"¿La lapidacion? Depende": El líder del Consejo Musulmán del Reino Unido pide abiertamente a la sociedad británica su integración en la cultura islámica, incluyendo la aceptación de los matrimonios concertados
X“¿Debería la integración funcionar en ambas direcciones?”. Es la pregunta que se debate con pasión en Internet y un nuevo paso en el implacable, osado y espectacular avance del islam en el Reino Unido. El presidente del Consejo Musulmán Británico acaba de lanzar que “todos podemos aprender de todos”. Era su respuesta a unas declaraciones del nuevo director del MI5 en las que alertaba de cómo el islamismo radical está “educando” a “miles” de adolescentes y niños residentes en el país para convertirlos en terroristas. Muhammad Abdul Bari ha empleado las habituales invocaciones contra la “islamofobia”, el “racismo” y el “nazismo” para allanar el camino de una nueva reivindicación: que la cultura británica tradicional “también” se integre en la islámica para “ayudar en la cohesión social”. Sin embargo, esa “integración” mutua incluye la aceptación de las prácticas más contundentes de la tradición islámica, entre otras, la 'importación' de los matrimonios concertados, que el dirigente musulmán prefiere calificar, simplemente, de “matrimonios asistidos”.
Seguimiento:
El islamismo terrorista es la “más inmediata y grave amenaza en tiempo de paz” que el Reino Unido ha debido afrontar desde hace un siglo. Más de 4.000 personas se encuentran relacionadas con el terrorismo de inspiración musulmana radical mientras las redes islamistas “educan” a adolescentes desde que apenas han dejado la niñez con el fin de convertirlos en yihadistas. Los ataques terroristas contra el Reino Unido -consumados, fracasados o abortados- no son simplemente conspiraciones aisladas y aleatorias, sino fruto de un plan calculado para golpear al país. Cada vez son más los implicados en el terrorismo islámico y, además, cada vez son más los niños y jóvenes que están siendo preparados para él dentro del propio Reino Unido.
Estas son algunas de las revelaciones realizadas por Jonathan Evans la semana pasada durante un discurso ante la Sociedad de Editores, en Manchester. El director general del MI5 tomó posesión de su cargo en abril, pero está curtido desde el inicio de su carrera en actividades de contraterrorismo, con una trayectoria que le hizo pasar desde la vigilancia del IRA a la de las redes del terror islámico. Las advertencias del MI5 en los últimos meses han crecido en intensidad según iba descubriendo la auténtica dimensión de las infiltraciones musulmanas radicales en el Reino Unido. Tan sólo en el último año, y según ha venido informando NUEVO DIGITAL, el servicio de la inteligencia británica ha alertado en repetidas veces sobre cómo Francia, España, Canadá, Alemania y el propio Reino Unido son los principales objetivos del terror islámico; sobre su estrategia de inteligencia capilar para descubrir y vigilar a sus redes, infiltradas y ocultas en un escrupuloso seguimiento de la ‘taqiya’ o ‘disimulo’ coránico hasta disponer del poder suficiente para “lanzar la yihad”; y sobre cómo, a pesar de todo, el “enemigo está dentro y fuera de radar”.
En defensa de los "matrimonios asistidos"
Las nuevas revelaciones del máximo responsable del espionaje británico irritaron sobremanera a las organizaciones musulmanas en el país, y, muy especialmente, al hombre que las coordina a todas, el líder del Consejo Musulmán Británico. “Hay una desproporcionada cantidad de discusión rodeándonos (a los musulmanes). El aire está viciado con la sospecha y la inquietud. No es bueno para la comunidad musulmana, y no es bueno para la sociedad”, decía Muhammad Abdul Bari. El “portavoz de la comunidad” islámica -antes que “líder religioso”, como él puntualiza- advertía de que el Reino Unido corre el riesgo de convertirse en algo parecido a la Alemania nazi, en el bien entendido de que el papel de judíos lo representan ellos, y el de nazis, la sociedad británica tradicional. De esta forma, las posturas radicales y terroristas entre los musulmanes no son más que una reacción a la “alienación” que sienten por parte de los británicos, y, por tanto, una respuesta natural, dado que su comunidad “se siente muy vulnerable” y vista como “creadores del problemas" que "no aportan nada”. Y “esto no es bueno para ninguna sociedad”, concluía Bari en el capítulo de agravios. “Islamofobia” y “racismo institucional” fueron también los términos que el líder musulmán agitó en su descripción del país que le brindo acogida cuando llegó desde su Bangladesh natal. Y es entonces cuando pasó al capítulo de propuestas.
