El embajador de España en Argentina, Rafael Estrella, provoca la "sorpresa" y el "malestar" del gobierno uruguayo al irrumpir en el conflicto de las papeleras
X- NUEVO DIGITAL (01/12/05) - Rafael Estrella, portavoz del PSOE en la comisión de Exteriores del Congreso, a Nuevo Digital: "Llevar la crisis nuclear iraní al Consejo de Seguridad supondría abrir la vía a ataques unilaterales contra Irán"
- NUEVO DIGITAL (09/02/06) - Rafael Estrella, a Nuevo Digital, sobre la tensión por las caricaturas de Mahoma: "Rajoy intenta sacar tajada"
- NUEVO DIGITAL (26/07/06) - PSOE: "¿Por qué matan niños?" - El enviado de las Naciones Unidas califica de "cobarde" la estrategia de Hezbollah de mezclar a sus combatientes entre las mujeres y los niños
- NUEVO DIGITAL (18/01/06) - El conflicto Uruguay-Argentina por la instalación de papeleras pone en jaque el sueño de un bloque izquierdista latinoamericano
- NUEVO DIGITAL (13/03/06) - Con el precedente de la planta de Pontevedra: La Xunta de Galicia apoya la posición argentina en el conflicto de las papeleras con Uruguay
- NUEVO DIGITAL (03/12/06) - Amenaza de sabotajes y militarización de la frontera: El conflicto por las papeleras traspasa la tensión y el enfrentamiento a las poblaciones argentina y uruguaya
Tanto “fuentes” en el gobierno de Montevideo como el propio ministro de asuntos exteriores uruguayo han mostrado su “malestar” por las declaraciones del embajador de España ante Argentina, Rafael Estrella, en las que avanzaba una “solución” al conflicto de la papelera de Botnia que el propio gobierno uruguayo aún no conocía. Estrella desveló durante una entrevista con el diario argentino La Nación que España había propuesto una “zona verde” alrededor de la polémica instalación industrial como solución al problema. Sin embargo, Montevideo asegura que conoció la propuesta leyendo en la prensa argentina la entrevista a Estrella, anterior portavoz de exteriores del grupo socialista en el Congreso español, de forma que no sólo se obviaron los conductos establecidos entre los dos países latinoamericanos involucrados sino también el canal del “facilitador” (mediador) arbitrado por España en representación del Rey Juan Carlos. Por cierto que Uruguay acaba de dar otro sonado disgusto a las altas filas socialistas españolas después de que se desvelara cómo el gobierno regional de Galicia -regido en coalición por el Partido Socialista gallego- había hecho entrega de 344 talones de 300 euros cada uno a emigrantes en ese país sudamericano a menos de un mes de las elecciones municipales y autonómicas en España donde esos mismos desplazados y sus familias deben votar.
Seguimiento:
En declaraciones recogidas por la prensa uruguaya, fuentes de la administración del presidente Tabaré Vázquez se reconocían “sorprendidas” por las manifestaciones de Rafael Estrella al diario argentino y, tras calificar de “hecho poco entendible” la actitud del diplomático español, afirmaban: “No habla el facilitador pero habla el embajador”. “España no ha hecho ningún planteo de ninguna solución y menos el facilitador, embajador Yáñez Barnuevo. Creo que es una mala cosa presentar el tema porque le crea al facilitador un compromiso ante la opinión pública muy grueso. Está haciendo proposiciones cuando su tarea es de facilitador”. El propio jefe de la diplomacia de Montevideo, el ministro Reinaldo Gargano, declaraba por su lado desconocer la propuesta realizada por Estrella a la vez que negaba el que hubieran existido conversaciones en ese sentido.
Yáñez -otro antiguo destacado dirigente socialista, especialmente durante la administración del presidente Felipe González- es el mediador -“facilitador” se le denomina en Uruguay- que interviene en nombre del Rey de España en el enconado conflicto que enfrenta a Uruguay y a Argentina por la construcción de una planta de celulosa en la localidad uruguaya de Fray Bentos, en la cuenca del rio Gualeguaychú que comparten ambos países sudamericanos. Precisamente, el pasado domingo 29 de abril se volvía a registrar una multitudinaria manifestación en el lado argentino en contra de la instalación de la papelera de Botnia, de la que se temen graves daños ecológicos para la zona en una situación para la que se toma como precedente los ocasionados por la planta similar instalada en la localidad gallega de Pontevedra.
