NUEVO DIGITAL Internacional - El Partido Demócrata Cristiano de Australia reclama "una moratoria de diez años" en la aceptación de más inmigrantes musulmanes para acoger a "los cristianos perseguidos de Oriente Medio"
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El Partido Demócrata Cristiano de Australia reclama "una moratoria de diez años" en la aceptación de más inmigrantes musulmanes para acoger a "los cristianos perseguidos de Oriente Medio"

El Partido Demócrata Cristiano de Australia reclama "una moratoria de diez años" en la aceptación de más inmigrantes musulmanes para acoger a "los cristianos perseguidos de Oriente Medio"

15.03.07 • 04:09 GMT • Javier Monjas - Madrid Email
  • La petición del reverendo Fred Nile se produce después de que investigaciones periodísticas descubrieran dvds islámicos clamando por una "yihad de los vientres" y a líderes musulmanes exigiendo a sus fieles que tengan “no menos de cuatro hijos” con el fin de convertir a Australia en un estado islámico

El muftí australiano Sheij Taj al-Hilali fue presentado por una parte de la comunidad islámica australiana como un “radical” después de justificar las violaciones de las mujeres por exponerse como “carne” dejada al alcance de los animales o de reclamar el país para los fieles de su religión porque ellos “llegaron como hombres libres, con un billete de avión” mientras los australianos descienden de “convictos encadenados”. Sin embargo, tras las cerradas puertas de las mezquitas, los mensajes no son menos incendiarios que los descubiertos en el resto de países occidentales, con especial incidencia en el Reino Unido. Precisamente desde Londres, un destacado imán clamaba por la conquista demográfica de Australia por los musulmanes mientras en el propio país se desvelaban sermones islámicos condenando la “maligna” democracia, clamando por la yihad y defendiendo la poligamia para provocar un “baby boom” islámico.

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Los representantes del Partido Demócrata Cristiano ya han recibido las primeras amenazas de muerte, según destaca toda la prensa australiana. “Tú, cerdo cristiano. Estás muerto”, le dijeron por teléfono al candidato de la formación por Sydney en las elecciones estatales para Nueva Gales del Sur que se celebrarán en poco más de una semana. No es la única advertencia. Fred Nile, el líder del partido, lleva siendo elegido para el parlamento del estado desde 1981 aunque fracasó en su intento de llegar al federal. Sin embargo, su presencia pública en el país es muy elevada merced a sus claras tomas de postura en contra de los desfiles públicos de gays y lesbianas pero también contra el consumo de drogas, la violencia hacia las mujeres y los niños, o el “maltrato a la comunidad aborígen”. Ninguna de estas posiciones le sirven para dejar de ser masacrado por verdes e izquierda, principalmente, dado que los medios tan sólo reproducen sus condenas contra temas 'intocables' como la homosexualidad, el aborto o la pornografía.

Embajadas australianas, bajo control musulmán

En sus recientes declaraciones, Nile ponía el ejemplo de Francia como un precedente de cómo la minoría musulmana ya ejerce el poder que le da su número y añadía: “Lo mismo está sucediendo aquí, en nuestra ciudad de Sydney. Ellos (los musulmanes) se agrupan y de hecho, por la cantidad de su población, ya dominan la comunidad”. Nile relataba cómo cristianos coptos que huyen de Egipto de la persecución musulmana le confesaban que, al llegar a Australia, se encontraban en la misma situación al enfrentarse con idéntica “discriminación y persecución” que en su país de origen. El problema, según el dirigente político australiano, no es sólo de “espíritu de confrontación” en las calles sino de acumulación de poder por musulmanes en puestos clave.

“No quiero que musulmanes trabajen en nuestras embajadas en el extranjero decidiendo quién viene a Australia. Demos prioridad a los cristianos”, señalaba Nile en referencia, entre otras, a las denuncias de cristianos yemeníes que intentan hacerse pasar por musulmanes con el fin de conseguir permisos de viaje hacia la isla. Tras apuntar que “no existe un estudio serio sobre los potenciales efectos sobre Australia de los más de 300.000 musulmanes que ya están aquí”, el líder del calificado por el Australian como “más exitoso partido cristiano de Nueva Gales del Sur”, añadía: “Los australianos se merecen sitio para respirar, de forma que la situación debe ser cuidadosamente sopesada antes de que se permita retomar la emigración islámica”. Nile proponía en este sentido una “moratoria de diez años” durante los cuales no se permitiría la entrada a más musulmanes en el país y, en su lugar, “se debería extender una mano de bienvenida a los muchos miles de cristianos perseguidos que, en la actualidad, están desplazados o en peligro en el Oriente Medio”.

La yihad de los vientres

Los grandes partidos han reaccionado descalificando las declaraciones de Nile y destacando cómo los temas abordados por el dirigente político, entre ellos, la emigración, son materias de competencia federal que caen fuera del ámbito estatal para las elecciones del próximo día 24 en Nueva Gales del Sur. Los Verdes, por boca de su parlamentario Lee Rhiannon, calificaban las declaraciones de Nile como de “política inaceptable” y se quejaban de “hacen parecer a Nueva Gales del Sur un lugar “horrible y racista”.

Ninguno de esos calificativos ha sido utilizado, por el contrario, contra los líderes musulmanes que, bien protegidos en el interior de sus mezquitas, lanzan furibundos ataques contra “cristianos y judíos”, califican a la democracia como “maligna”, y animan a la yihad y a la poligamia. La investigación del Sunday Herald Sun que desvelaba estas afirmaciones se extendía también al contenido de los dvd islámicos vendidos en el país, algunos de ellos muy populares entre la comunidad de esa religión, como el elaborado desde Londres por Abdul Raheem Green, quien preconiza abiertamente la toma de control de Australia y de otros países occidentales mediante el incremento a gran escala de los hijos en las familias musulmanas.

Prohibido "menos de cuatro hijos"

“La tasa de nacimientos en los países occidentales está descendiendo. La gente está más interesada en sus carreras profesionales. No quieren tener hijos”, afirma Green en la grabación, y añade: “Así que, ¿no creéis, hermanos y hermanas musulmanes, que aquí tenemos una gran oportunidad? Ellos ya no tienen hijos. Así que... ¿qué tal si, en su lugar, los tenemos nosotros?”. “En Canadá, uno de cada tres o uno de cada cuatro niños que nacen es musulmán. ¿Qué significa eso en el cambio demográfico de la población musulmana en los próximos veinte años?”, se pregunta de forma retórica el jeque en su sermón antes de “prohibir” a los musulmanes que tengan “menos de cuatro hijos” con el fin de que Australia se convierta en un país islámico.

Estas afirmaciones no son una anécdota. Como en el caso de la investigación llevada a cabo por Channel 4 en el Reino Unido (YouTube: Partes 1, 2, 3, 4, 5 y 6), el diario australiano descubría un mundo de mezquitas donde, a puerta cerrada, no sólo se defiende sobrepasar en número a los “no creyentes” como fórmula de toma de control del país sino que se enaltecen los atentados terroristas del 11 de Septiembre o se declara la yihad contra el “pervertido” Occidente con el fin de imponer la sharia y terminar definitivamente con la "corrupción" del mundo occidental.



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