NUEVO DIGITAL Internacional - Una joven drusa retira su candidatura al título de Miss Israel después de que la policía descubriera un plan de su propia familia para asesinarla por "honor"
NUEVO DIGITAL - Internacional

Una joven drusa retira su candidatura al título de Miss Israel después de que la policía descubriera un plan de su propia familia para asesinarla por "honor"

Una joven drusa retira su candidatura al título de Miss Israel después de que la policía descubriera un plan de su propia familia para asesinarla por "honor"

12.03.07 • 04:47 GMT • Javier Monjas - Madrid Email
  • Palestinas lesbianas y gays israelíes desafían a los sectores más conservadores de sus respectivas comunidades mediante la convocatoria de actos públicos

En un apasionado artículo, Gideon Eshet, columnista de asuntos económicos del Yedioth Ahronoth, rechaza los últimos datos sobre discriminación salarial de las mujeres en Israel, los relaciona con su mayor presencia en trabajos a tiempo parcial y se mete con la que es, a su juicio, la “auténtica discriminación” contra las mujeres. “¿Por qué los líderes religiosos de todas las religiones están de acuerdo en que las mujeres tienen menos derechos que los hombres? ¿Deben decidir esos hombres lo que está bien para las mujeres y lo que no?” Eshet se refiere al caso de Angelina Fares, una de las jóvenes que aspiraba al título de miss Israel pero que ha debido retirarse tras descubrir un complot de su propia familia para asesinarla por “indecente”. Fares es drusa, pero durante estos días, una organización de palestinas lesbianas ignora las graves condenas religiosas musulmanas para celebrar en Israel un congreso mientras los gays israelíes intentarán mostrar su “orgullo” de serlo en Jerusalén sin que el evento termine en enfrentamientos con los ultraortodoxos judíos como el año pasado.

[Más:]

Si el de Eshet en el diario más leído de Israel es un artículo apasionado, en especial cuando denuncia cómo Angelina Fares no ha recibido ningún apoyo en su desigual lucha contra el honor supuestamente mancillado de la comunidad drusa, el publicado en el Times de Londres por Pyllis Chesller es, sencillamente, devastador.

De hecho, el adjetivo “devastador” lo utiliza esta profesora emérita de psicología y estudios sobre las mujeres en la City University de Nueva York al referirse al último libro de Ibn Warraq, “Defending the West: A Critique of Edward Said’s Orientalism”, antes de preguntarse si “los intelectuales de Occidente se atreverán a defender a Occidente” ante lo que Chesller califica de “brutalidad del islam”. Y experiencia directa no le falta a ella, precisamente.

"La brutalidad del islam"

Casada con un “encantador, seductor y occidentalizado” profesor afgano en Estados Unidos, Chesller se trasladó con su marido a Afganistán donde, sin embargo, vivió una experiencia muy distinta de sus ‘orientalistas’ expectativas. “Cautiva” no sólo de la “brutalidad” islámica del país sino de su propio marido, que cambió en cuanto pisó suelo patrio para transformarse en un rígido y opresivo musulmán, la profesora estadounidense “nacida rebelde” pudo huir de la pesadilla y ahora se pregunta, en un artículo que ha causado furor entre los lectores del diario londinense, si “es racista condenar el fanatismo” tras describir “cómo se abrieron mis ojos a la brutalidad del islam”.

El de Angelina Fares también ha sido un duro encontronazo con los líderes religiosos de su comunidad, en este caso, con los estrictos códigos tradicionales del honor druso que, desde el principio, la marcaron como una “indecente” e, incluso, como una “prostituta” tras presentarse al concurso de Miss Israel. De hecho, Doaa Fares -que prefiere ser llamada Angelina por la admiración que profesa a Angelina Jolie-, fue la primera mujer drusa en presentarse a un concurso como este que, si bien para el articulista Eshet no merece mucho respeto por la propia naturaleza de la ‘materia’ puesta en liza, sí supone una prueba para el derecho de la mujeres “a hacer el idiota y a hacerlo en público”.

"Línea roja" para las mujeres

La opinión de los líderes religiosos drusos en Israel y su extraña mezcla de islam y judeo-cristianismo -que les lleva a prohibir conducir a las mujeres pero no a participar en el ejército israelí en sus guerras contra los árabes- es bastante distinta y, desde luego, mucho más contundente. “Vivimos en un estado democrático y la libertad prevalece, pero si una mujer cruza la línea roja, hará que su pueblo la aisle, o peor”, decía el Seij Mowafak Tarif, líder espiritual druso. Y el “peor” llegó en la forma de plan de asesinato encargado por dos tíos de la propia Angelina que, a su vez, ya habían organizado la compra de las armas y habían contactado con quien iba a ejecutar la sentencia contra el honor manchado. La frustrada miss asegura que vale más su vida que cualquier título pero que asistirá a la gala de elección de quien pudo ser ella misma porque sigue persiguiendo su “sueño” de reinar entre la belleza.

No mucho más fácil lo tiene una organización de palestinas lesbianas que intentarán mantener su primer conferencia en Haifa. En esta ocasión, los exaltados musulmanes del Movimiento Islámico de Israel -que hace tan sólo medio año profetizaban cómo Jerusalén se convertirá pronto en la capital de un califato- y los ultraortodoxos judíos de la estricta interpretación haredi unían fuerzas no sólo para oponerse a la reunión lésbica sino a la prevista marcha del Orgullo Gay cuya primera edición celebrada el pasado año terminó en graves disturbios. En esa ocasión, las algaradas sólo concluyeron cuando, tras largas y arduas negociaciones entre gays y haredim, con mediación del Tribunal Supremo del país, se acordó trasladar la celebración de ‘orgullo’ homosexual a un estadio deportivo.

"Cáncer mortal entre nuestras mujeres"

En esta ocasión, los gays ya están pidiendo autorización al ayuntamiento de Jerusalén para celebrar su marcha, coincidiendo con las similares que se realizan a finales de junio por todo el mundo. Por su parte, el Movimiento Islámico, en referencia a la reunión de lesbianas palestinas, ya ha emitido un comunicado en el que advierte de que “no debemos permitir que este cáncer mortal se extienda en nuestra comunidad” y clama a “todas las personas respetables de todas las comunidades y corrientes para que se mantengan firmes contra la predicación de las conductas sexuales desviadas entre nuestras mujeres y nuestras chicas”. Sin sentir directamente la respiración de los líderes musulmanes en su cogote, los gays judíos de Israel se muestran más preocupados por los ultraortodoxos y se pronuncian por “no permitir que los haredim determinen el carácter del estado y de la ciudad”.



Aumentar tamaño letra Restaurar tamaño letra  Tamaño de letra
Google

NUEVO DIGITAL / Archivo - Selección