Bulgaria: Grupos paramilitares se organizan para "defender de las bandas de gitanos a los indefensos búlgaros"
X- NUEVO DIGITAL (25/09/06) - Calin Tariceanu, primer ministro de Rumanía: “Los emigrantes rumanos con altos niveles de educación irán al Reino Unido; los más pobres y menos escolarizados, a Italia y España”
- NUEVO DIGITAL (30/10/06) - Acusaciones internas a los “gitanos” por la “mala imagen” del país: Los rumanos insisten en que es España y no el Reino Unido su destino preferido para emigrar
La prensa en inglés de los países del Este de Europa recoge las informaciones que llegan desde España sobre la masiva emigración de "miles de familias gitanas de Bulgaria y Rumanía" hacia el país del Sur de Europa "para huir de la pobreza". Es precisamente en algunos países del antiguo bloque soviético donde han comenzado a aparecer grupos paramilitares, autodescritos como "nacionalsocialistas", y que, además de luchar contra "la globalización, la OTAN y la Unión Europea", se han propuesto "defender de las bandas de gitanos a los indefensos búlgaros".
Seguimiento:
En la zona central de Rumanía, un centenar de policías tuvo que intervenir para separar a dos grandes grupos de las minorías húngara y gitana que se enzaron en una batalla campal después de que los primeros descubrieran a los segundos robando en sus campos tras apalear al vigilante. En la búlgara Sofía, se denuncian palizas de adultos gitanos a jóvenes no gitanos después de que grupos de adolescentes de la primera etnia se negaran a dejar de fumar en un cibercafé. En el Reino Unido, los pequeños periódicos locales informan sobre el "caos" dejado por campamentos de gitanos tras semanas de niños arrojando piedras a los cristales de las casas, adultos haciendo sus necesidades en los jardines de los vecinos o en las zonas de tránsito públicas, y montañas de basura y excrementos humanos abandonados en los lugares de acampada. Incluso en Argentina, la prensa local recoge los "problemas entre clanes" gitanos que llevan a secuestros de niños que terminan en Córdoba, pero no en la argentina, sino en la española.
En un enfoque de inequívoca corrección política, los reportajes de la alemana Deutsche Welle recogidas por las agencias búlgaras sobre la aparición de grupos paramilitares en el país lamentan desde el titular que "los extremistas de ultraderecha llevan la inseguridad a Bulgaria", aunque en el cuerpo de la información lo que se recoge es una "inseguridad generalizada" provocada por la delincuencia de la que se estarían "intentando aprovechar" grupos de 'ultraderecha'. Líderes de la autodenominada "guardia nacional" aseguran que "el sistema político corrupto ha robado durante los últimos años la confianza en sí mismos de los búlgaros". Estos grupos paramilitares, que reconocen abiertamente inspirarse en la SA creada por Hitler, han tomado al asalto la polémica nacional centrada sobre la alta criminalidad desarrollada por la población gitana en el país, mientras emiten mensajes en el sentido de que "la gente ya está convencida de que las 'verdades' de los partidos no son más que una gran mentira propagandística". La fiscalía búlgara ha iniciado una investigación puesto que, en su opinión, los objetivos del grupo serían "inconstitucionales".
"Veinte días para que los gitanos abandonen Italia"
Estos grupos también reconocen mantener un activo intercambio internacional con grupos de similar ideología en Europa, algunos de ellos marginales en los sistemas políticos nacionales, como la española "Falangista" (sic) o el mucho más potente NPD alemán, pero también con partidos que han ido adquiriendo destacables éxitos electorales, como el belga secesionista Vlaams Belang (en NUEVO DIGITAL 1, 2 y 3). Entre sus objetivos, esta "guardia nacional" búlgara pretende desplegarse también en casos de catástrofes naturales como un 'ejército' de rescate y ayuda. Bien entrenados en artes marciales y boxeo, sus integrantes han desfilado con frecuencia por las calles de Sofía vestidos con sus camisas pardas y con los correajes que las cruzan sobre las botas de combate.
En Italia, en las proximidades de la ciudad toscana de Livorno, cuatro niños gitanos de entre 4 y 10 años morían el pasado mes de agosto tras declararse un incendio en el campamento que habitaban bajo una autopista. La policía investigó dos hipótesis: que el fuego hubiera sido intencionado, o que se hubiera iniciado como consecuencia de una hoguera donde el grupo cocinaba. Con versiones contradictorias por parte de los gitanos sobre lo sucedido, la policía encarceló a los padres bajo la acusación de no haber hecho nada por rescatar a sus propios hijos. Sin embargo, días después, un denominado Grupo Armado de Limpieza Étnica (GAPE, por sus siglas en italiano, y desconocido hasta entonces por las autoridades) remitía una carta a un periódico toscano en el que reivindicaba el incendio y daba veinte días a los gitanos del país -a partir del 25 de agosto- para que abandonaran Italia.
Acusaciones de "racismo" e incendios intencionados de campamentos gitanos
Los propios medios de solidaridad con la etnia gitana informan de que, lo más problable, es que el fuego se originara por una vela, pero el grave incidente con los niños desataba una tormenta política en Italia así como acusaciones generalizadas de "racismo" contra los italianos, lanzadas por grupos de "defensa de los derechos de los gitanos". Grupos como Opera Nomadi, que actúan como intermediarios entre los gitanos y las autoridades, pedían una "solución urgente" para los más de quinientos campamentos desperdigados por todo el país. Según las cifras que se manejan, en los últimos años habrían llegado a Italia más de 60.000 gitanos procedentes del Este de Europa, que se habrían unido a los ya presentes en el país hasta formar una población total de esta etnia de entre 140.000 y 160.000 miembros. En diciembre del año pasado, algunos campamentos ilegales fueron incendiados por los enfurecidos habitantes de una ciudad del Milanesado, harta de los escándalos, robos y agresiones cometidos por los gitanos que los habitaban.
