Los antepasados del candidato negro a la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama, fueron propietarios de esclavos hasta mediados del siglo XIX
X- WILLIAM ADDAMS REITWIESNER - ANCESTRY OF BARACK OBAMA AND EXTRACTS FROM THE U.S. FEDERAL DECENNIAL CENSUS: None of Mr. Obama's ancestors lived under slavery in North America. The first of Mr. Obama's paternal ancestors to leave Kenya was Mr. Obama's own father, who left in the mid-20th century, about 100 years after slavery had been abolished in the United States. Several of Mr. Obama's maternal ancestors owned slaves. Mr. Obama's slave-owning ancestors include George Washington Overall and Mrs. Mary Grable Duvall, both of whom are enumerated in the 1850 Federal Census as slave owners. George Washington Overall is also enumerated in the 1860 Federal Census as a slave owner.
Lucha contra Hilary Clinton no sólo por la nominación sino por el apoyo de la comunidad negra estadounidense que la debe preceder. El desafío entre los dos candidatos demócratas es tan a cara de perro que muchos acusaron a la senadora de encontrarse tras las filtraciones sobre la supuesta educación islamista de su rival. Sin embargo, la memoria de la esclavitud se ha convertido ahora en una de las claves de la contienda. Primero, fue el anuncio público de Obama de dejar la ‘esclavitud’ de los cigarrillos. Pero, después, llegó una segunda esclavitud mucho más corrosiva. Quien se presenta como el candidato ‘natural’ de los negros del país y a su propuesta electoral como la primera que podría llevar a un 'afroamericano' a la presidencia de los Estados Unidos, ahora debe lidiar con un pequeño problema: su familia estuvo relacionada íntimamente con la posesión de personas. Pero, eso sí, en el lado que menos cabría sospechar para el “candidato de los negros”. Todo ello para mayor gloria de Bill Richardson, el aspirante de perfil hispano -a pesar de su anglosajón apellido- que algunos analistas ven como el más probable candidato demócrata a la presidencia frente a sus más conocidos rivales.
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Aunque generalmente sus equipos intentan que sus caminos nunca se crucen, la rivalidad entre los senadores Clinton y Obama les llevaba ayer a intervenir de forma simultánea en dos iglesias separadas por unos pocos metros de la misma localidad de Alabama en actos conmemorativos de la lucha por los derechos civiles. El “duelo” entre ambos, como lo califica el blog político The Caucus, del New York Times, se extiende, sobre todo, a la delimitación de quién de los dos consigue mayor apoyo negro. O, dicho de otra forma, quién conseguiría más voto negro en unas elecciones, una vez decidido el candidato del Partido Demócrata.
Hillary Rodhman Clinton dispone de un buen patrimonio histórico en el apoyo de los líderes de la comunidad afroamericana que heredó desde los tiempos de presidencia de su marido. Sin embargo, Obama, con ser negro él mismo, tiene muchos más problemas. Muchas voces se preguntan si alguien de su elitista perfil -y, sobre todo, mestiza procedencia genética- es “suficientemente negro” como para representar a los negros estadounidenses y a su fuerte y, quizás, contraproducente sentimiento de comunidad 'segregada'.
"¿Es suficientemente negro Obama?"
Hijo de un estudiante negro keniano y de una mujer blanca de Kansas, al origen racial mixto de Obama se unió no sólo su educación en las elitistas Harvard y Columbia -además de en escuelas indonesias que le dieron el primer disgusto al ser mezclado con una supuesta educación islámica radical que añadir a sus muy musulmanes nombres de Obama Hussein- sino también su perfil de político 'presentable' en un entorno ejecutivo al máximo nivel y, por ello, muy alejado de los broncos y quejumbrosos activistas negros.
El elegante y moderado 'diseño' político de Obama, en contraste con el pancarterismo de la incendiaria soflama, el agravio sin fin y la demanda permanente, representados por los reverendos Al Sharpton y Jesse Jackson, no sólo ha hecho que muchos lanzaran envenenadas preguntas sobre si “Obama es suficientemente negro” sino, rizando aún más el argumento, que surgieran irónicas y ácidas provocaciones preguntando si “sabía usted que Obama es negro”.
En un momento en que el ayuntamiento de Nueva York ha prohibido el uso de la palabra “nigger” -por otra parte, utilizada de forma prioritaria por los propios negros en el rap y como saludo informal entre personas de esa misma comunidad que afianzan su identidad racial mediante lo que es para el resto la palabra más maldita del inglés de Estados Unidos-, y mientras Clinton y Obama continuaban luchando por atraerse el apoyo negro, he aquí que un experto en genealogía comenzaba a tirar de la familia del senador por Illinois y descubría que varios de sus antepasados por parte de su (blanca) madre habían sido propietarios de esclavos.
Esclavistas por parte de madre (y negro por parte de padre)
Segun desvelaba el Sun de Baltimore, basándose en la investigación de ancestros llevada a cabo por Addams Reitwiesner y confirmada por el propio periódico, antepasados de la madre de Obama aún figuraban en el censo a mediados del siglo XIX como propietarios de esclavos, en una tradición que se remontaba a los tiempos coloniales del siglo XVI.
Portavoces del senador demócrata intentaban quitar hierro a las revelaciones al afirmar que los antepasados de Obama “son representativos de Estados Unidos” y que lo principal a destacar es “el progreso por el que una descendiente de un propietario de esclavos se casa con un estudiante de Kenya y traen un hijo que crecería hasta convertirse en un candidato a la presidencia de los Estados Unidos”. Sin embargo, cualquiera que conozca incluso de forma ligera la política estadounidense sabe que las cosas no son tan simples.
Sharpton y Thrumond, enfrentados también por sus antepasados
Sobre todo debido a la enorme sensibilidad norteamericana alrededor del tema de la esclavitud en un entorno de constantes tensiones raciales, una sensibilidad que llevaba al descubrimiento, hace unos pocos días, de cómo los antepasados del reverendo activista negro Al Sharpton habían sido esclavos bajo la propiedad de los antepasados del ya fallecido senador Strom Thurmond, el nombre más conocido e, incluso, carismático en su oposición a la lucha de los derechos civiles en los años cincuenta y sesenta desde sus posiciones entonces virulentamente segregacionistas aunque muy moderadas después.
Sin embargo, la jugada del destino de unir al más radical de los activistas negros con el más radical de los activistas supremacistas blancos palidece ante un Obama donde el duelo se produce dentro de su propia familia, con una rama materna propietaria de esclavos y una rama paterna que, desde África, llegó ya a Estados Unidos como hombre libre para ser el padre de quien intenta convertirse en el primer presidente negro de los Estados Unidos y ya símbolo indiscutible de los largos y retorcidos caminos de la historia.
