NUEVO DIGITAL Internacional - Raphael Schutz, embajador de Israel en España, a NUEVO DIGITAL: "El antisemitismo sólo en existe en España en casos muy extremos y aislados"
NUEVO DIGITAL - Internacional

Raphael Schutz, embajador de Israel en España, a NUEVO DIGITAL: "El antisemitismo sólo en existe en España en casos muy extremos y aislados"

Raphael Schutz, embajador de Israel en España, a NUEVO DIGITAL: "El antisemitismo sólo en existe en España en casos muy extremos y aislados"

27.02.08 • 03:48 GMT • Javier Monjas - Madrid Email
  • "La cosa que más rechazo es que se tilde a Moratinos de antisemita; nada hay más lejos de la realidad"
  • "Pocas veces se puede ganar un enfrentamiento con los medios de comunicación. Hay que hacer un trabajo, a veces científico, de educación, de esclarecimiento, y esperar a que dé fruto"
  • "Obviamente, Israel es el lado fuerte, porque si no hubiera sido así, no hubiera existido ni cinco minutos en el Medio Oriente. Ahora, de ser el lado fuerte sacan que somos los malos"

Cuál es la amenaza potencial que se oculta entre las páginas de una libreta de periodista es algo que sólo el encargado de seguridad en el acceso a la Embajada de Israel conoce. Pero, sin duda, existe, a juzgar por el prolijo escrutinio con que son pasadas sus hojas en blanco, por no hablar del larvado riesgo del bolígrafo, examinado con la minuciosidad de quien pareciera haber visto uno por primera vez, o el representado por la billetera del visitante, escrutada con refinado esmero en sus paredes y magro fondo en busca de latentes peligros, tras ser, educadamente, solicitado permiso para una revisión que, sin embargo, no incluye la lectura o identificación de los documentos personales contenidos en su interior. Y todo ello, a pesar de que el examinando haya pasado los suficientes filtros como para reunirse a solas con el embajador, quien le aguarda en el ‘sancta sanctorum’ de su despacho, sin duda, uno de los mejor protegidos de España por no menos incógnitos medios visibles e invisibles.

[Más:]

Pero de la constante alerta de la puerta -donde quedan bloqueados cartera, teléfono móvil y todo lo que no sea el atribulado bolígrafo, el lívido cuaderno en blanco, y la afamada minigrabadora (cuya presencia ya habían previsto los servicios de seguridad israelíes tras dos o tres llamadas de teléfono en la semana anterior)-, se pasa a la afable relajación y al ofrecimiento de colaboración sin reservas de la legación. Algo parecido a lo sucedido en los últimos tiempos con las relaciones bilaterales entre Israel y España, eliminando la imprescindible y profesional desconfianza de la seguridad, y añadiendo un insólito y extremadamente áspero enfrentamiento diplomático a tumba abierta. “Hubo un momento de tensión, de desacuerdo, incluso hubo un enfrentamiento más duro de lo normal en el mundo diplomático. Mi primer desafío, mi primer reto, ha sido calmar el ambiente. En este sentido, estamos bien. En los últimos meses, el diálogo con la clase política española ha sido muy fluido, obviamente con el ministro Moratinos y con su gente en el ministerio, pero también con otros sectores del gobierno socialista. No está habiendo ningún problema, siempre muy accesibles, con toda la voluntad de mantener un diálogo”.

