Pratibha Patil, candidata a la presidencia india por el partido gobernante, anima a las mujeres a quitarse "el velo del invasor" musulmán
XLa nueva demostración de disgusto musulmán se produce cuando aún se exponen en toda su virulencia las reacciones provocadas por el nombramiento como ‘sir’ del escritor angloindio de ascendencia musulmana, Salman Rushdie. Sin embargo, las manifestaciones de la candidata a la presidencia india por el Congreso Nacional Indio, la gran formación en el gobierno del país y que lo ha regido durante la mayor parte de su historia desde que alcanzó la independencia en 1947, han provocado un nuevo revuelo de acusaciones de “islamofobia” en una nación con un 14 por ciento de musulmanes y explosivas -literalmente- relaciones con la mayoría hindú. Un destacado imán indio y dirigente del poderoso All India Muslim Personal Law Board -la organización que presiona para mantener a la sharia como legislación paralela al código civil- manifestaba que fue el propio Alá quien, a través del Corán, exigió a las mujeres que llevaran velo, por lo que “cualquier declaración” contra esa prenda “significa una opinión contra Alá y contra el Corán que ningún musulmán va a tolerar”.
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Las elecciones a la presidencia india se celebrarán el próximo mes de julio, aunque la presentación de candidaturas se cierra a finales de junio. Todo se preveía más bien tranquilo en el proceso de elección para un cargo despojado de prácticamente cualquier poder ejecutivo, salvo el de la declaración de estado de emergencia y la comandancia de las fuerzas armadas, entre otros, poderes simbólicos siempre férreamente limitados por la acción del gobierno y del parlamento nacional para una figura de amplio pero mero carácter representativo.
Incluso, si era criticada por algo la candidata del Congreso Nacional Indio, lo era por su perfil gris, falto de dimensión nacional desde su actual puesto de gobernadora estatal. Pero Pratibha Patil, de 72 años, una mujer hindú calificada de moderada y culta, no sólo se desmelenó durante lo que se presentaba el pasado fin de semana como una anodina conferencia, sino que animó a sus conciudadanas a desmelenarse igualmente quitando de sus cabezas el ‘purdah’, el velo indio que calificó como "el velo del invasor" musulmán.
El 'purdah', "protección de las indias contra los musulmanes"
“Las mujeres siempre han sido respetadas en la cultura india. El sistema del ‘purdah’ fue introducido para protegerlas de los invasores musulmanes. Sin embargo, los tiempos han cambiado. India es ahora independiente y, por ello, estos sistema deben también cambiar”, decía la candidata. “Ahora que las mujeres están progresando en todos los campos, deberíamos apoyarlas moralmente y animarlas a olvidar esas prácticas”. Inmediatamente comenzaron las acusaciones, las más suaves de “ignorancia”, y las más fuertes y potencialmente incendiarias, de “manifestaciones antimusulmanas”.
Mientras, según algunos, la anciana candidata ha sido retirada del primer plano de los medios hasta que las cosas se calmen un poco, se ha extendido por todo el país un debate histórico sobre el origen del ‘purdah’, un velo que llevan todas las musulmanas por imperativo religioso y una minoría de hindúes rigoristas como muestra de recato en presencia de hombres, aunque, en este caso, sin los taxativos mandamientos religiosos que recordaban los dirigentes del All India Muslim Personal Law Board.
Para los musulmanes y algunos historiadores, relacionar el velo indio con la presencia del imperio mongol -conocido con ese nombre en el país el régimen persa que invadió la India en el siglo XVI, y formado por un ejército invasor de mongoles del Asia Central, turcos, persas y afganos- es tan sólo muestra de “ignorancia” puesto que la presencia del ‘purdah’ sería anterior a la dominación musulmana que llegó del oeste y que controló por completo el subcontinente indio, en los siglos finales, coexistiendo con el periodo colonial británico. De hecho, algunos historiadores remontan su origen al periodo védico y relacionan la creencia de que se trata de una imposición musulmana con “los libros de los historiadores británicos”, en implícita referencia a una mixtificación colonialista.
Prohibido decir "invasores"
Sin embargo, otros expertos consideran que, si bien el velo ya existía como uso extendido antes del siglo XVI, su imposición se introdujo durante la Edad Media por la presión de turcos y persas, que terminaron provocando que las mujeres indias se cubrieran en presencia de extraños, de forma que la utilización de la prensa se convirtió, además, en muestra de elevado estatus entre las más altas clases sociales indias.
En cualquier caso, y polémicas históricas aparte, la reacción de los dirigentes musulmanes, como el propio Maulana Khalid Rashid, -muy activo también en las coléricas condenas del discurso de Ratisbona pronunciado por Benedicto XVI- es inequívoca: nada de retiradas de velos.
De hecho, también como en el caso del Papa, otros dirigentes de organizaciones islámicas en el país, como la Ulema-i-Hind, que agrupa a los ulemas indios, ya han exigido, en palabras que suenan cada vez más a ‘déjà vu’, que la anciana candidata “se disculpe y retire sus observaciones”, mientras insisten en afirmar que los mogoles que entraron con sus ejércitos en India no pueden ser considerados como "agresores", en matización que coincide con el revisionismo sobre la entrada de los árabes en la Península Ibérica, que, lejos de ser invasores, habrían sido invitados y aceptados por la población como liberadores de un supuesto yugo visigodo.
