NUEVO DIGITAL Internacional - Farmers Branch, Texas: Fuertes tensiones entre hispanos y población general en la ciudad de la corona metropolitana de Dallas declarada en abierta rebeldía contra la emigración ilegal
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Farmers Branch, Texas: Fuertes tensiones entre hispanos y población general en la ciudad de la corona metropolitana de Dallas declarada en abierta rebeldía contra la emigración ilegal

Farmers Branch, Texas: Fuertes tensiones entre hispanos y población general en la ciudad de la corona metropolitana de Dallas declarada en abierta rebeldía contra la emigración ilegal

26.01.07 • 06:02 GMT • Javier Monjas - Madrid Email
  • Una guardería de Farmers Branch ha comenzado a educar a todos los niños -sin importar su ascendencia étnica o cultural- en enseñanza bilingüe español/inglés y, además, en un edificio flanqueado por las banderas de Estados Unidos y México situadas al mismo nivel
  • Ben Robinson, concejal del ayuntamiento de Farmers Branch: “Si permitimos que esta especie de invasión continúe, no nos vamos a diferenciar de Irak, donde varias facciones exigen lealtad para sus propios grupos"

No todos los latinos se manifiestan en contra de la ordenanza municipal que -ligeramente modificada hace unos días- limita el alquiler de vivienda a emigrantes ilegales y hace del inglés el idioma oficial en la ciudad en un país que, como Estados Unidos, no concede constitucionalmente ese rango a ninguna lengua. Residentes locales pertenecientes a la organización ‘You Don’t Speak for Me’ (‘Tú no me representas’), formada por hispanos virulentamente contrarios a la emigración ilegal y que ha adquirido una enorme difusión nacional en torno al debate emigratorio, leían mensajes incendiarios a la puerta del ayuntamiento de Farmers Branch del tipo “Queremos un país más limpio” o “Farmers Branch no es lugar para vosotros”, todos dirigidos al ‘tsunami’ mexicano que rompe sin cesar contra la ciudad. “Somos americanos en primer lugar, en último y siempre” o “Tener oportunidades en este país depende de saber inglés y de respetar los estándares estadounidenses” eran otros de los testimonios que el vídeo del Dallas Morning News extraía de la tensión frente a la sede del gobierno local, entre exclamaciones de “Illegals go home” y en medio de un debate que ha adquirido ya proporciones de abierta rebelión contra las leyes estatales y federales.

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Farmers Branch sigue bajo una violenta tormenta pública, con una lluvia de acusaciones, reproches y amenazas que anega un debate cada vez más encrespado sobre lo que la población general de la zona considera una situación insostenible respecto a la emigración ilegal y su consiguiente cola de graves efectos para la ciudad, como fuerte incremento de la delincuencia o saturación de los servicios públicos, según las denuncias vecinales. Los editores del vídeo del Dallas Morning News -un periódico con edición en español paralela a la inglesa- remataban el chorreo de testimonios, declaraciones y agrios reproches con una mujer preguntándose en medio del caliente debate de dos horas celebrado en el ayuntamiento local si antes no habría que definir qué es “legal” e “ilegal”. La sugerencia no es tan simple como puede parecer puesto que, por ejemplo, el Tribunal Supremo federal concedió el derecho a la enseñanza pública a los hijos de personas que no se encuentren en situación regular en el país.

'Fuenteovejuna' texano

Precisamente contra normas y jurisprudencias federales de ese tipo es contra lo que el consejo municipal de Farmers Branch se está rebelando de forma abierta, intentando que sus abogados ajusten lo más posible el otro ‘tsunami’ que les está llegando, el de demandas judiciales por discriminación racial e inconstitucionalidad, pero también por daños a los negocios hispanos o regentados por hispanos de la ciudad, como se encargaba de destacar -en español- el propio Dallas Morning News. Mientras, en la otra punta del país, el poderoso New York Times ya centraba también su atención en el ‘fuenteovejuna’ texano -esta vez, un ‘fuenteovejuna’ de apoyo al alcalde y opuesto al ‘rey federal’- y lo daba rango de problema nacional, mientras Elizabeth Villafranca, portavoz de los hispanos opuestos a las regulaciones municipales -y propietaria de restaurantes de comida mexicana en Farmers Branch- se lamentaba de que, en su opinión, “están intentando enviar el mensaje de que las minorías no son bien recibidas” y que deberían “volver a México” incluso quienes, como ella, han nacido en los Estados Unidos.

Tras el polémico debate del lunes, la propuesta de los regidores de Farmers Branch que será votada en referéndum popular el próximo mes de mayo fue ligeramente modificada con la voluntad de que sea más defendible ante los presentes y futuros desafíos en los tribunales. Así, de prohibirse por completo que los propietarios alquilen casas o apartamentos a emigrantes ilegales, ahora se permite el arriendo siempre que uno de los cónyuges o cabezas de familia tenga residencia legal o ciudadanía. Sin embargo, sí se mantiene la conversión del inglés en el idioma oficial de la ciudad, una propuesta que ha renovado las peticiones de que ese idioma sea elevado a rango de lengua oficial en todo el país. Así lo volvía a proponer un peso pesado del conservadurismo de la historia reciente de Estados Unidos como Newt Gingrich, y no sólo en beneficio de los propios hijos de los emigrantes sino para defender la “civilización estadounidense” contra la amenaza de la “decadencia”.

Banderas de Estados Unidos y México al mismo nivel

“Los inmigrantes quieren que sus hijos compitan en el núcleo de la economía estadounidense y que tengan el mayor nivel de ingresos posible”, decía Gingrich. “Esto requiere de forma intrínseca que controlen el inglés. Esas personas atrapadas en guetos lingüísticos están, de hecho, negándoles la oportunidad de perseguir la felicidad”. Sin embargo, no cesan las presiones del español para mantenerse no sólo como lengua activa sino oficial, en igualdad de condiciones con el inglés –y, en ocasiones, por encima de él, como reclaman los igualmente virulentos grupos de ‘recuperación de la tierra robada a México’. A veces se producen provocaciones claras, como la colocación de una bandera mexicana en lo alto de una antena de radio en Lewisville, una emisora conservadora del entorno de Dallas que ha apoyado la revuelta de Farmers Branch y cuyo presidente se lamenta de que "ellos" -los inmigrantes- "quiebran la ley subiendo a una antena y hacen lo que les da la gana". (5 NBC TV - Dallas/Fort Worth - vídeo - en inglés). Sin embargo, en ocasiones, el pulso abierto en toda la frontera mexicana de los Estados Unidos alcanza ya rango de representación simbólica metida de lleno en la cotidaneidad.

Esto es lo que ha sucedido en el propio Farmers Branch, donde una guardería ha comenzado a educar a todos los niños -sin importar su ascendencia étnica o cultural- en enseñanza bilingüe español-inglés (con la mitad del tiempo dedicada a cada idioma). Además, sus responsables han colocado dos banderas en la puerta del edificio, la estadounidense y la mexicana, las dos del mismo tamaño y las dos al mismo nivel. En el ya demasiado tenso debate en torno a la emigración, ver la bandera mexicana ondeando en suelo estadounidense en igualdad de representación que la nacional está provocando borbotones en la ya caldeada sangre de los 'americanos' de la zona, como dejan ver los lectores del propio Dallas Morning News -al menos, los no hispanos- en sus cartas al diario, varias de ellas exigiendo que “esos profesores aprendan respeto por nuestra bandera” o apuntando que, comenzar así, “es una mala manera de empezar a enseñar la cultura americana”.



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