Un "invento" del embajador Estrella
En una grave falta de tacto con respecto a los canales diplomáticos establecidos -y en un asunto que provoca extremadas sensibilidades en ambos países latinoamericanos-, Estrella ‘puenteó’ no sólo a las autoridades uruguayas en la información de la posible solución al conflicto sino también al propio mediador español, Luis Yáñez, que habla en nombre del Rey de España aunque, obviamente, con la intervención directa del gobierno español, también en manos del Partido Socialista Obrero Español. De hecho, la solución de la "zona de protección ecológica" alrededor de la planta ya había sido filtrada durante el encuentro del pasado mes de abril entre las delegaciones argentina y uruguaya en Madrid donde, sin embargo, no se comunicó de forma oficial tal propuesta, por lo que los dos gobiernos sudamericanos continuaban manteniendo sus posiciones de salida, Argentina oponiéndose frontalmente a la planta, y Uruguay, apoyándola. Fue el diario argentino La Nación quien también recibió la filtración de una propuesta que, al menos de forma oficial, no existía para los ejecutivos implicados directamente.
Ante el escándalo montado en la administración uruguaya, ha sido también La Nación quien parece haber querido echar una mano a sus poco discretas fuentes -en principio, españolas-, origen del rifirrafe diplomático que ha cogido a España como diana de todas las acusaciones de una de las partes en conflicto, siendo, sin embargo, el mediador oficial y, por tanto, el previsible ‘facilitador’ de una comunicación fluida entre Buenos Aires y Montevideo. Según el corresponsal del diario argentino en Uruguay, el gobierno de este último país considera ahora “un camino posible” la propuesta de creación de una zona ecológica en torno a la planta de Botnia. Tras recordar cómo el jefe de la diplomacia de Montevideo había llegado a calificar de “invento” la propuesta desvelada por el embajador español en Buenos Aires, el corresponsal del diario argentino fijaba ahora la supuesta nueva postura uruguaya más por lo que no decía Gargano durante el Día de los Trabajadores que por lo que había dicho antes. “Gargano fue escueto; se limitó a decir que la fórmula es ‘parte de todos los caminos que se mencionan’. Pero ya no repitió lo del ‘invento’”, escribía el enviado de La Nación en Uruguay.
Trescientos euros en mano a emigrantes gallegos
En las últimas horas, los nombres de Uruguay y Montevideo también han sonado con especial virulencia entre las filas socialistas españolas después de que se conociera cómo la Fundación Galicia Emigración, dependiente del también socialista gobierno regional de Galicia, había realizado la entrega de 344 talones asistenciales de 300 euros cada uno a emigrantes gallegos en el país latinoamericano. Para mayor “escándalo”, según se denomina al ‘affaire’ también en la prensa local, los talones fueron entregados por José Antonio Fernández, delegado de la Fundación Galicia Emigración en Montevideo pero, a la vez, secretario general del Partido Socialista Obrero Español en Uruguay. Fernández se ha confesado “absolutamente tranquilo” con su actuación puesto que los talones se entregaron de forma privada “sin que nadie hiciera referencia al PSOE o a ningún otro partido”. “En España, José Luis Rodríguez Zapatero es presidente del Gobierno y secretario general del PSOE y nadie pone reparos, parece que en el exterior eso no es posible”, apuntaba el dirigente socialista en Uruguay pero también representante de la organización pública gallega de asistencia a emigrantes en situación desfavorecida.
No lo ha entendido con tanta naturalidad el propio gobierno regional gallego. El presidente regional de Galicia, el socialista Emilio Pérez Touriño, reaccionaba con rapidez y contundencia al calificar de “error grave” la forma y el momento en que se habían entregado los talones, cuando a finales de mes se celebran elecciones municipales y regionales en España, y, sin duda, previendo las inmediatas suspicacias levantadas alrededor de los votos de emigrantes gallegos en el extranjero, vitales a la hora de dirimir unos resultados electorales anteriores que, hasta los últimos comicios, habían dado como ganador a la oposición conservadora del Partido Popular. La reacción del gobierno gallego ha incluido la aceptación de la dimisión de la responsable de la Fundación Galicia Emigración, Pilar Pin Vega, y la organización de un nuevo sistema de entrega de las ayudas que posibilite su desembolso mediante transferencias bancarias y no mediante extremadamente inquietantes talones en mano en vísperas electorales.
