NUEVO DIGITAL Internacional - El caos extremista islámico se extiende a Pakistán desde Irak y Afganistán – Estados Unidos teme ya ataques directos a Occidente desde la cada vez más incontrolada Yihadistán asiática
NUEVO DIGITAL - Internacional

El caos extremista islámico se extiende a Pakistán desde Irak y Afganistán – Estados Unidos teme ya ataques directos a Occidente desde la cada vez más incontrolada Yihadistán asiática

El caos extremista islámico se extiende a Pakistán desde Irak y Afganistán – Estados Unidos teme ya ataques directos a Occidente desde la cada vez más incontrolada Yihadistán asiática

19.07.07 • 03:28 GMT • Javier Monjas - Madrid Email

Por si las caóticas situaciones de Afganistán e Irak no fueran suficientes para inflamar la región, ahora el Pakistán de Musharraf también se ve azotado por una yihad que pudo tener controlada algún tiempo a base de concesiones a los integristas. Hasta que la fiera enseñó los dientes en la Mezquita Azul. Jefes tribales, talibanes y grupos extremistas relacionados con Al Qaeda se alían para mostrar el camino a seguir: Va para el centenar y medio de muertos en atentados suicidas desde el pasado fin de semana, el último en la mañana de este jueves. Confesa "venganza" por lo del asalto a la Mezquita. En Washington ya se reconoce abiertamente que Al-Qaeda está recompuesta y, ahora, más protegida que nunca en las remotas áreas del norte de Pakistán, donde los talibanes encuentran puerto seguro para rearmarse y actuar en Afganistán. Mientras, también se confirma: Las madrasas pakistaníes ya preparan a niños para la vanguardia del ataque contra ‘infieles, invasores y colaboracionistas’.

[Más:]

La foto del presidente afgano Karzai con Rafiqullah intentaba ser un poderoso símbolo propagandístico de maganimidad y perdón frente a la brutalidad islamista que envió al adolescente pakistaní de catorce años a volarse junto a un gobernador local afgano. Sin embargo, la realidad que el cabizbajo chaval desveló ha terminado siendo mucho más cruda que su propio caso personal. Ahora, al testimonio de adoctrinamientos y amenazas que condujeron al aterrorizado Rafigullah al ordenado martirio-asesinato talibán, se unen otros testimonios, los de quienes comienzan ya a contar los niños y adolescentes utilizados en misiones suicidas-homicidas.

La suicida yihad de los niños

El mes pasado, fue un niño de seis años el que fue obligado a ponerse un chaleco repleto de explosivos y al que ordenaron que caminara hacia un puesto de soldados estadounidenses. Vídeos talibanes muestran a adolescentes degollando a supuestos "traidores" a la causa. El propio Rafiqullah ha dicho, que además de él, otros dos chavales de su edad han sido adoctrinados para llevar actos suicidas. Al uso de niños en ataques de este tipo se une la amplia utilización de mujeres y menores como escudos humanos durante las pasadas semanas, en el ataque a la Mezquita Azul pakistaní, por no hablar del campamento palestino libanés bajo control de Fatah al-Islam, o en torno al lanzamiento de cohetes y agrupación de armamento y combatientes por Hezbollah alrededor de escuelas y edificios 'rellenados' con niños, con dramático símbolo en el bombardeo de Qana durante la guerra con Israel, hace justo un año, y más dramáticamente aun denunciado en su "cobardía" por representantes de las Naciones Unidas.

En Pakistán, la alarma se ha extendido ya en toda su crudeza, es decir, sin limaduras retóricas. La rebelión es total y Musharraf se ve mas emparedado que nunca. Por un lado, los extremistas islámicos que envían suicidas a llevarse por delante decenas de vidas en las principales ciudades del país, en alianza tácita -y quizás táctica- con los talibanes y jefes tribales que se apoyan mutuamente -con mucho opio (por cierto, extendido su financiador cultivo yihadista a Irak) y armas en el intercambio de intereses. Por el otro, los estadounidenses, abandonados ya a la descarnada alarma de que Pakistán también caiga bajo la brutal desestabilización afgano-iraquí, por lo que, desde Washington, se exige, con cada vez más tensas formas, que el presidente paquistaní se encargue de una vez de Al Qaeda en su santuario del norte tribal del país, donde hasta la remotísima y preislámica-precristiana-prebudista tribu de los kalasha, que ha resistido durante siglos a misioneros y mulás, ve peligrar su casi virgen modo de vida, con sus mujeres caminando descubiertas con sus coloridos vestidos, y tomando amantes a su placer, en contraste con la siniestra cobertura del burka de sus vecinos y connacionales que ya les cercan con sus amenazas.

Terrorismo "nuclear y químico": Del Yihadistán asiático, a Estados Unidos

De hecho, la ofensiva islámica-islamista se extiende hacia India, donde el denominado All-India Muslim Personal Law Board -tan virulento con las extremadamente polémicas de la candidata del partido gobernante a la presidencia del país y sus llamamientos a que las mujeres indias se "arranquen el velo del invasor" musulmán- ya ha pedido a la comunidad islámica nacional que desoiga las sentencias del Tribunal Supremo indio y dé preminencia en sus conflictos a los tribunales islámicos, de manera que los problemas en divorcios, matrimonios y herencias se vean primero bajo la sharia que sobre las instituciones civiles y penales constitucionales. Ciertamente, la función del organismo ha sido siempre esa -el fomento de la preeminencia de la ley islámica sobre la civil del país- pero, esta vez, las invitaciones a pasar por encima de la última ya están alcanzando estatus de convocatoria de estado paralelo.

En cualquier caso, y a pesar de la recurrente utilización del espectro de Al Qaeda por parte de Washington para intentar mantener sus fuerzas en Irak y Afganistán -el último detenido 'estrella' en Irak niega abiertamente la existencia de una Al Qaeda iraquí y cuando los líderes suníes se 'coaligan' para formar un frente polítco para "negociar" la retirada de las tropas de ocupación-, esta vez, la inteligencia estadounidense alerta de que ya existe una conexión directa operativa entre el Irak insurgente y operativos terroristas dispuestos a actuar en Estados Unidos. La amenaza sobre suelo doméstico no se limita a una Al Qaeda que no dudaría en utilizar armas químicas o nucleares, sino que se extiende a grupos extremistas musulmanes como Hezbollah e, incluso, a otras organizaciones radicales no musulmanas, todos en una alianza del terror para llevar la yihad insurgente del Medio Oriente a las calles occidentales de Estados Unidos o de la siempre confiada y tolerante Europa, que sigue actuando como si la cosa no fuera con ella.



Aumentar tamaño letra Restaurar tamaño letra  Tamaño de letra
Google

NUEVO DIGITAL / Archivo - Selección