra de levantar velos

Inmediatamente, las organizaciones sindicales se ponían en contra de la medida afirmando que se iba a ordenar a las mujeres policía de control en los aeropuertos que realizaran “intolerables demandas” que no iban a poder cumplir, como las de pedir a las mujeres islámicas que se levantaran el velo para comprobar su identidad.

Y todo ello en medio de las cada vez más angustiadas advertencias sobre la grave peligrosidad de una "inmigración explosiva", angustiadas advertencias realizadas por la propia presidenta del Partido Laborista, Hazel Blears, quien declaraba al Sunday Times: "Comunicar simplemente el argumento 'progresista' de que la emigración es buena para la economía o empezar desde el punto de vista de los 'derechos humanos' no va a dar a la gente la seguridad de que los políticos entienden las auténticas preocupaciones de esas personas".

La 'quinta columna' de la delación

Mucho más allá del caótico espectáculo de derechos multiculturales, caos organizativos y de seguridad, y extraordinarias generosidades en la protección de criminales, el festín de dislates se completaba -por ahora- con la noticia de que las normas de identificación de musulmanas con velo en los aeropuertos se habían relajado en las últimas semanas debido a una falta de presupuesto en los servicios de inmigración que dejaban la voluntad de identificar o no a las mujeres al criterio y a la disponibilidad de los empleados de las líneas aéreas en el momento del embarque, momento en que tampoco eran identificadas con el fin de no provocar problemas ni retrasos en el acceso del restos de los pasajeros a los aviones.

Y, para colmo, a las autoridades de emigración les han comenzado a salir una ‘quinta columna’ interior por la que ciudadanos británicos se organizan para avisar a inmigrantes ilegales de cuándo van a llegar los agentes con la orden de expulsión. Estos grupos, como el organizado por dos ancianas de Glasgow, se mantienen vigilantes en todo momento de forma que, a través del teléfono móvil, avisan a los extranjeros en situación ilegal –que intentan la permanencia en el país bajo peticiones de asilo- de la llegada de coches sospechosos que puedan transportar agentes de los servicios de inmigración.

El obispo Nazir-Ali, también contra el velo islámico

Noche y día, días de trabajo o de fiesta, los integrantes de la red “patrullan” las calles para identificar policías o funcionarios de emigración y con el fin de dar inmediatamente la alarma y que los extranjeros puedan huir. En ocasiones, estos grupos vecinales han bloqueado el acceso de las autoridades de forma que los buscados tuvieran tiempo de escapar.

En los últimos días, el tema del velo había vuelto a situarse en el centro de la polémica en el Reino Unido a raíz de las declaraciones del obispo de Rochester, Michael Nazir-Ali, quien, en sus contundentes apariciones en los medios apoyados por no menos rotundos sermones, exigía también a las autoridades británicas que instauren la prohibición de llevar el velo completo a las mujeres musulmanas mientras éstas se encuentren en lugares públicos.

Y Nazir-Ali no se andaba con rodeos a la hora de relacionar el velo islámico con los graves problemas de seguridad que afronta el Reino Unido. "Dado que nos enfrentamos a una situación de seguridad sin precedentes, se debe introducir legislación que permita a los agentes levantar el velo", reclamaba el obispo anglicano de origen pakistaní.



Aumentar tamaño letra Restaurar tamaño letra  Tamaño de letra
Google

NUEVO DIGITAL / Archivo - Selección