NUEVO DIGITAL Internacional - Peter King, asesor de Giuliani y máxima figura republicana en la comisión de seguridad interior de la Cámara de Representantes: "Desgraciadamente, hay demasiadas mezquitas en este país"
NUEVO DIGITAL - Internacional

Peter King, asesor de Giuliani y máxima figura republicana en la comisión de seguridad interior de la Cámara de Representantes: "Desgraciadamente, hay demasiadas mezquitas en este país"

Peter King, asesor de Giuliani y máxima figura republicana en la comisión de seguridad interior de la Cámara de Representantes: "Desgraciadamente, hay demasiadas mezquitas en este país"

24.09.07 • 03:30 GMT • Javier Monjas - Madrid Email

Primero un Mahoma-bomba, después un Mahoma-perro y ahora un Mahoma-gato. La policía de Bangladesh ya ha detenido al dibujante de una revista de humor por representar en una historieta a un niño que se refiere a su gato como “el gato Mahoma”. Con las primeras manifestaciones de musulmanes en la calle convocadas por los virulentos Hizbut Tahrir -quienes, desde Europa, exigen un "califato de Londres a Ankara"-, las autoridades del país suspendían la publicación de la revista mientras los ocho mayores periódicos nacionales pedían “perdón” para el autor de la grave ofensa. En Estados Unidos, el Consejo para las Relaciones Islamo-Estadounidenses (CAIR) lo que está pidiendo es la cabeza de Peter King, anterior presidente de la Comisión de Seguridad Interior de la Cámara de Representantes y hoy máxima figura republicana en el mismo comité además de consejero en asuntos de seguridad interior en el equipo del candidato a la nominación presidencial, Rudolph Giuliani. En medio de las acusaciones de “islamofobia”, Giuliani y King se enfangaban en sucesivas “aclaraciones” sobre 'lo que dije, lo que quise decir y lo que quiso decir al querer decir'.

[Más:]

En una entrevista para el sitio web Politico.com, King afirmó: “Desgraciadamente, hay demasiadas mezquitas en este país (y) hay también demasiadas personas que se muestran próximas al islam radical. Deberíamos vigilarlas con mayor atención, deberíamos averiguar cómo nos podemos infiltrar, deberíamos ser muchos más agresivos a la hora de hacer cumplir la ley (...). Creo que hay una falta de abierta cooperación por parte de demasiadas personas en la comunidad musulmana. Y eso es una amenaza real para este país”. Las palabras de King, en especial la frase de “hay demasiadas mezquitas en este país”, provocaba una inmediata tormenta entre los demócratas, que condenaban la afirmación, pero también entre las sensibles organizaciones musulmanas estadounidenses, en especial, en el CAIR, cuyo nombre ha pasado al imaginario colectivo desde su extraordinaria agresividad en casos como el de los ‘imanes voladores’, donde no dudó en demandar a los pasajeros que alertaron a las autoridades del provocador comportamiento de ‘los hombres de fe’ que cumplieron con el manual completo del terrorista suicida a punto de explotar en plena sala de embarque. Meses más tarde, los ‘imanes voladores’ retiraron la demanda contra los pasajeros, pero no contra la línea aérea y los empleados que llamaron a la policía después de que los 'imanes voladores' se pusieran a hacer genuflexiones antes de embarcar en el avión entre gritos de ‘Alá, Alá, Alá’, risotadas, y cháchara en árabe en la que se podían entender claramente palabras como Irak o Palestina.

