Enrique Barón, autor de 'El error del milenio', a NUEVO DIGITAL (1/2): "El pago de impuestos por judíos y cristianos a los musulmanes era un modelo más civilizado de convivencia que el de los reinos cristianos respecto a los mudéjares"
XLa entrevista comenzó de forma afable pero el entrevistado fue crispando sus respuestas hasta llegar a un tono extremadamente irritado al ser repreguntado por temas como la postura del Parlamento Europeo en torno al cierre de la venezolana Radio Caracas Televisión, aprobada en una resolución del Partido Popular Europeo que la izquierda de la cámara, con activa participación de los socialistas españoles, no apoyó. Esa segunda parte de la entrevista será ofrecida mañana por NUEVO DIGITAL. En esta primera entrega, Enrique Barón, político de amplia trayectoria tanto en España como en Europa -incluso con una frustrada intentona en la política local- desde que formó parte del primer gobierno del también socialista Felipe González en 1982, propone valorar la “aportación del islam a Europa”. El hoy presidente de la delegación socialista española en el Parlamento Europeo -institución que presidió entre 1989 y 1992-, acaba de publicar su primera novela, 'El error del milenio', relato que describe, según la visión del autor, una Península Ibérica sometida a la barbarie de los reinos cristianos y a la corrupción de una Iglesia que sólo vivía para “los festines, los placeres, el dinero, la explotación de los campesinos, y, lo que es peor, de los esclavos”, pero donde brillaba un esplendoroso Al Ándalus surgido de la acción de un “compacto grupo de guerreros que supo unir la osadía con la inteligencia”, y donde sólo fueron “martirizados y decapitados” los cristianos que, como el primado Eulogio y su hermana Leocricia, “se comportaron como fanáticos buscando el martirio”.
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Pregunta: ¿Cuál fue el error del milenio?
Respuesta: Parto del momento en que estaba más desarrollado y más avanzado que la Europa cristiana, así que el error -del que nos ha costado mucho a los europeos salir de él- es plantear la lucha por el poder político en términos de dominio y de fuerza. Otro elemento, que sigue de actualidad, es la pervivencia de culturas y, sobre todo, de las ‘religiones del libro’, creadas en sociedades rurales y desérticas, pero que siguen dictando las pautas de comportamiento, y, en gran parte, no sólo los diálogos, sino también el enfrentamiento entre culturas y civilizaciones.
P. No le voy a preguntar por quién simpatiza usted más, entre musulmanes y cristianos, porque cuando la acción se sitúa en territorio cristiano, usted describe niños hozando en el cieno entre cerdos, y cuando llegan a territorio andalusí describe vergeles y perfúmenes sin igual...
R. (Risas).
Los musulmanes, más tolerantes
P. ¿No había flores en los reinos cristianos?
R. Según cuentan las crónicas, los niveles de desarrollo urbano, artístico e higiénico estaban mucho más desarrollados no sólo en la España musulmana sino en el mundo islámico. Para comprenderlo, basta con comparar el Alcázar de Sevilla o la Alhambra con cualquier castillo medieval. A ver dónde estaba el agua y todo el sistema higiénico...
P. ¿Considera en ese sentido que la Reconquista nos sumió en la oscuridad, que fue el ‘error del milenio’?
R. Es un tema abierto, aunque el hundimiento del califato de Córdoba se produce debido mucho más a factores internos, de disensiones internas y de invasiones, como la de los almohades, que por un avance sustancial de la Reconquista cristiana. Lo que sí es cierto es que en la España califal convivían musulmanes, judíos y cristianos, mientras en la Reconquista hay mudéjares, pero su situación era más complicada.
P. Usted mismo recuerda en su novela que esa convivencia estaba basada en el pago de impuestos por parte de cristianos y judíos, es decir, en la sumisión a los musulmanes. ¿Considera usted que ese es un modelo adecuado de convivencia?
R. En aquella época era como más civilizado. Los árabes y los musulmanes que llegan a España en esa época eran más tolerantes y más negociadores que la imagen que no está dando ahora, sobre todo por parte del fundamentalismo islámico. Y eso por una razón muy simple: la invasión musulmana de España se produce por no más de cinco o diez mil personas.
El 'revisionismo' de Olagüe
P. En ese sentido, usted dice en su novela que la población hispanorromana acogió con los brazos abiertos a los invasores.
R. Hubo un proceso en el que los hispanorromanos se convirtieron a una religión y aceptaron un sistema político que era menos opresivo que el feudalismo visigótico.
P. No le hacía yo partidario de la tesis de un falangista...
R. ¿Por qué?
P. Lo digo porque esa es la tesis de Ignacio Olagüe, por cierto, falangista...
R. Yo prefiero remitirme a Américo Castro o a Sánchez Albornoz, pero, vamos, no sabía que este señor tenía...
P. Bueno, es el gran autor del revisionismo sobre la invasión musulmana, supuestamente aceptada por la población y no impuesta por la fuerza...
R. Yo no he tratado de hacer una idealización. A mí lo que me interesaba, por ejemplo, era hablar de los números, que sí han tenido una influencia en nuestra cultura. Sería impensable la informática sin el mundo de los árabes...
P. Especialmente sin el número cero, que, por cierto, su partido quiere suprimir de las calificaciones escolares ahora...
R. (Risas) Bueno, de hecho, los árabes trajeron los números, las cifras, de los indios. En eso sí que creo que hay algo interesante como es comprender, ahora que tanto se habla a favor y en contra de la globalización, que los procesos de globalización se han intensificado recientemente pero que son procesos que tienen miles de años, y quizás los factores más importantes de globalización han sido la extensión de las religiones.
