El bloque musulmán internacional fuerza una resolución de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas exigiendo a los gobiernos que "actúen" contra la "islamofobia" y la "difamación del islam"
X- OFFICE OF THE UNITED NATIONS HIGH COMMISSIONER FOR HUMAN RIGHTS - Human Rights Council adopts seven resolutions and two decisions, including text on Darfur
- NATIONS UNIES - ASSEMBLÉE GÉNÉRALE - CONSEIL DES DROITS DE L'HOMME - A/HRC/4/L.12 - La lutte contre la diffamation des religions (pdf)
- NUEVO DIGITAL (19/09/06) - Cardenal Walter Kasper, representante ecuménico del Vaticano: “El islam se considera superior a la cristiandad; sólo es tolerante donde está en minoría”
- NUEVO DIGITAL (06/11/06) - Obispo anglicano: Los musulmanes quieren ser a la vez “víctimas y dominadores”; máximo responsable religioso de Turquía: “Criticar al islam amenaza la paz del mundo”
- NUEVO DIGITAL (29/12/06) - La Liga Musulmana Mundial anuncia la creación de comités legales en Occidente para demandar a quienes "insulten al islam" o "lo relacionen con el terrorismo y la violencia"
La resolución A/HRC/4/L.12 de la Comisión de Derechos Humanos salió adelante con los votos de los países musulmanes presentes en el organismo, apoyados por Cuba, China y Rusia, varios africanos, más México. En contra se pronunciaron los representantes occidentales, alarmados ante un texto que delimitaba su atención en el islam bajo una espesa hojarasca de respeto a “todas” las religiones, entre las que, sin embargo, sólo se mencionaba precisamente a la musulmana y a sus fieles como únicos perseguidos y hostilizados por la “islamofobia”.
Seguimiento:
El texto fue promovido por Pakistán en nombre de la Organización de la Conferencia Islámica, a la que pertenecen varios países donde las minorías no musulmanas no sólo no están toleradas sino perseguidas con distintos grados de saña que pueden llevar a la pena de muerte. La resolución de la Comisión de Derechos Humanos “expresa su profunda preocupación por los intentos de identificar al islam con el terrorismo, la violencia y las violaciones de los derechos humanos”, por lo que exige a los gobiernos que persigan “el señalamiento étnico y religioso de las minorías musulmanas”.
"Veda abierta para atacar al islam"
En contra de la resolución votaron países como Canadá, la República Checa, Finladia, Francia, Alemania, Japón, Holanda, Polonia y Reino Unido, entre otros. La representante alemana, hablando en nombre de la Unión Europea, destacó que “todas las formas de intolerancia religiosa deberían ser combatidas como discriminaciones basadas en la religión” y que tal intolerancia “no sólo no está limitada a los adherentes al islam” sino que es “igualmente relevante con relación al antisemitismo o a la cristianofobia”.
Sin embargo, el representante de Pakistán sólo constató cómo, en su opinión y en la de la organización en nombre de la que hablaba, “aparentemente hay veda abierta para todos para atacar al islam y a los musulmanes”. El representante de Canadá, entre otros del bloque occidental, mostró su preocupación por el hecho de que “sólo una religión parecía estar en el objetivo de la resolución”.
Abstención latinoamericana
Al final, países como China, Rusia y Cuba –todos miembros de la Comisión de las Naciones Unidas encargada de vigilar el respeto a los derechos humanos en el mundo y habituales aliados del bloque islámico- se pusieron del lado musulmán y todos juntos -y con la ayuda de la abstención de, entre otros, los representantes latinoamericanos de Ecuador, Perú y Argentina- consiguieron sacar adelante una resolución que exige a “todos los estados” el “respeto a las diferentes religiones” aunque destacando cómo la acción se debería dirigir “en particular” hacia las “graves implicaciones de la islamofobia (en contra) del disfrute de todos los derechos”.
La ofensiva musulmana internacional para ‘meter en cintura’ a los países occidentales contra lo que denuncia como “islamofobia” no sólo se limita al seno de las Naciones Unidas y a una Comisión de Derechos Humanos a la que pertenecen algunos de sus más feroces conculcadores, sino mediante la financiación, con cargo a los enormes fondos derivados del petróleo, de “comités legales” en Europa y Estados Unidos donde equipos jurídicos se encargarán de demandar a quienes “insulten al islam” o “lo relaciones con el terrorismo y la violencia”.
Liga Islámica: "Nuestros enemigos"
El plan fue lanzado el pasado mes de diciembre por la Liga Musulmana, creada y financiada por Arabia Saudí, y una más de las grandes organizaciones del bloque basadas ya desde su propia denominación en un concepto religioso de las relaciones internacionales que, sin embargo, no se enfrenta a una ‘Liga Cristiana’ o a una ‘Organización de la Conferencia Cristiana’ en el supuestamente 'islamófobo' lado 'contrario'.
En aquella ocasión, los dirigentes religioso-políticos de la organización denunciaron cómo “nuestros enemigos están aprovechándose de la debilidad del compromiso de los musulmanes con la Sunna del profeta. No deberíamos avergonzarnos de poner el práctica la Sunna”. En este sentido, y en opinión de los dirigentes islámicos, la propia palabra del profeta ofrece suficientes argumentos como para iniciar una ofensiva -incluso jurídica y dirigida contra particulares- para combatir a “quienes creen miedos innecesarios sobre el islam relacionándolo con el terrorismo y la violencia”.