Israel-España: De la glaciación bilateral al calentamiento global

El cambio climático existe. Al menos dentro de la Embajada de Israel en Madrid. Y es que el calentamiento global ha llegado a la calidez con que el nuevo embajador israelí en España, Raphael Schutz, se refiere al gobierno del presidente Zapatero. Atrás, muy atrás, queda la extraordinaria tensión con que su antecesor, Víctor Harel, declaraba que las relaciones bilaterales “no pasaban por su mejor momento”, lo que, en lenguaje diplomático -como en argot de pareja-, viene a representar un paso previo de llamada a consultas, en el primer caso, con los jefes de exteriores en Tel Aviv, y, en el segundo, con un abogado matrimonialista. Y es que también, atrás, muy atrás, parece haber quedado un Zapatero denunciando en tono mitinero la “desproporción” de la fuerza empleada por Israel en la Guerra del Líbano, en el mismo acto en que, para rematar la faena, se iba a fotografiar, sonriente, con el pañuelo palestino con que alguien le había rodeado el cuello. Por no hablar de un ministro Moratinos exigiendo, fuera de sí, y bajo el afeminado rococó del Hotel Palace de Madrid, que fuera “la última vez” que alguien acusaba al gobierno de España de “antisemita”, como acababa de hacer un muy destacado miembro de la comunidad judía española.

“La cosa que más rechazo es que se tilde a Moratinos de antisemita. Nada hay más lejos de la realidad. A veces hace alguna crítica contra Israel. Yo siempre digo que no estamos exentos de crítica, y que no toda crítica puede tildarse de antisemita, ni mucho menos. Y si hay algunas personas que lo hicieron (acusar de antisemitismo a Moratinos) están muy equivocados. Esta es mi posición muy clara”, afirma Schutz, un hombre de quien se dice que tiene línea directa con el primer ministro, Ehud Olmert, y con la jefa de la diplomacia israelí, Tzipi Livni. Frente a las casi permanentes imputaciones al gobierno español de “antisemitismo” que se daban en ‘aquella época’, en realidad, hace poco más de año y medio, el nuevo embajador responde con una negación de la mayor. “El antisemitismo casi no existe (en España). Son casos muy extremos, muy aislados. Pero sí existe por parte de algunos sectores de la prensa una actitud crítica no siempre basada en los hechos. Hay una ideología que dice que Israel es el verdugo. Hay una lógica errada”.

“Israel es el lado fuerte, obviamente, porque si no hubiera sido así, no hubiera existido ni cinco minutos en el Medio Oriente. Ahora, de ser el lado fuerte sacan que somos los malos. Y esa lógica no siempre la entiendo. Qué tiene que ver ser fuerte con ser malo. Luego se realiza la asociación ideológica de que Israel es el aliado de Bush, Bush es malo, por tanto, Israel es malo… todo muy simplista, sin conocer los datos, sin conocer el contexto, información muy sesgada, a veces sólo refleja de forma muy parcial la realidad… Eso sí acepto que existe. Estamos siempre tratando de aclarar las cosas en la forma más profesional que sabemos, con un espíritu de diálogo, porque conocemos la realidad, y la realidad es que pocas veces se puede ganar un enfrentamiento con los medios de comunicación. Hay que hacer un trabajo, a veces científico, de educación, de esclarecimiento, y esperar a que dé fruto, ¿no?”.

"Pocos conocen mejor el Oriente Medio que Moratinos"

Schutz reconoce que la mejora del tono general en las relaciones bilaterales se ha debido a que España se encuentra en plena campaña electoral y, por ello, los asuntos domésticos dominan, de forma abrumadora, sobre cualquier acontecimiento que pase o pueda pasar en el Oriente Próximo. Además, también habría colaborado el apoyo de España al proceso de paz de Annapolis. El caso es que lo que antes se veía como una práctica provocación, si no un riesgo inmediato, como el permanente besuqueo con Siria, por ejemplo, ahora se ve, en palabras de Schutz, como un “activo”. “España siempre ha tenido muy buenas relaciones con el mundo árabe, y para Israel podría ser una especie de activo, porque se pueden usar estos contactos para intereses políticos o humanitarios. Las relaciones entre España y el mundo árabe son casi tradicionales, un fijo, pero no es algo que nosotros valoremos en forma negativa. Al contrario. Si tengo que hablar del ministro Moratinos, debería decir que son pocos los ministros o los políticos europeos en general que puedan tener un mejor conocimiento de la región que él. Conoce a todo el mundo, conoce la idiosincrasia israelí, las cosas que nos preocupan…”.

