Margaret Hodge, secretaria de industria del Reino Unido: "Las familias británicas deberían tener prioridad sobre las emigrantes en el acceso a las viviendas sociales"
X- THE OBSERVER (20/05/07) - A message to my fellow immigrants - Industry Minister Margaret Hodge argues that newcomers' rights cannot come before those born here
- NUEVO DIGITAL (10/05/06) - La "cultura del resentimiento", tras el avance de la 'ultraderecha' en el Reino Unido: Analistas, políticos y organizaciones asistenciales alertan sobre el favoritismo en los programas sociales hacia las minorías étnicas emigrantes en perjuicio de la clase obrera británica
- NUEVO DIGITAL (12/12/06) - Estudio del principal 'think tank' progresista del país: El Reino Unido se vacía de británicos mientras se llena de emigrantes extranjeros procedentes del Tercer Mundo
El artículo fue publicado por el Observer el domingo y, de forma inmediata, levantó oleadas de protestas incluso en los propios escaños del laborismo mientras los conservadores aprovechaban para exigir un mayor control sobre el descontrolado acceso de emigrantes al Reino Unido. Jon Cruddas, uno de los hombres en pugna por el liderazgo para sustuir a Blair, afirmaba: “Corremos el riesgo de convertir en raciales las discusiones sobre el reparto de viviendas sociales antes que en concentrarnos en las necesidades de una mayor provisión de ellas”. Margaret Hodge, secretaria de industria y la mujer que se decidió a romper el “tabú” de la emigración y el “miedo a legitimar el racismo y animar a la extrema derecha”, criticó abiertamente en su artículo que los inmigrantes tuvieran prioridad en la concesión de casas sociales sobre los nativos del país, los “anglos blancos” que algún comentario en el foro calificaba ya de “otro grupo étnico más en su propia tierra”.
Seguimiento:
Los centros de retención para buscadores de asilo en el Reino Unido están que arden. De hecho, el de Yarl’s Wood ya ardió durante las revueltas de febrero de 2002 y, menos de cuatro años después de su reapertura, se encuentra de nuevo al borde del colapso. En estos momentos, cien mujeres internas están en huelga de hambre mientras los grupos de apoyo a los demandantes de asilo exigen una investigación sobre las condiciones de vida en el centro, en medio de un clima de miedo y presión por los severos recortes al derecho de acogida y asilo impulsados por las autoridades británicas.
Barrio obrero, barrio de la 'ultraderecha'
Nada menos que un 70 por ciento de los cientos de mujeres detenidas en el centro han denunciado "violaciones o intentos de violación" por parte del personal en lo que los grupos activistas califican de “bien documentados” malos tratos. Una mujer asegura que se la arrojó desnuda a una furgoneta con dirección al aeropuerto y que el piloto se negó a despegar con ella a bordo alegando precisamente que iba desnuda, todo ello entre insultos como “black monkey”, “nigger” y “bitch”, siempre según la versión de la solicitante de asilo.
Margaret Hodge fue elegida por Barking, el suburbio del este de Londres hasta hace unas pocas décadas habitado por clase obrera británica pero ahora convertido en lo que, eufemísticamente, se denomina como un “distrito multirracial y multicultural”. En Barking nació el ‘cantante protesta’ por excelencia en el Reino Unido, Billy Bragg, pero en Barking barrió también la ‘ultraderecha’ del BNP en las últimas elecciones locales, aupado por los ‘anglos blancos’ que dicen vivir en situaciones insoportables de inseguridad y marginados en el acceso a los servicios públicos. De hecho, Bragg publicaba recientemente un libro titulado “El patriota progresista” alarmado -y humillado, según reconoció- por el hecho de que su barrio natal se hubiera arrojado a las manos del BNP.
La huída de los británicos a España
Hodge reconocía en su artículo cómo “las más pobres comunidades blancas” se sienten abandonadas puesto que, “actualmente, damos prioridad a las necesidades de una familia individual inmigrante”. En su polémico artículo para la edición dominical del Guardian -que, al otro día, ya recogía las primeras y airadas protestas políticas- Hodge también reconoce que los residentes “nativos” de Barking se quejan del clima de miedo e inseguridad en el barrio y lo asocian a la llegada de la masiva inmigración, y cómo la huída hacia otros lugares en Europa o en el resto del mundo da la ilusión de la escapada.
“Los británicos eligieron retirarse a España o a Francia puesto que algunos aquí encuentran difícil acomodarse a los polacos o a los rumanos que vienen al Reino Unido a trabajar”, afirmaba la secretaria de industria de Blair. En un proceso ya confirmado por el que el Reino Unido se vacía de sus tradicionales habitantes nativos y se llena de inmigrantes procedentes del Tercer Mundo, la alto cargo del gobierno británico constataba también cómo “miles de nuestros ciudadanos emigran a Australia y a los centros financieros de todo el mundo mientras los africanos o asiáticos que llegan al Reino Unido en busca de una vida mejor (ya) están resentidos”.
¿Recién llegados y ya con derecho a vivienda gratuita?
“Deberíamos también revisar la distintas normas sobre, por ejemplo, la duración de la residencia, la ciudadanía o las contribuciones al sistema asistencial nacional para decidir quién tiene más peso en un sistema transparente de puntos para decidir quién tiene derecho al acceso a la vivienda social”, proponía Hodge, en un texto escrito como si ella misma fuera una inmigrante. “Hay un pequeño número de refugiados confirmados que, por supuesto, recibirían los mismos derechos que los ciudadanos británicos. Sin embargo, la mayor parte de las nuevas familias inmigrantes son inmigrantes económicos que eligieron venir a vivir y a trabajar aquí. Si eliges venir al Reino Unido, ¿deberías presuponer por ello que tienes derecho a las viviendas sociales?”.