P. ¿De dónde viene la admiración de la izquierda por el mundo musulmán? ¿No habíamos quedado en que la religión era el opio del pueblo, por cierto, en este caso, textualmente puesto que el Afganistán de los talibanes es el principal cultivador y exportador...?
R. Bueno, en estos momentos, son... sí... los afganos...y...
La admiración de la izquierda por el islam
P. Pero, permita que le insista en la pregunta... ¿de dónde viene esa admiración de la izquierda por el islam?
R. Yo no diría que hay una admiración, así, en general. Lo que sí es cierto es que el mundo islámico y el mundo árabe en España es un factor importante de la cultura de un pueblo mestizo como el nuestro. Creo que los españoles, en relación con el mundo islámico -y con el mundo judío, también- tenemos una interlocución que es distinta a lo que suelen ser las culturas occidentales. Y también creo que en la Europa de hoy, el tener en cuenta la presencia islámica cultural, actual, en Europa, e, incluso, con una dimensión laica muy importante, es un elemento que hay que tener muy presente. Después del 11-S y, más aun, después del 11-M, hemos tenido reuniones con gente musulmana militando en partidos de la familia socialdemócrata para ver en qué medida pueden irse ellos integrando y encontrar nuestros valores y compartirlos.
P. No parece que sea esa la experiencia porque, por una parte, grupos de todo el mundo nos enfocan, primero con movimientos de recuperación de Al Ándalus y, en segundo lugar, como objetivo terrorista directo, claro y permanentemente...
R. Es muy peligroso hacer generalizaciones. En el mundo islámico hay desde gente que tiene una dimensión laica y secular del islam hasta gente integrista y absolutamente fanática. Lo que sí creo que es un problema al que tenemos que dar respuesta para no plantear un choque frontal ni a hacer acusaciones genéricas...
P. Bueno, quizás el choque frontal lo están planteando algunos ‘del otro lado’...
R. No, no los del otro lado, porque hoy en día los mayores enemigos de Al Qaeda están entre los dirigentes de muchos países islámicos. El fanatismo, en los últimos atentados, está siendo en Marruecos, en Afganistán, en Argelia... Es un proceso que Europa lo vivió en la Guerra de los Cien Años y todos los enfrentamientos entre cristianos, que han sido bastante sanguinarios en la historia. Yo creo que el conflicto se relaciona, además, con la pérdida de adaptación del mundo árabe y del islam a la modernidad. En estos momentos, el islamismo es la segunda religión presente en Europa y yo, desde una perspectiva laica, sí creo que es un tema que hay que considerar seriamente.
Identidad europea, reacción contra el islam
P. En ese sentido, usted ha declarado que hay que reconocer la aportación del islam a Europa. ¿Nos puede decir cuál ha sido esa aportación?
R. Hay un filósofo checo, nada sospechoso de ser islamista, Patoka, que relaciona muy directamente el surgimiento de la identidad europea en relación con el islam...
P. O sea, dice que Europa se construye, se afirma, ‘en contra’ del islam...
R. Bueno, en cuanto a afirmación sí...
P. Bueno, eso está contemplado en algunos de los grandes historiadores españoles, pero usted no lo decía en ese sentido, lo decía como aportación positiva...
R. No, no... frente a... bueno, ese es un elemento... y luego está lo que se diría en términos actuales, no medievales, toda la transferencia tecnológica que se produce en Europa a partir de las invasiones árabes. Eso se produce en esos momentos (del milenio) y contribuye a lo que después pasa a ser el mundo medieval europeo.
"España es un país mestizo"
P. ¿Dónde está el entorno de la España actual cuando hay evidentes tensiones civilizatorias?
R. España es un país que tiene un carácter absolutamente de crisol o mestizaje, mestizo desde el punto de vista cultural, que yo creo que nos enriquece mucho.
P. Esa es una de las cosas que se escuchan frecuentemente pero uno se plantea dónde está el mestizaje puesto que, incluso, en términos de raza, los estudios genéticos mencionan que no tenemos más de un 8 por ciento de media de genes magrebíes tras ocho siglos de presencia árabe en España (Investigación y Ciencia - Genética e historia de las poblaciones del norte de Africa y la península Ibérica - Bosch, E.; Calafell, F.; Bertranpetit, Jaume y otros, Número 317, Febrero 2003 - pág. 69 [pdf]).
R. Bueno, vamos a ver, yo en la escuela aprendí que somos celtíberos... y los celtas de dónde venían, y los íberos del dónde venían...
P. De Europa. (Antigua-Historia y Arqueología de las civilizaciones vía Cervantes Virtual - José María Blazquez - Problemas en torno a las raíces de España - pág. 5 [pdf]).
R. No, los íberos vienen del sur, y los celtas del norte. Los españoles, así como tenemos algunas gotas de sangre mora y judía -por lo menos a mí no me molesta reconocerlo- también tenemos muchos elementos hebreo y árabes e islámicos en nuestra cultura. Y esto forma parte de nuestra identidad, y no solamente de los españoles. Yo estoy de acuerdo con intelectuales como Carlos Fuentes cuando dice que esto forma parte también de la identidad latinoamericana, si añadimos el elemento de los esclavos africanos. A mí me parece que, en ese sentido, nosotros somos un país, un pueblo, especialmente bien situado para poder favorecer un diálogo entre culturas y civilizaciones. Y como yo estoy en desacuerdo con la tesis del Choque de Civilizaciones me parece que los españoles podemos jugar un papel importante en ello.