Sin embargo, el pragmatismo de Schutz en su inmediato cometido doméstico le lleva también a ser básicamente desconfiado con el resultado del nuevo proceso de paz abierto en Annapolis. “Mire, (la cumbre de) Annapolis se hizo hace tres meses aproximadamente, y (los participantes) se dieron un plazo de todo este año de 2008 para hacer un esfuerzo mayor y solucionar los temas pendientes. Hay un proceso de negociación casi diario. Muy poco se filtra a la prensa, pero se celebran reuniones más de una vez por semana”, apunta Schutz. “Yo soy un tanto escéptico alrededor del proceso, antes, durante y después de Annapolis. Hay algunos comentaristas que ya dan por fracasado el proceso, aunque sólo han pasado tres meses y, repito, hay un proceso de negociación que continúa. Sin embargo, lo que ocurre con Gaza es un obstáculo muy significativo, esto no hay que negarlo. La Franja está controlada por Hamas, que es una organización considerada terrorista por todo el mundo, incluso por la Unión Europea, que no duda en usar a la población civil como herramienta de guerra. Lo que hay que esperar de la comunidad internacional es que no caiga en esa trampa. La trampa política, la trampa de la propaganda, todo lo que lamentablemente vemos, sobre todo, en el ambiente mediático… esa propaganda de la Franja sin luz, con velas, aunque detrás de las cortinas se puede ver que hay plena luz del día. Nunca ha faltado combustible a la población civil, excepto cuando Hamas mismo tomó esos combustibles para crear de forma artificial una crisis que no existía”.

Solución militar para Hamas, pero no para Irán

Para el embajador israelí, en paralelo a la negociación con el presidente palestino, “hay que tener una posición fuerte, determinada, contra Hamas, y también una posición militar”. Distinto es, sin embargo, el tono que emplea con Irán, a pesar de que, según afirma, “es increíble que a estas alturas todavía le traten como a un miembro legítimo de la comunidad internacional, un país cuyo líder dice que a Israel hay que borrarlo del mapa, que a los judíos hay que mandarlos a Canadá o a Alaska, que Israel es un animal salvaje… es increíble”. Sin embargo, toda la contundencia necesaria en el enfrentamiento con Hamas, incluyendo la armada, es descartada, al menos por el momento, cuando se mira hacia Teherán y su inquietante programa nuclear. “Creemos que no hay que entrar en una fase militar. Se puede conseguir sin medios militares, a través de un mecanismo eficiente, coherente y riguroso de sanciones, tanto en lo sustancial -en relaciones económicas, financieras, etc.-, como en lo simbólico, es decir, en la retirada de embajadores, en no permitir que la línea aérea iraní aterrice en aeropuertos fuera de Irán… creo que tenemos todavía suficiente tiempo para frenar esa locura con medidas pacíficas, no militares”.

El embajador israelí no ve paralelismos peligrosos entre Kosovo y el precedente que pudiera representar para los territorios palestinos o, incluso, para el interior del propio Israel donde, como en el caso de la Galilea occidental, habitan mayorías árabes. “Oficialmente, Israel aún no ha reconocido a Kosovo. Estamos considerando nuestra posición futura. Hay diferencias muy grandes entre los dos casos, porque en el de Kosovo se declaró una independencia sin la aprobación de Serbia. Sin embargo, en Israel hay consenso en que debería existir un estado palestino real. Tanto es así que el primer ministro Olmert dijo hace un mes que si no va a existir un estado palestino, Israel tampoco va a existir. Además siempre es deseable que exista un consenso y un acuerdo, lo que no ha pasado en Kosovo, pero que sí queremos que se consiga entre nosotros y los palestinos”.



Aumentar tamaño letra Restaurar tamaño letra  Tamaño de letra
Google

NUEVO DIGITAL / Archivo - Selección