“Todos podemos aprender de todos. Algunos de los principios musulmanes pueden ayudar en la cohesión social: familia, matrimonio, criar a los hijos con límites, dar (limosna) a los pobres, no ser demasiado glotón”, decía Bari en una entrevista con el Telegraph. De igual forma, el líder de las organizaciones islámicas del Reino Unido defendía las materializaciones prácticas que se esconden detrás de tan altos ideales. Por ejemplo, los británicos podrían beneficiarse también de la institución de los matrimonios concertados, que Bari prefiere denominar “matrimonios asistidos”. “El matrimonio no debe ser obligado, pero los padres pueden ser un catalizador. Los jóvenes son emocionales, tienden al idealismo. Los mayores han pasado por todo y se convierten en un poco más experimentados. Un niño siempre quiere comer chocolate, pero si lo hace, engordará. Necesita que se le den las cosas que necesita”, concluía Bari, a modo de ejemplo, su exposición sobre el concepto del matrimonio que los británicos deberían ‘revisitar’ a la luz de la tradición musulmana y que el dirigente musulmán ha venido defendiendo desde siempre.
¿Lapidación de mujeres?: "Depende"
¿Y la lapidación de mujeres? “Depende de qué clase de lapidación y de qué circunstancias. Cuando nuestro profeta habló sobre lapidación por adulterio, dijo que debería haber cuatro (testigos). En términos prácticos es imposible. Es una metáfora para la desaprobación”, argumentaba Bari, no sin antes rechazar el aborto, la homosexualidad, el sexo antes del matrimonio o la “exhibición de tu cuerpo” puesto que puede ser “una tentación para otras personas”. “Espero que mi hija no lleve un bikini pero también espero que no lleve un burka”, concluía Bari, en inequívoca equiparación de situaciones. En los foros que seguían estas declaraciones, los lectores se preguntaban, en la víspera del ‘Remembrance Sunday’ por los muertos patrios en la Primera Guerra Mundial, si “todos aquellos miles de hombres y mujeres jóvenes murieron en vano por esta patética ciénaga cultural de país”. Otros lectores disparaban a bocajarro afirmando que “lo que podemos aprender de los valores islámicos ya lo aprendemos de lo que sucede en los estados islámicos” y se preguntaban si “no sería mejor que reviviéramos nuestros valores tradicionales cristianos”.
Bari es el líder de una de las principales mezquitas del Reino Unido, precisamente de la londinense donde, según el informe de Policy Exchange de la pasada semana, se descubrieron los más radicales libros de odio contra los occidentales, repletos también de las más incendiarias llamadas a la práctica de decapitaciones, lapidaciones y ejecuciones de "infieles" y "apóstatas". Bari se defiende afirmando que “la librería es un negocio independiente” de la mezquita y que “simplemente, no podemos entrar (en el establecimiento) y decirles lo que tienen que vender”. Desde Al Jazeera se constataba cómo "el Reino Unido es advertido en torno a su actitud sobre los musulmanes" mientras el resto de medios, en especial, los occidentales, propagaban el clima de alarma creado por Bari afirmando cómo el Reino Unido está al borde del "nazismo" por su comportamiento con la comunidad musulmana.