"Nada hay en el terrorismo asociable al islam"

De forma inmediata tras las palabras de King, el CAIR organizaba la habitual campaña mediática victimista y llamaba a inundar a los líderes republicanos de cartas de protesta (“educadas, como siempre”) entre exigencias a Giuliani de que eliminara de su equipo, de forma inmediata, a su asesor, legislador por un distrito neoyorquino que perdió a más de un centenar de sus residentes el 11 de sepetiembre de 2001. La presión conseguía minar la aparentemente pétrea figura del republicano, quien pasaba a acusar a la revista de haber sacado de contexto sus palabras. En inmediata respuesta, Politico.com publicaba en su sitio web el vídeo íntegro de la entrevista (en inglés). King alimentó el incendio al asegurar: “Rudy (Giuliani) puede cuidarse a sí mismo. Es un tipo duro, pero me gustaría pensar que los otros equipos electorales respetan a alguien, como yo mismo, que dice cosas que pueden ser políticamente incorrectas pero que son exactas en que demasiados líderes musulmanes en este país no denuncian el extremismo”. King se refería a la condena del bando demócrata que, unánimemente, se unía para afear la declaración de que “hay demasiadas mezquitas en este país”. El propio Keith Ellison, primer congresista estadounidense musulmán, acusaba a King de no recordar que la Constitución de los Estados Unidos garantiza la libertad religiosa y añadía cómo “no hay nada en el islam que debiera ser asociado al terrorismo, y nada en el terrorismo que debiera ser asociado con el islam”, una declaración que sonaría a ‘cosas de occidentales’ en amplios sectores del Medio Oriente, donde hasta diputados egipcios de la Hermandad Musulmana afirman abiertamente cómo “el Corán alienta el terrorismo (puesto que) el terrorismo no es violencia cuando se utiliza contra los infieles”.

Es en este ambiente cuando, finalmente, tuvo que hacer acto de presencia Giuliani intentando apagar uno más de los incendios con que se ve asolada, de vez en cuando, su campaña, desde el principio, por delante en las encuestas para la nominación republicana. “Conozco a Pete desde hace 41 años, así que no voy a hacer tal cosa”, contestaba el candidato a la nominación republicana a quienes exigían la defenestración de su máximo consejero de seguridad nacional: “Sé exactamente lo que Pete quiso decir. Lo supe incluso antes de escuchar su aclaración. Lo que quiere decir es que hay mezquitas en las que se predica la violencia. Lo sé por mis propias investigaciones del terrorismo islámico. También sé que hay muchas mezquitas en las que no (se predica el terrorismo islámico)”. Pero esto tampoco calmó al CAIR. Más bien, todo lo contrario. Los representantes de la organización musulmana comenzaron a aparecer en las televisiones exigiendo la condena a las “sectarias afirmaciones de King” así como “el apoyo a los derechos civiles y religiosos de los estadounidenses”. “Desgraciadamente, el representante King ha ignorado durante muchos años la contribución de los musulmanes estadounidenses a la seguridad de nuestra nación. Si Guiliani sabe de alguien que está predicando la violencia, debería informar de ello al FBI”, afirmaba uno de los líderes de la organización entre acusaciones de que la campaña de Giuliani intentaba conseguir algunos “fáciles puntos políticos” al aliarse con la “ultraderecha” y conseguir réditos electorales “sobre la espalda de los musulmanes estadounidenses” (vídeo - en inglés).

Millones de dólares para Hamas

La nueva polémica se producía justo cuando un jurado de Texas debate las posibles conexiones terroristas de la Fundación de la Tierra Santa para la Ayuda y el Desarrollo, acusada de financiar el extremismo islámico a través del envío de grandes cantidades de fondos a Hamas. La que hasta poco después del 11-S era la principal organización musulmana estadounidense remitió “millones de dólares” a la calificada como organización terrorista Hamas -tanto por Estados Unidos como por la propia Unión Europea-, organización que pudo desviar una parte significativa de ese dinero hacia la financiación de actividades terroristas, en especial, las llevadas a cabo contra Israel. Conversaciones telefónicas grabadas a los responsables de la Fundación de la Tierra Santa elogiaban los atentados suicidas mientras los interlocutores utilizaban sus propios códigos de comunicación para referirse a Hamas.



Aumentar tamaño letra Restaurar tamaño letra  Tamaño de letra
Google

NUEVO DIGITAL / Archivo - Selección