Un estado europeo, financiado con deuda pública islámica: El Reino Unido se convertirá en el primer país occidental en emitir bonos del tesoro acordes a los principios de la sharia
XEl responsable del tesoro británico ha justificado la decisión en unos potenciales beneficios financieros y económicos para el país pero no ha ocultado las ‘otras’ razones en el desembarco de la ley islámica en las finanzas públicas. Según Ed Balls, la decisión quiere enviar un “poderoso mensaje” a la comunidad musulmana, tanto en el Reino Unido como en el resto del mundo, en el sentido de que las autoridades británicas desean comprometerse con ella. De hecho, el nuevo producto financiero público no sólo se anunció tan sólo cinco días después de ser “consultado” con las organizaciones islámicas operativas en el Reino Unido sino que los responsables del tesoro en Londres esperan que tal diligencia “impresione” a los líderes musulmanes por haber comenzado el trabajo técnico “tan rápido”. Gran Bretaña se unirá así a países como Pakistán, Malasia, Qatar o Dubai en la emisión de deuda según los principios de la ley islámica.
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Desde hace ya unos pocos años, algunos grandes bancos y otras entidades financieras han abierto líneas de productos acordes con los principios islámicos que prohíben el préstamo con intereses, la inversión en compañías que trabajen con productos derivados del cerdo o alcohol, entre otros, o que estén sometidos a cotizaciones directas dada la proscripción del juego, con el que la bolsa está asociada en su ideología religiosa. No obstante, hasta ahora nunca un gobierno occidental había llegado a anunciar la emisión de deuda pública de acuerdo a la sharia, aunque algunos -pocos- países de mayoría musulmana sí que habían dado ese paso.
Por el momento no está muy claro cómo se van a adaptar esos bonos británicos a la ley islámica. De hecho, el estudio del tesoro del país tendrá que decidir no sólo su estructura financiera sino también su “sostenibilidad” en el tiempo, dado que la decisión política de su emisión ha sido previa a un análisis estrictamente técnico.
Atraer las 'simpatías' de la comunidad islámica
En productos privados de inversión de acuerdo a la sharia, por lo general se invierte en propiedades que generen rentas, o en activos que puedan reabonar una cantidad de capital mayor que la original, algo que los expertos islámicos no consideran ‘intereses’ puros y duros. En una muestra de temprano escepticismo, el Times de Londres ya exponía las primeras reservas sobre el plan al advertir que “el tesoro ha sido incapaz de decir cómo van a funcionar los bonos británicos, si es que se abren camino”.
Balls aseguró que “el mercado islámico financiero está creciendo año a año en todo el mundo, y queremos que Londres juegue un papel clave en este área. Queremos hacer todo lo posible para promover nuevas formas de que los musulmanes británicos utilicen los bancos, ahorren y pidan préstamos”.
Sin embargo, más allá de la atracción de los ahorros de la comunidad musulmana más cumplidora con su religión en materia financiera, lo cierto es que el plan porta una inequívoca intencionalidad estratégica en la atracción de las ‘simpatías’ de los musulmanes “británicos y de todo el mundo”.
Tramitación veloz para "impresionar" a los líderes musulmanes
El lunes de la semana pasada se consultaba a los líderes islámicos del país -incluyendo al virulento Consejo Musulmán de la Gran Bretaña- y ya el siguiente domingo, antesdeayer, se filtraba el discurso que Ed Balls pronunciaría al día siguiente, ayer lunes, anunciando la emisión de deuda pública islámica.
Responsables del tesoro británico, en declaraciones al Financial Times, ya hacían explícitos votos el mismo domingo por la noche para que los dirigentes islámicos reconocieran tal inaudita diligencia. “Esperamos que los líderes musulmanes quedarán impresionados con la rápida forma en que avanzamos haciendo el trabajo técnico en esta emisión de bonos”, afirmaba una “destacada fuente del tesoro” al diario financiero londinense.
Adelantándose a estas dudas, el propio Balls intentaba dejar claro en su discurso que la emisión será beneficiosa para el Reino Unido y que se ajustará a sus objetivos de gestión. Sin embargo, será a finales de año cuando el trabajo "técnico" delimite exactamente las características de la que será la irrupción de la sharia en las altas finanzas públicas occidentales para la financiación de sus propios estados.
